El viceministro de gobierno de Bolivia, Rubén Gamarra, aseguró hoy que la detención en Santa Cruz de cuatro personas, con armas y granadas, fue "un duro golpe" a los cívicos y prefectos opositores "que intentaron derrocar al gobierno" de Evo Morales, y advirtió que en la capital cruceña podría haber más grupos armados.
La Policía Nacional detuvo anoche a cuatro personas e incautó cinco vehículos, 3.000 municiones, granadas de guerra, equipos de comunicaciones, ametralladoras, cohetes antitanque y lanzagases, entre otras armas.
"Es una prueba más de aquello que el gobierno manifestó, del golpe cívico prefectural que se anunció. Por tanto, se han preparado para la guerra no para las discusiones con ideas", dijo Gamarra, en una rueda de prensa reflejada por la agencia oficial de noticias ABI y por la red Erbol.
El funcionario dejó en claro que "no se trata de armas de caza, deportivas o que corresponda a una tienda, es un arsenal de una organización criminal, preparada para sembrar muerte, zozobra, miedo y terror" en la población.
Para Gamarra, estos grupos están relacionados con el golpe cívico-prefectural, operación que supuestamente se inició en Santa Cruz, y que se extendió a Tarija, Beni y Pando, con la toma y posterior saqueo de las instituciones estatales a cargo de grupos de choque que el Poder Ejecutivo vincula al Comité Cívico cruceño.