| |
Luis Rodrigo
Los abogados usan la expresión "in límine" para describir cómo los jueces rechazan en el umbral mismo del proceso los planteos de los particulares poco fundados, cuando éstos carecen de un mínimo sustento jurídico.
Ayer, fue liminar el rechazo de la mayoría justicialista del Senado para con el mensaje de la reforma impositiva, al que Äsi se leen los fundamentos del dictamen hecho por el PJÄ se verá que los legisladores consideran carente de sustento jurídico porque se intenta restaurar el impuesto a los ingresos brutos (a las empresas con facturación mayor a 4 millones de pesos anuales).
El proyecto de reforma impositiva llegó el lunes a la Cámara Alta con media sanción de Diputados. La estrategia del gobierno consistía en exponer a los senadores a los reclamos de los intendentes y presidentes comunales que iban a recibir "650 millones de pesos, mucho más que los 317 actuales", según la apreciación del radical frentista por San Justo Rodrigo Borla.
En cuanto fue el turno del Senado, el bloque mayoritario alteró el orden del día de la sesión, habilitó el tratamiento sobre tablas, constituyó a la Cámara en comisión y aprobó un dictamen que rechaza y pasa al archivo las ideas socialistas sobre los tributos.
En síntesis: no se podrá volver a discutir el proyecto durante el corriente período ordinario de sesiones, y además, no hubo tiempo para los reproches de intendentes y presidentes comunales peronistas hacia sus legisladores, con los que soñaba la Casa Gris.
El mal clima llegó a la sesión desde la reunión de jefes de bloque previa. Allí la bancada que preside Ricardo Spinozzi le comunicó a la del oficialismo que encabeza Juan Carlos Zabalza, que sobre tablas sería sepultado el mensaje del Ejecutivo.
El radical no frentista Felipe Michlig pidió serenar los ánimos y recuperar el "clima de concordia y construcción política por sobre las diferencias partidarias" que había caracterizado al Senado hasta aquí, pero no tuvo éxito. Entendió que no se podía admitir un rechazo de un mensaje importante sin debate y resolvió adoptar la misma actitud que el Frente Progresista. La Cámara quedó 13 a 6. Los primeros se quedaron a sesionar, los últimos eligieron dejar sus bancas vacías en señal de repudio a la decisión de la mayoría.
Antes, Zabalza teorizó sobre el consenso, la convivencia política, la necesidad de que sea respetada la voluntad mayoritaria de quienes votaron por un gobierno que incluyó en su plataforma electoral la reforma tributaria con Ingresos Brutos e Inmobiliarios actualizados y expresó primero que el peronsimo pretendía "gobernar desde el Senado". Después se excedió y le atribuyó "un golpe de Estado".
La respuesta de Spinozzi ante el exabrupto del veterano dirigente socialista fue indulgente. Pudo haber exprimido con virulencia el dislate pero prefirió no hacerlo, incluso dijo que la bancada está dispuesta a hablar con el funcionario que el gobernador designe para resolver el tema.
Aseguró que el peronismo no jugará con la gobernabilidad. Y que recién ayer a minutos de la sesión recibió una invitación formal al diálogo por parte de los bloques del oficialismo. Sus asesores repartieron unas fotocopias del escrito que confirman día y hora.
En el recinto, se leyó un muy extenso dictamen del justicialismo, técnico y fundado en razones económicas pero también jurídicas.
Juan Carlos Mercier (PJ-La Capital) recomendó la lectura atenta del apartado que rechaza el regreso del impuesto a los Ingresos Brutos. Cita pactos fiscales con el gobierno nacional de 1993 tendientes a quitarlo y sostiene que reponerlo pondría "en riesgo" el aporte "comprometido por el gobierno nacional de similar cuantía de dinero al que se espera recaudar con el restablecimiento".
También que volver al gravamen sobre las empresas que facturen más de 4 millones de pesos "debilitaría los reclamos preexistentes ante el gobierno nacional por más de $ 1.000 millones; la mayoría fundada en normas de los acuerdos intrafederales antes citados". (Obviamente nada se dice sobre la viabilidad de que Santa Fe acceda a esos fondos en poder de la Nación).
El voluminoso ejemplar fue ampliamente difundido por el bloque mayoritario. Sustenta la decisión política que ya se había adoptado a nivel partidario en el documento titulado "El peronismo frenó el impuestazo". Spinozzi es el presidente del justicialismo santafesino y del bloque de la mayoría que ayer dio el primer dolor de cabeza serio al gobierno de Binner.