Sucesos: SUCE-03 Según Grassi, el examen físico no lo perjudicará

DyN

Si bien consideró que será una "humillación" desnudarse para someterse a un examen físico, el cura Julio César Grassi advirtió que esto no lo afectará en el marco del juicio al que está siendo sometido: "Estoy tranquilo; me molesta, no me gusta porque es una humillación innecesaria, pero (con ese examen) se va a demostrar que son mentiras determinados aspectos que han dicho los denunciantes", expresó.

Grassi afirmó que las pericias "tendían a humillarme, a castigarme previamente con la burla de sacarme la ropa y hacer experimentos sobre mi persona". Precisó que "el tribunal rechazó las pericias y sólo aceptó por dichos de un denunciante que habló de lunares en el cuerpo, de los que le hablé al tribunal, contando que Myriam Lewin (la periodista que hizo la investigación sobre los presuntos abusos) había visitado a la médica para saber si yo me hacía cirugías estéticas, porque quería demonizarme cuando se hizo el programa ("Telenoche Investiga', donde se difundieron las acusaciones)".

Grassi se quejó por Radio 10 de que, desde la querella, "han salido cantando victoria y es obvio que cuando uno va a la playa puede ser visto del torso para arriba. Además, yo mismo le dije al tribunal que solía extraerme lunares malignos".

También señaló que los menores "saben si tengo lunares y pelos en el pecho, porque más de una persona me ha visto cuando he tenido que compartir la pileta".

"Me parece que les va a ir mal de peritar zonas de la cintura para abajo. Para mí va a ser una humillación, pero voy a terminar denunciando que quien denuncia miente", añadió.

Cuando el periodista le preguntó, el cura confirmó que el abogado Juan Pablo Gallego había solicitado que se practicara una medición del pene, flácido y en erección: "Sí, lamentablemente ése fue el pedido del doctor Gallego, una barbaridad, y otras cosas vejatorias".

"No sé a qué viene. Esto fue rechazado por el tribunal y otras cosas también. Lo que este señor está mostrando es una actitud de desconocimiento, cierta impulsividad en sus peticiones y una burla para quien es denunciado", señaló.

Grassi remarcó que "por el hecho de ser sacerdote esto a mí me lastima doblemente", afirmó que él puede entender que haya quienes creen que es culpable pero les envío un mensaje: "Les aseguro que (las acusaciones) son mentira y que se ponga en el lugar de una persona que está siendo vejada" y cuyos detalles del caso son "publicados y conocidos por muchísima gente".

Ante el próximo examen físico, Grassi señaló que tomará esa experiencia "con paciencia y entereza". "Imagínense cómo se siente un sacerdote ante esto, imaginen las palmas que va a batir Gallego cuando digan "miren lo que estamos haciendo con el padre'; pero lo que no van a poder probar es lo que se dijo sobre mi cuerpo de la cintura para abajo, que es de donde han dicho las mentiras más grandes", agregó.