Eloy Rodríguez
El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, dio a conocer el paquete de ayuda para productores afectados por las sequías y para el desarrollo de las economías provinciales.
"Se destinarán 50 millones de pesos como ayuda a los costos de implantación de trigo en zonas afectadas, más un plus por plantación y subsidios para ganaderos", manifestó. Aseguró la prioridad a los pequeños productores y detalló los aportes de partidas destinadas al sector: "900 millones de dólares en obras de infraestructura y servicios, 1.000 millones en créditos, 300 millones para las economías regionales, 718 millones de pesos para el desarrollo de la agricultura familiar y 230 millones en ayuda por sequías".
Mutismo sobre la lechería. Se evitó el absurdo placebo del acuerdo de un precio de $ 1,00 el litro de leche en tranquera y el Estado Nacional comprometiéndose en adquirir parte del excesivo stock de leche en polvo y quesos que existe en el mercado local, con la anuencia de La Serenísima y Sancor.
¿Cuál sería el destino de este stock? ¿Guardar para las épocas de escasez, o colocarlo forzosamente en los supermercados para intentar bajar los precios? ¿Las empresas estaban en condiciones de cumplir? Son incógnitas vigentes.
El 30 de setiembre ppdo., venció el acuerdo firmado el 2 de julio entre Moreno, el Centro de la Industria Lechera y algunos representantes de Córdoba y Santa Fe, mediante el cual se establecía un precio mínimo de $ 0,94 por litro, a pagar por la industria láctea durante el trimestre julio-setiembre. Lo firmado no fue cumplido e incluso algunos tamberos recibieron valores inferiores al citado.
La actualidad indica crisis interna y externa, un contexto de sobre oferta, retracción del consumo, stocks que se multiplican sin encontrar salida, veda de exportaciones, precios internacionales alicaídos, incertidumbre local y mundial y la vigencia de una extensa sequía.
Además, se evitó la contradicción de prometer compensaciones, cuando a varias empresas se les debe desde el año pasado (entre ellas Sancor); las del mes de setiembre no están reglamentadas y están en proceso de cobro las de julio de este año.
En los últimos veinte meses la lechería perdió de recaudar $ 7.000 millones, una inyección que podría haber garantizado el pleno funcionamiento del sector. Ante el quinto paro del campo se anunciaron sólo subsidios.
La lechería, salvo algún período de bonanza, no crece hace diez años. Es el resultado lógico de una política errónea.