Opinión: OPIN-02 Reunión anual de la Federación Iberoamericana de Bolsas

Mario F. Vigo Leguizamón (*)

Contrariamente a lo ocurrido en las reuniones anteriores a las que la Bolsa de Comercio de Santa Fe concurre desde hace trece años, el clima festivo y de alegría del reencuentro anual cedía paso a caras largas que transmitían ansiedad y preocupación por el huracán desatado sobre las finanzas mundiales. La cordialidad del anfitrión uruguayo no bastaba para distraer a los numerosos concurrentes que desde Europa con las Bolsas hispanas, portuguesa, representantes de las bolsas italianas, inglesas y de todas las iberoamericanas salvo la boliviana, volvían a reunirse para evaluar la común actividad bursátil.

Gilberto Mifano, presidente de la poderosa Bolsa desmutualizada Bovespa de Brasil abrió la serie de exposiciones y comentó la realidad brasileña, el excelente desempeño de la misma hasta el inicio de la crisis y no dejó de transmitir su preocupación por la abrupta baja del 7 % que esa Bolsa acusó ese día, abandonando la reunión ni bien concluyó con su discurso, como muestra elocuente del terremoto bajo sus pies.

Tanto Javier de la Cruz de España como Roberto Barnes del UBS anunciaron el comienzo de una nueva era, donde, venciendo las últimas resistencias de los operadores del mercado, sobre todo el estadounidense, las regulaciones que se anuncian impedirán que vuelva a repetirse el colapso provocado en forma irresponsable por la total libertad y codicia sin límite, promovido por las bajas tasas de interés y el endeudamiento masivo conocido como apalancamiento sin respaldo patrimonial de ninguna índole, causantes en síntesis de esta crisis. Tanto él como el presidente de la Bolsa Catalana Joan Hortalá destacaron la solidez del mercado bursátil europeo que cuenta con muchas más regulaciones que el norteamericano.

El vicepresidente de la Bolsa de Panamá Roberto Brenes comentó que el crack inmobiliario de Florida USA de 1928 afectó al sistema financiero norteamericano y fue el detonante de crisis de 1929. Hoy, la historia vuele a repetirse pero esta vez al margen del mercado de capitales ya que el problema se presenta en el mercado de crédito. Sorprendió al afirmar que el panameño es el primer mercado inmobiliario de América Latina donde el treinta por ciento de su cartera es hipotecaria.

El plato fuerte de la reunión y la palabra más esperada fue la de Vittorio Corbo, ex presidente del Banco Central de Chile, investigador, profesor titular del Instituto de Economía y reconocido asesor económico. Comenzó diciendo que si bien en América Latina estos cinco años fueron los mejores de los últimos treinta, creció menos que ciertos países africanos, de Europa del Este y Asiáticos. Hoy, observa economías sobrecalentadas pero los países están mejor preparados para enfrentar la crisis. No obstante a que el Banco Central Argentino quiere controlar en forma simultánea competitividad, crecimiento e inflación, prevé merma en el crecimiento por los próximos dos años, haciendo la pregunta a voces de cómo podrá crecer La Argentina sin financiamiento? Pocos días después vino la respuesta por la oferta hecha al Club de París y a los acreedores que no entraron en la renegociación post default ante la presión, provocada sin dudas por el ahogo en ciernes. Sobre modelos de crecimiento con ahorro sacudió a la audiencia al comentar que China ahorra el 52 % de su PBI del cual invierte el 42 % y su demanda interna creció un 18 % en el último trimestre. Pero Chile no le va a la zaga por la política seria, prudente y transparente mantenida durante casi treinta años. Comentó por ejemplo que el gasto público chileno se calculó sobre la base del valor del cobre a un tercio de lo que hoy cuesta, lo que le significó un ahorro del 30 % de su PBI. Hoy Chile no tiene deuda externa, base de una soberanía plena y no declamada. Los fondos de las AFJP chilenas tienen hoy 250.000 millones de dólares en activos, lo que representa el 64 % de su PBI, contra un 9 % en La Argentina. De esos fondos han invertido 4.000 millones de dólares en viviendas sociales, lo que ha permitido la construcción de 800.000 viviendas. Hoy, Chile representa el 7 % del volumen de negociación de las Bolsas Ibeoamericanas y La Argentina solo el 1 %.

Sobre la crisis actual comentó que en EE.UU. el alto mando económico liderado por Henry Paulson como secretario del Tesoro y Tim Geithner como presidente de la Reserva Federal, es a su parecer el más indicado para enfrentar esta tormenta financiera, ya que se distingue por su enfoque académico y postura diferente al de quienes enfrentaron el crack de 1929, en razón de que las medidas de neto corte intervencionista que se adoptaron en ese momento profundizaron la crisis sumiendo al mundo en una gran depresión. A su juicio, las pérdidas ocultas van más allá de las hipotecas del mercado subprime y que su evidencia es la inusitada tasa overnight que debe pagarse en EE.UU. que llega a valores cercanos al 7 %, nunca vista antes. La tensión de los mercados genera iliquidez que debería resolverse con la formidable inyección que realizan los bancos centrales hasta que se restaure lo que más escasea en este momento que es la solvencia. Prevé que es muy difícil que esta crisis pueda resolverse en forma rápida, no obstante cree que EE.UU. será menos afectado que las economías europeas o japonesas que están atadas a fuertes rigideces. En España, v. gr. la construcción representa el 13 % de su PBI y en EEUU el 5 %. Mercados como el de la India han debido apelar a medidas extremas como la quita de los subsidios a los combustibles que era de 26.000 millones de U$S al año. Ante su encarecimiento, baja la demanda y por ende la presión compradora sobre el petróleo, ejemplo que va en vías de ser imitado por todos aquellos países que hasta hoy los mantienen. Estamos ante una crisis que vista desde un enfoque Shumpeteriano-Darwinista promoverá la supervivencia de los más fuertes, previendo la declinación y hasta desaparición de los bancos de inversión a manos de los bancos tradicionales, siendo aquéllos los principales causantes de esta crisis por el auge del crédito sin respaldo, lo que debería a su vez generar alguna clase de responsabilidad por parte de los altos ejecutivos que los dirigieron con cheques mensuales de muchos dígitos. Prevé que la descomunal inyección financiera, que en EE.UU. alcanzará a por lo menos un 10 % de su PBI, generará inflación, devaluación del dólar y la crisis afectará el valor de todos los bienes extendiéndose a monedas como el euro, libra y yen, que bajarán suavemente por un tobogán para tratar de superar la recesión mundial en ciernes. Considera que la baja de los precios en el petróleo y commodities permitirán reducir la inflación, pero que afectarán en gran medida a los países que hoy gozan de una inusual prosperidad por su elevado valor, entre los que se encuentra Argentina. Como síntesis vemos hoy que en América Latina se distinguen aquellos países que tienen una clara política de Estado, que ha sido respetada sin cortapisas por los gobiernos de distinto signo que se han sucedido y que han hecho del cuidado de las cuentas públicas y de las balanzas comerciales y fiscales su obsesión, con medidas de consolidación económicas genuinas. Chile, Brasil, ahora Perú y el diminuto Uruguay son considerados como países serios, transparentes, que tutelan y promueven su producción nacional, fomentando el incremento de sus exportaciones, el fortalecimiento del campo, de la banca y de la industria y con marcada disminución de los índices de pobreza y exclusión. Hoy, como en años anteriores volvemos a repetir, recordando la admonición a Catilina: ¿Quosque tándem Argentina?

(*)Síndico de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.