Corea del Norte anunció hoy que reanudará el desmantelamiento de sus centrales nucleares y aceptará nuevamente las visitas de los inspectores de la ONU después de que Estados Unidos decidiera retirarla de su lista de Estados terroristas.
En cuanto a los países implicados en las negociaciones para el desarme de Pyongyang Älas dos Coreas, Estados Unidos, Rusia, China y JapónÄ, Seúl afirmó que la decisión norteamericana permite continuar el proceso, mientras un ministro japonés la criticaba enérgicamente.
"Como Estados Unidos cumplió con su compromiso de dar una compensación política y un procedimiento justo de verificación (...), la DPRK (Corea del Norte) decidió reanudar el desmantelamiento de las instalaciones nucleares de Yongbyon y permitir que los inspectores de Estados Unidos y la Aiea cumplan con su labor", señaló un portavoz de la Cancillería norcoreana.
Tras llegar a un acuerdo para el desmantelamiento de la central nuclear de Yongbyon, Pyongyang reactivó los trabajos por sus diferencias sobre las inspecciones de "verificación" nuclear y su inclusión en la lista de países terroristas elaborada por Estados Unidos.
La semana pasada impidió que inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (Aiea), el organismo de vigilancia de las Naciones Unidas, entrasen en estas instalaciones, que produjeron combustible para un ensayo nuclear en octubre de 2006 y posiblemente para cerca de media docena de armas atómicas.
El vocero de la cancillería, citado por la Agencia Central de Noticias norcoreana (oficial), manifestó su satisfacción por la medida anunciada por Estados Unidos ayer y dijo que Corea del Norte colaboraría en la verificación.
Por su parte, las seis partes que firmaron este acuerdo deben cumplir con la entrega de ayuda energética por valor de cientos de millones de dólares prometida a cambio de la inutilización de Yongbyon.
"Cada elemento" del plan de inspecciones "que queríamos fue incluido en este paquete", declaró ayer el portavoz del Departamento de Estado norteamericano.
El acuerdo fue logrado luego de una visita a la capital norcoreana del jefe de los negociadores norteamericanos, Christopher Hill, a principios de este mes.
Japón había pedido insistentemente a Estados Unidos que no eliminase de esta lista a Corea del Norte, mientras presionaba para obtener antes más informaciones sobre la suerte de los japoneses secuestrados por Corea del Norte en los años '70 y '80 para entrenar a sus espías.