El político ultranacionalista austríaco Jrg Haider conducía a 142 kilómetros por hora cuando tuvo el accidente que le costó la vida, informó hoy la Fiscalía.
Esa velocidad es más del doble de la permitida en el trayecto del siniestro, donde se prohíbe circular por encima de los 70 kilómetros por hora, informó la televisión pública ORF.
Además, el resultado del informe pericial sobre los restos del vehículo, que tenía sólo tres meses de antigüedad, indicaron que éste no sufría ningún desperfecto que podría haber ocasionado el accidente.
"Cualquier especulación de que haya podido haber cualquier otra causa que no fuera un accidente están descartadas", ha asegurado Gottfried Kranz, de la Fiscalía de la Klagenfurt, a la agencia APA.
La policía explicó que Haider perdió el control del Volkswagen Phaeton V6 de tracción total después de realizar un adelantamiento e incorporarse a su carril en una carretera prácticamente recta y que no representaba especiales dificultades de conducción.
Los investigadores manejaban diversas hipótesis para explicar la pérdida de control: una posible falta de visibilidad por la niebla, una cabezada al volante de pocos segundos y el exceso de velocidad, que parece que jugó un papel clave.
En el momento del choque, sobre la hora 1.15, Haider volvía de un acto de su partido y del festejo de una revista, donde estuvo acompañado por sus colaboradores políticos.
Por otra parte, el resultado provisional de la autopsia descartó que Haider tuviera un ataque al corazón como explicación a la salida del vehículo de la ruta.
El análisis forense se ordenó para "excluir cualquier eventualidad", pero la posibilidad de una enfermedad, como un ataque al corazón, se puede descartar "con casi total seguridad", declaró hoy Kranz a la radio pública ORF.
Los daños internos eran de tal magnitud que, a pesar de llevar el cinturón de seguridad puesto y haber funcionado correctamente los airbags, era imposible que sobreviviese al impacto contra un poste de hormigón.
"Incluso aunque hubiera estado allí en el momento del accidente un equipo de urgencias no podría haberle salvado", afirmó Kranz.