Política: POLI-01
La CGT Santa Fe fue la sede local de las Jornadas mundiales por el Trabajo Decente
"Tener trabajadores sin registrar debería causar vergüenza social"
Luis Ortega, Guillermo Alonso Navone, Alberto Cejas y Carmelo Liberatore participaron del encuentro en la sede de la CGT, donde se realizó el panel. Foto: Flavio Raina.

El subsecretario de Fiscalización del Trabajo y Seguridad Social de la Nación, Guillermo Alonso Navone, destacó el incremento de los trabajadores registrados que se consiguió en los últimos años.

Junto al secretario general de la CGT Regional Santa Fe, Alberto Cejas, participó en la ciudad de un panel sobre riesgos del trabajo y trabajo decente el subsecretario de Fiscalización del Trabajo y Seguridad Social de la Nación, Dr. Guillermo Alonso Navone, quien destacó los avances logrados desde 2003 en el combate contra el trabajo no registrado.

Ä¿Como está hoy la situación en la Argentina sobre el combate al trabajo en negro?ÄCambiar toda una cultura de evasión de derechos laborales, no únicamente de registración, sino también de condiciones de salud y seguridad, sólo se podrá lograr con las inspecciones, pero nos va a llevar mucho más tiempo que si lo hacemos entre todos. Y tampoco sirve que la sanción sea un elemento punitivo. La inspección debe ser un elemento educativo. En los años '90 lo que conseguimos bajo supuestas figuras de disminución de costos laborales, que algunos llaman impuestos pero que nosotros no compartimos, es sumar 15 años consecutivos de suba del trabajo en negro y llegar a 2003 con un 22 % de desocupación y un 49,9 % de trabajo en negro. Y, salvo que nos acostumbremos a las grandes catástrofes, pensar que la mitad de los trabajadores estaba en negro es una locura. Hoy el desempleo bajó al 8 % y se está acercando a la media mundial, y el trabajo en negro descendió casi 14 puntos. ÄDa la impresión que en la lucha contra el trabajo en negro se llegó a una especie de cuello de botella y ahora bajar un punto costará mucho más que antes. ÄEso tiene una lógica. Los primeros puntos que se bajaron fueron los más fáciles de detectar, los más cercanos. Algunos decían que cazábamos en el zoológico. Pero aun así lo bajamos 14 puntos. Hoy en día, nuestra preocupación está en las cooperativas truchas, en la tercerización, en la subcontratación, en los obligados a ser monotributistas. Y después viene lo peor, que es la economía totalmente informal, donde primero hay que hacer una tarea de inteligencia previa para localizarlos, estudiar cómo entrar, cuánta gente hay. Y ahí es donde nuevamente los actores sociales juegan un rol muy importante. Estamos haciendo acuerdos con los sindicatos y ahora también con los empresarios, porque están interesados en combatir la competencia desleal. ÄLlama la atención que, habiendo tantos actores sociales de acuerdo, gremios, Estado y empresas, cueste tanto combatir el trabajo en negro, porque aún las cifras son altas.ÄNo cuesta tanto. Hace cinco años de este tema no hablaba nadie. No había un empresario que hablara del trabajo en negro, ni propio ni de los demás. Hasta por códigos culturales, por aquello de no ser botón y no mandar la frente a nadie. Pero, cuando se dieron cuenta de que no mandar al frente a nadie los perjudicaba, cambiaron. Creo que los resultados se están dando y la conciencia se está ampliando. Un ejemplo que puede ser significativo de cómo estamos trabajando tanto nosotros como los empresarios es que, comparando el primer trimestre de 2008 contra el primero de 2007, según el Indec, los costos genuinos de trabajo subieron un 1,6 %. Ahora, si se toma la base de aportes y contribuciones de trabajadores, se concluye que en el mismo período los trabajadores activos crecieron un 10 %. Esto quiere decir que el trabajo en blanco subió más que el empleo. ÄUna de las medidas más acertadas en esta lucha fue el programa de regularización del trabajo doméstico mediante un sistema simple, y han conseguido muy buenos resultados en un sector históricamente difícil. ¿En qué otras medidas de este tipo están pensando? ÄDe hecho, hemos aplicado otra que no es muy conocida, que se llama Mi Simplificación. Se trata de un método de inscripción de los trabajadores mucho más sencillo, con trámites mucho más simples que los que había que hacer tiempo atrás, y está dando muy buenos resultados. Está claro que no cambiamos de un día para otro una cultura de evasión. Nos lleva tiempo. En esto los medios tienen un rol fundamental. Yo sé que hay mucha gente que tiene trabajadores en negro para maximizar ganancias. Pero también sé que hay mucha gente que no puede pagar un contador o tiene la idea de que es un trámite complejo y oneroso, o no saben que contratar un trabajador nuevo por sobre la nómina laboral tiene un descuento del 33 % en las contribuciones.

Accidentes laborales

ÄUno de los temas que más repercusión tuvo en la opinión pública en Santa Fe fue el de la seguridad laboral, a partir de la muerte de muchos trabajadores en el sector de la construcción.

ÄLa construcción siempre fue complicada. Pero el agro tiene el porcentaje más alto de accidentes laborales, aunque no lo conozcamos. Y la construcción le sigue. Creo que esta gravísima deficiencia se está superando en este sector, donde se vienen haciendo campañas para tratar de evitar accidentes. Creo que a veces el empleador no evalúa la gravedad de no adoptar medidas. Quiero decir: cualquier empleador alguna vez compró un auto. Y antes de sacarlo de la agencia lo aseguró. Ahora, resulta ser que al trabajador, no. Yo no puedo creer que haya tal desprecio por la vida humana. Creo que hay una especulación casi absurda de que no se me va a accidentar y me ahorro unos pesos. En el momento de la crisis, uno podía entender algunas situaciones, pero hoy es inaceptable porque, frente al valor de un producto, es un costo menor. Creo que se está avanzando mucho porque los gobiernos están revalorizando el trabajo como fuente de crecimiento no sólo económico, sino también de una comunidad solidaria. Nos falta mucho, pero estamos en el camino.

ÄLa gente, ¿ha tomado conciencia de esta situación?ÄSe está entendiendo. Hoy en día ya no se reconoce públicamente esta situación. Hay por lo menos vergüenza social. Hay quien lo hace, pero no es más el vivo de la reunión. Es un país que tiene que ir madurando y algunas cosas que hemos vivido nos han hecho crecer como sociedad.

Gabriel Rossini