| |
En poco menos de 24 horas cinco personas fueron asesinadas, en uno de los más dramáticos estallidos de violencia que recuerde nuestra ciudad.
La negra saga arrancó a media tarde de ayer, minutos antes de las 17, en el interior de una finca ubicada en Alberti 3739, esto es, en barrio Don Bosco.
A dicho lugar arribó la policía tras recibir un llamado telefónico dando cuenta sobre un cuerpo sin vida en el interior de la vivienda. La víctima fue identificada como Miguel Ernesto Agu, de 37 años, docente. El nombrado yacía en el lavadero de la casa, colgado con una cuerda en su cuello, sujeta a un tirante del techo.
Desde el interior del inmueble la policía secuestró dos cartas, supuestamente escritas de puño y letra por la víctima, dando a conocer los motivos de la drástica decisión, en lo que hasta ese momento aparecía como un caso de suicidio.
Sin embargo, a poco de recorrer la casa, un oficial advirtió que la puerta del baño estaba violentada. Y en su interior había un adolescente, de 17 años, el que fue trasladado en calidad de detenido.
Hasta aquí las cosas indicaban un caso de suicidio. Pero con el correr de las horas los pesquisas "afinaron la mira" y así establecieron que otra había sido la historia.
Se supo entonces que poco antes de las 17 dos sujetos habían arribado a la casa a bordo de una motocicleta. Tocaron timbre y, como dos fieras cebadas, aguardaron su oportunidad. Cuando el docente abrió la puerta fue introducido al inmueble a los empujones por los recién llegados.
Ya en el interior de la casa los rufianes fueron por el adolescente, al que dejaron encerrado en el baño. "Quedate piola, que no es con vos la cosa", fue la sentencia de los cacos en los momentos previos al desastre.
Luego dirigieron sus acciones contra el docente con los resultados ya conocidos.
Quienes se apuntan la autoría del hecho fueron identificados como un tal "Pelado" y otro apodado "Fernandino", de 15 y 18 años, según confió hoy una alta fuente vinculada a la pesquisa. Entre ellos hablaban de un deuda de dinero, y de drogas, en lo que se presentaría como el móvil del crimen.
Poco después la policía logró la detención de los involucrados, quedando los tres a disposición del juez de instrucción en turno y de Menores.
En tanto, cerca de las 22, un incidente de magnitud se declaró en el seno de barrio San Agustín II -zona noroeste de la ciudad-, en el que salieron a relucir numerosas armas de fuego, cuchillos y que terminó con un muerto y varios heridos.
Todo ocurrió en inmediaciones de la manzana 17, más precisamente en los alrededores de una finca donde se encontraban reunidas varias personas. En un momento dado llegó al lugar otro grupo con el que comenzaron a discutir de manera más que acalorada.
Y la sangre llegó al río cuando uno de los sujetos sacó a relucir un cuchillo con el que asestó una certera puñalada a un joven.
A partir de entonces el lugar se convirtió en un pandemonium, donde mientras unos intentaban auxiliar al herido, otros -entre hombres y mujeres- se trenzaban en una encarnizada lucha.
Los heridos son los siguientes:
- Micaela Gómez, de 15 años, la que recibió un tiro en la nuca y vive para contarlo. Fue asistida en el hospital y se encuentra estable.
- Alberto Aguilar, de 29, sufrió una herida de arma blanca en zona abdominal, lado izquierdo. Pasó a quirófano.
- Marisa Segovia, de 31, fractura de brazo derecho por disparo de arma de fuego.
- Pedro Gómez, de 17, herido de arma blanca en zona de tórax y hemitórax, lado derecho, y zona de abdomen.
- Esteban Gómez, de 28, herida de arma de fuego en mano derecha y herido de arma blanca en mano derecha.
- Pablo Aguilar, de 18, herido de arma blanca en tórax. Fallecido.
De acuerdo con las primeras versiones el incidente que dio origen a todo fue una disputa -una cuestión de territorio- entre Pedro Gómez y Pablo Aguilar. Este último dejó de existir a raíz de una puñalada en el tórax.
Es de hacer notar que el resto de los involucrados fueron conducidos a declarar hasta tanto se aclare su responsabilidad en el hecho.
Según trascendió la policía tuvo serias dificultades anoche para moverse en este sector considerado como uno de los más peligrosos de la ciudad.
Ya entrada la madrugada -a las 5-, un caso de doble homicidio tuvo lugar en barrio Chalet. El atroz suceso se consumó en el interior de una finca ubicada en J. J. Paso al 3999.
A dicho inmueble arribó un tal "Negro" -temido sujeto que deambula por la zona- el que sin mayores trámites irrumpió en la vivienda a las patadas.
Segundos después se escuchó el estallido de dos disparos. El tal "Negro" había sacudido sendos balazos contra Lorena Meriles, de 24 años y Favio Bordón, de 33. Acto seguido se dio a la fuga.
Puesto el hecho en conocimiento de la policía se convocó al médico de la repartición. Bordón presentaba un impacto de arma de fuego que ingresó por la mejilla derecha con salida en la oreja izquierda. Por su parte el cuerpo de la mujer presentaba una herida de arma de fuego detrás de la oreja, sin orificio de salida.
El doble crimen se consumó en el interior de una pieza, tipo garaje, que se encuentra frente al domicilio.
Mientras los pesquisas aún trabajaban en la zona, se hizo presente otro hombre, el que manifestó que un rato antes había sido asaltado por el tal "Negro", quien le robó una bicicleta balón que se hallaba tirada en la vereda.
Por último, a las 4, otro episodio era resuelto a balazo limpio en la zona norte de la ciudad.
Esta vez la víctima fue identificada como Juan Alberto Ibañez, de 21 años, el que dejó de existir a poco de ser alcanzado por cuatro disparos. Dos de los proyectiles ingresaron a la altura del tórax y los restantes por la espalda, sin orificio de salida.
De acuerdo con los primeros trascendidos el nombrado caminaba por Pavón y Sarmiento cuando fue atacado por varios sujetos que lo emboscaron.
Respecto a los autores del homicidio se supo que la policía busca a dos jóvenes. También que la pesquisa logró establecer que en horas de la mañana la víctima había mantenido una fuerte discusión con los sujetos ahora buscados, quienes lo habrían advertido sobre una futura acción criminal contra su persona.
Antecedentes
El anterior brote violento que padeció la ciudad remite al mes de enero, más precisamente al 24, cuando se produjo el homicidio de Carlos Jesús Garnica, hecho ocurrido en su finca de Güemes al 8100, en el barrio Chaqueño. A partir de entonces se sucedieron una serie de "pases de facturas" que incluyeron el incendio de viviendas, ataques a tiros y hasta una faena propia de sicarios concretada en pleno bulevar y 4 de Enero. Aquella tarde quedó grabada a fuego en la memoria de los vecinos que observaron cómo dos individuos ejecutaron a tiro limpio a Omar Luis Solís (28). En pleno bulevar los matadores hicieron más de 10 disparos.
Danilo Chiapello