En el marco de la VIII Santa Fe Muestra (selección de películas del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente Bafici), que concluyó ayer, se pudo ver el filme "La mirada febril", de Rafael Filipelli, realizada con motivo del décimo aniversario del encuentro porteño.
Se recorren allí las diez ediciones, repasando las diferentes gestiones y los puntos más altos en cuanto a películas argentinas y extranjeras, desde el boom de "Mundo Grúa", de Pablo Trapero, en el primer año. Aparecen así directores que fueron suceso con sus óperas primas, como Albertina Carri ("Los Rubios"), Lisandro Alonso ("La libertad"), Juan Villegas ("Sábado"), Celina Murga ("Ana y los otros") y Mariano Llinás ("Balnearios"). Asimismo, se destaca a referentes internacionales como Jean-Luc Godard, Alexander Sokurov, Abbas Kiarostami o Tsai Ming Liang.
Tal vez lo más destacado sea la reflexión sobre el cine independiente argentino, mostrando el ascenso y caída de una manera entendible. En buena medida a través de una entrevista con Quintín (el más célebre director del Bafici), se refleja el devenir de los contextos de producción, concluyendo que muchos de aquellos debuts no podrían realizarse en la actualidad. Se habla de cómo los directores nóveles deben hacer aprobar sus guiones en instancias nacionales e internacionales para obtener financiamiento (lo que según el crítico lleva a homogeneizar lo producido), y se evidencia el proceso de profesionalización de realizadores como Trapero (que nunca volvió a presentarse en el festival), Lucrecia Martel (que se estrenó con "La ciénaga") y varios de los mencionados.
Para algunos tal vez sea el retrato de una etapa cerrada en el denominado "Nuevo Cine Argentino". Tal vez la segunda década del Bafici sea el espejo donde se refleje una nueva era de la producción cinematográfica argentina.