Escenarios & Sociedad: SOCI-10
EXPONE RICARDO CALANCHINI
El laberinto de los espejos
La muestra, organizada por la Fundación Arcien y el Instituto de Desarrollo y Diseño Ingar, se puede visitar en la sede de la fundación en Avellaneda 3657. Variedad de profesionales abordan la obra.

DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL

"No se pueden mirar los cuadros de Calanchini sin sentir algún tipo de mutación. Haría falta una cierta experticia para probar con ellos la estética brechtiana del extrañamiento: son, en cambio, como el perfume de una pera arrimada a la nariz: nos inundan sin permiso", escribió Álvaro Costa (profesor de estética en la Escuela Mantovani) sobre la obra de Ricardo Calanchini. El artista santafesino expone "El laberinto de los espejos" en la sede de la Fundación Arcien ubicada en Avellaneda 3657.

Costa definió a Calanchini como "un máximo dibujante: construye. Y más que un dibujante, un arquitecto, un maestro mayor de obras. Sus mundos son posibles, cierto, pero no dejan de referirse a este, que llamamos "real' con un poco de petulancia".

Por su parte Silvia Puigpinós (psicoanalista) señaló sobre "La menina de los lápices": "en su obra hay algo más que nunca podría salir del tablero de un constructor pitagórico... A la puesta en evidencia de la materialidad (la arruga, el pliegue, la sombra, la bidimensionalidad), y de la ejecución (los útiles y los gestos del artista), se suma a la cita la historia del arte. Manifiestamente, en las inocultables apelaciones a "Las Meninas' de Velazquez y, en segundos planos y más fragmentariamente, en las apelaciones a perfiles y botánicas de Max Ernst, cielos tormentosos de El Greco, soportes y figurines de Dalí, mosaicos de Escher. Pero, nuevamente, no se trata de citas literales sino de transfiguraciones. Mutaciones plásticas..." .

JUEGO

"La mayoría de los hombres, esas masas ciegas que se mueven de un lado a otro al ritmo de las regulaciones, nunca alcanza a percibir la fuerza de la marea que los estruja contra la piedra. Jamás reconocen a los dioses que los dominan, ni sospechan influjo alguno sobre ellos", describió Jorge Malachevsky (psicoanalista) la obra. "... Basta sólo una pequeña convicción para armarse un mundo, incluso siendo ésta una razón insensata. Alrededor de ese origen, fragmento tras fragmento se aglutina la existencia... Pero en aquellos pocos hombres la evolución de esa plana superficie tiene por destino otro curso que el que a la generalidad corresponde: cargarse de complejidades, niveles y laberintos. Extenderse, elevarse, edificarse. Producir un objeto irreproducible, una sombra...", agregó.

Por su parte Fernando Segovia (licenciado en comunicación) señaló "en la obra de Calanchini están Diego Velázquez, Salvador Dalí, Escher, el Bosco, Xul Solar, Vasily Kandinsky... entonces ¿dónde quedó el concepto de original? en la posibilidad de jugar con los maestros".

César Mazza (psiconalista) se acercó al mundo del artista (como un campo de fuerzas de relativa autonomía) "se define por su posición de vanguardia, esto es: el movimiento que lleva delante su obra en respuesta a lo real de una época".

La Fundación Arcien promueve actividades artísticas, educativas, científicas y tecnológicas que contribuyan al desarrollo de la región Litoral. Ingar -Instituto de Desarrollo y Diseño- es patrocinado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas Conicet y la Universidad Tecnológica Nacional.