Política: POLI-05 Aerolíneas con diferencia de millones

La Asamblea General de Accionistas de Aerolíneas Argentinas tratará hoy el Balance 2007 de la compañía y las cuentas de 2008 hasta el 17 de julio, fecha en la cual su administración y operaciones pasaron del Grupo Marsans a manos del gobierno, en una transición que derivaría en el "rescate" de la compañía por parte del Estado. Esto último, en el marco de una ley específica aprobada por el Congreso, que deberá autorizar la operación sobre la base de datos con respecto a la valuación de los activos que el gobierno encargó al Tribunal de Tasaciones de la Nación (TTN). A su vez, el accionista español encargó la valuación al banco Credit Suisse y, según cifras que trascendieron, existen fuertes diferencias de montos y también de criterios aplicados.

El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, anticipó que para el TTN el Grupo Aerolíneas "tiene un saldo negativo de 600 millones de dólares", mientras que voceros del Grupo Marsans dejaron trascender que sus números arrojan un saldo positivo de 350 millones de dólares, considerando Aerolíneas y Austral Líneas Aéreas, también implicadas en la operación.

Advertencia de los pilotos

Aunque en el orden del día de la Asamblea de Accionistas programada para hoy no figure el tema de la valuación para el traspaso de Aerolíneas al Estado argentino, las partes dan por sentado que la cuestión será tratada, luego de analizar los balances. Y es que, precisamente hoy, vence el plazo de dos meses que se dieron las partes para tratar de cerrar la operación.

Por la misma razón, hoy vence el plazo de actuación del comité de transición Äcon dos miembros por cada parte, más Julio Alak como gerente generalÄ, de modo que habrá que definir quién seguirá a cargo de la administración de la empresa.

Jaime afirmó ayer en declaraciones periodísticas que, en el contexto de este proceso de transición, la compañía seguirá operando normalmente. Pero el secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, Jorge Pérez Tamayo, auguró problemas si acaso no hubiera acuerdo para el traspaso accionario y Marsans pretendiera retener la compañía.

Números dispares

Hace un par de semanas, el accionista mayoritario Interinvest (controlado por Marsans) presentó en reunión de Directorio el balance 2007 de Aerolíneas con un resultado negativo de 81 millones de pesos, y los números negativos del primer semestre 2008, todo lo cual no fue avalado por los directores representantes del Estado. Al respecto, Jaime afirmó que "nosotros hemos pedido que (los balances) estén debidamente auditados por la Auditoría General de la Nación. Y en el caso de que así no sea se pedirán más días, pero los balances no se pueden aprobar (por el Estado) sino están debidamente auditados".

En declaraciones por Radio América el funcionario informó que el Tribunal de Tasaciones presentó el viernes último su informe ante la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y Seguimiento de las Privatizadas y ante el Ministerio de Planificación. Sobre este tema, el director representante de Marsans, Jorge Molina, explicó que, basado en la ley, "el Estado nacional va a tener que ir al Congreso para que le apruebe el precio de rescate accionario de las compañías, es decir que lo que hace es autorizarle o no al Estado a comprar Aerolíneas y Austral, lo que no implica obligar a Marsans a vender las empresas". No obstante, refirió que "esperamos llegar a buen término" con la operación.

Consultado sobre la supuesta tasación del Credit Suisse encargada por Marsans, Jaime respondió que "no puedo hablar de esa tasación porque no está presentada oficialmente". De todas maneras, señaló que "ha habido alguien que cree que representa los intereses de la empresa que ha salido a decir que la empresa, de acuerdo a un banco, tiene un valor de 350 millones de dólares. Si esto fuera así, esto no tiene nada que ver con lo que ha tasado el TTN y lo que nosotros pensamos que puede valer la compañía", refirió Jaime.

Según el acta acuerdo firmada en julio, la falta de acuerdo sobre los montos deberá ser zanjada a través de la opinión inapelable de un tercero, elegido por ambas partes. Aunque, con semejante diferencia de montos, resulta difícil pensar que puedan coincidir en la selección de un árbitro.