Deportes: DEPO-09
Boca llega con una "tensa calma" al superclásico de mañana...
La interna Cáceres-Riquelme se arregló entre cuatro paredes
Los dos grandes del fútbol argentino tienen los equipos confirmados para el encuentro de mañana en el Monumental.

De la Redacción de El Litoral

El defensor Julio César Cáceres se disculpó ante el plantel de Boca Juniors "por la forma" en que criticó a su compañero de equipo, Juan Román Riquelme, aunque se mantuvo firme en sus convicciones, y el mediocampista aceptó el arrepentimiento con el fin de "llegar en un clima de concordia" de cara al superclásico de mañana ante River Plate, en Monumental.

"Hubo tiempo para todo (para pedirse perdón). Se habló mucho de mi parte, se aclaró y me pone contento que me hayan dado una oportunidad él y el equipo. Yo no sé qué es privilegio. Él es estrella del equipo y todo bien", afirmó el defensor a C5N. Y agregó sentir "el deseo de querer hacer un gran partido. Es un partido clave y queremos pelear el campeonato. Si me va a poner o no este domingo, eso lo sabe el entrenador".

El plantel xeneize se reunió ayer durante una hora y media en el vestuario de La Bombonera, donde por primera vez se encontraron "cara a cara" Riquelme y Cáceres, quienes fueron eje de una fuerte polémica verbal, por las declaraciones que realizó el ex jugador de River Plate a una radio de Asunción.

El defensor había expresado que Riquelme "no parece motivado" para jugar en el club de la ribera y le sugirió que dé un paso al costado, mientras que el volante respondió que "ese muchacho no ganó nada con Boca".

La reunión del grupo duró en total una hora y diez minutos, y al comienzo del encuentro estuvieron todos los jugadores del plantel Äincluido el lesionado Martín PalermoÄ, el director técnico Carlos Ischia y los dirigentes José Beraldi, vicepresidente segundo, y Juan Carlos Crespi, vicepresidente tercero.

Tras la reunión, los futbolistas se dirigieron hacia el campo de juego del mítico escenario, y allí el entrenador Carlos Ischia habló durante diez minutos con Cáceres, quien posteriormente se unió al equipo que realizaba tareas físicas alrededor del campo de juego.

Para enfrentar a River Plate, el técnico Carlos Ischia no definió todavía la formación boquense, pero el probable equipo sería con Javier García; Hugo Ibarra, Facundo Roncaglia, Juan Forlín, Gabriel Paletta, José María Calvo; Nicolás Gaitán, Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo; Juan Román Riquelme; Lucas Viatri.

"No soy terapeuta"

Carlos Ischia, el director técnico de Boca Juniors, se refirió pasado el mediodía al conflicto que envolvió al plantel durante la última semana y que provocó una pelea verbal y mediática entre Juan Román Riquelme y Julio César Cáceres.

"No soy terapeuta", dijo Ischia cuando se lo consultó sobre su conducción en este tipo de peleas internas y dijo que, igualmente, como entrenador una de sus funciones era hacer "docencia".

Además, el DT confirmó que el defensor paraguayo se "disculpó" con el plantel por las declaraciones que había hecho desde la concentración de la selección de su país, donde criticó con dureza algunas actitudes de Riquelme.

¿Y River?

Simeone volvió a parar a Juan Ojeda; Paulo Ferrari, Gustavo Cabral, Eduardo Tuzzio, Cristian Villagra; Augusto Fernández, Oscar Ahumada, Matías Abelairas; Diego Buonanotte; Radamel Falcao y Santiago Salcedo, quienes son los once que seguramente afrontarán el clásico.

Buonanotte se movió nuevamente como enganche, por lo que el domingo ocupará esa posición, y Matías Abelairas se desempeñará por el sector izquierdo del mediocampo.

El técnico adelantó los trabajos con pelota parada, ya que habitualmente se llevan a cabo los viernes, pero el receso por la disputa de la novena y décima fecha de las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010 le otorgó más tiempo y le permitió realizar ese ensayo con anterioridad.

El conjunto de Núñez hace cinco años que no pierde un superclásico en el Monumental, con tres victorias y un empate. La última victoria de Boca en Núñez fue en el Apertura 2003, cuando se impuso por 2 a 0 con goles de Sebastián Battaglia y del brasileño Pedro Iarley. En aquella oportunidad, el local era dirigido por el chileno Manuel Pellegrini y el visitante, por Carlos Bianchi.

Por otro lado, distintas páginas de River en Internet iniciaron una movida para que todos los hinchas asistan al estadio con la camiseta del equipo para que los colores albirrojos predominen en las tribunas locales del Monumental.

Un triunfo ante Boca le daría a River un gran envión anímico para afrontar el primer duelo por los cuartos de final de la Copa Sudamericana ante Chivas de México, que se disputará el próximo miércoles en el Monumental. Ante la mala campaña en el Apertura, la Sudamericana pasó a ser prioridad para River.

11 días clave

El entrenador de River Plate, Diego Simeone, atravesará a partir de mañana 11 días clave, ya que si obtiene un triunfo en el superclásico ante Boca Juniors y luego avanza a las semifinales de la Copa Sudamericana, aceptaría la propuesta del presidente del club, José María Aguilar, para continuar en su cargo hasta diciembre de 2009. Aguilar dijo esta semana que espera que Simeone le brinde su respuesta lo antes posible y comentó que como "plan B" piensa en "hombres de la casa como Américo Gallego y Ramón Díaz". Según se supo, si River le gana a Boca y después elimina a las Chivas de México en la Sudamericana, Simeone tendría pensado seguir en el cargo.

"No quiero ser amigo de ninguno"

"Yo quiero pedirle disculpas a todo el grupo", arrancó la ronda el paraguayo, excusándose en las formas, por las declaraciones que hizo desde Paraguay, pero sin retroceder demasiado en el fondo. Y sin pasar por alto ese "este muchacho" con el que Román trató el jueves a Cáceres en la conferencia de prensa, señala hoy Olé al contar detalles de la reunión.

Tras esas disculpas, un Martín Palermo moderador hizo lugar a los demás cuestionamientos. "Román, acá también hay algunas actitudes tuyas que molestan", abrió el juego el goleador, con un liderazgo legitimado por el grupo. Y ahí el 10 escuchó lo suyo: desde consideraciones por su humor inestable, porque "un día saludás y otro, no", pasando por ciertos privilegios, y hasta terminar en reproches por comentarios despectivos que Román les hizo a unos compañeros de otros. Nada pareció conmover demasiado a Riquelme: "Yo soy así y no voy a cambiar. Ésta es mi forma de ser. Adentro de la cancha somos un equipo, afuera no quiero ser amigo de ninguno", respondió para lo primero.

Y, sin perder la calma, les repreguntó: "¿No me entreno todos los días con ustedes? De qué privilegios me hablan?". Y por esos "me dijeron que me dijiste" tampoco se alteró. La conclusión final de Riquelme puertas adentro fue muy clarita: "En el 2000 estábamos mucho peor que ahora y salimos campeones del mundo". Puertas afuera, antes de dejar el club, pasadas las dos y media, el 10 fue un tanto más sintético: "No pasó nada. Puro puterío. El domingo le ganamos a River", les dijo a los suyos.

Además de Cáceres, Palermo y Riquelme, en esa prolongada reunión que hizo que el entrenamiento empezara recién a las 11.20 de la mañana, también se escucharon las voces de un Ibarra que respaldó a su amigo Román, de un Caranta que sumó su descontento con algunas actitudes, de un Battaglia componedor y, también, la de un Palacio que le pidió a Román respeto para cuidar la convivencia. Después de la charla, con todo dicho, el cabaret se cerró con el firme propósito de ganarle a River para dejar todo esto atrás. Igual, claro, la primera imagen de la práctica fue una postal: todos jugando un loco y Román e Ibarra elongando a un costado. Luego, el 10 por un arco y el 2 por el otro, concluye Olé.