Una vecina de Guadalupe se acercó hasta nuestra redacción para contar lo que le ocurrió el sábado pasado, cuando estando en su domicilio recibió, alrededor de las 18.15, una multa por circular el 2 de julio pasado, por General Los Hornos y Brandsen, sin el cinturón de seguridad. Pero los nombres de las calles, inexistentes en nuestra ciudad, y el logo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fueron suficientes para que se diera cuenta de que la infracción cometida era sobre un vehículo que le robaron hace diez años y que, evidentemente, circula por las calles porteñas sin la documentación correspondiente.
Rosa Arber manejó hasta 1998 un Fiat Duna SDR, patente SDI 702, de color gris metalizado modelo 1994. Pero en un viaje a Buenos Aires se lo sustrajeron y nunca más supo de él, pese a la denuncia radicada en la Seccional 8va. de la Policía Federal el 17 de junio de 1998. Cabe señalar que esa fue la única medida que adoptó a la hora de notificar el robo del vehículo.
"A mí no me interesa recuperar el auto", aclaró la mujer a El Litoral. Y explicó: "Lo que pretendo al hacer público el caso es que llegue a los medios nacionales para que situaciones como éstas no se repitan y no se le haga el caldo gordo a los delincuentes".
La multa que le llegó a Rosa por circular sin cinturón de seguridad era de $37.50. Pero como vencía el 14 de octubre, ahora debe abonar $50. La deuda que tendrá en el Registro del Automotor, porque "por razones obvias" no abonará la infracción, no es lo que le preocupa. Su mayor inquietud es saber cómo pudo haber circulado su auto durante diez años sin "toparse con ningún control de tránsito".
"A los conductores se nos exige revisión técnica vehicular, patente única, tarjeta verde o azul en el caso de que no conduzca el propietario... Y en Capital Federal hay una persona que circula tranquilamente sin ninguna documentación y sin ser detectado en los controles. Me gustaría preguntarle cómo hace, así todos los ciudadanos aprendemos a burlarnos de Estado", refirió Rosa, remarcando que frente a esta situación que le toca vivir se convenció de que "hay un Estado ausente en materia de garantizar a la gente sus derechos pero presente para beneficiar a los delincuentes. Creo que estamos frente a una política anarquista, no democrática", dijo.
Llegada la multa a nuestra ciudad, Rosa Arber no dudó en realizar la denuncia en la Policía Federal. Pero allí le dijeron que lo único que podían hacer era "sacarle fotocopia a la infracción y faxearla" a la misma comisaría que en 1998 le tomó la denuncia en Capital Federal, es decir a la Seccional 8va.
"Fui a la Policía Federal con la intención de denunciar la situación y, a la vez, creyendo que tras ella podría haber algún tipo de entrecruzamiento de información a fines de dar con la persona que usa el vehículo. Pero no me la tomaron. Sólo me prometieron que iban a mandar un fax y que si quería volviese a buscar la constancia de que lo enviaron", contó. Y agregó: "Pero ese papel no sirve para nada".
Por último, esperando que lo que ocurrió llegue a los medios porteños, Rosa Arber se mostró muy indignada ante "un Estado que se proclama presente pero no está".