Internacionales: INTE-02
Barack Obama ganó de manera aplastante y, rompiendo la barrera racial, se convirtió en el primer presidente negro norteamericano
"El cambio ha llegado" a Estados Unidos
Barack Obama se convirtió anoche en el nuevo presidente de Estados Unidos, en una triunfo electoral amplio e histórico que supera barreras raciales tan viejas como la nación misma, reestructura el mapa de poder del país y lo reposiciona en la escena internacional.

AFP-EFE-Télam

El demócrata Barack Obama logró arrebatar con firmeza la Casa Blanca a los republicanos y pasar a la historia como el primer presidente negro de Estados Unidos, un hito largamente anhelado por los 35 millones de afroamericanos del país.

Al cumplirse el 40§ aniversario del asesinato de Martin Luther King, el senador de Illinois colmó el sueño del reverendo, que desencadenó la lucha por los derechos civiles con sus aspiraciones de lograr un país donde no se juzgara a la gente por el color de su piel, sino por su carácter.

Obama, de 47 años, logró además acabar con la última barrera racial que existía en un país donde, hace 143 años, hubiera sido un esclavo.

En su intervención ante cientos de miles de extasiados seguidores en el céntrico Grant Park de Chicago, la ciudad adoptiva del presidente electo y su trampolín hacia la gran escena política, nacional, el senador de Illinois dijo que su elección es "la respuesta" a las peticiones de muchos y que refleja que "el cambio ha llegado" a los Estados Unidos.

"El sueño de esta nación está vivo", dijo.

Con una campaña electoral planeada al mínimo detalle, metódica y serena, Obama pudo ganarle con facilidad a su contrincante, el senador republicano John McCain, que intentaba por segunda vez llegar a la Casa Blanca.

Reconoce la derrota

McCain reconoció su derrota y dijo que felicitó a Obama en una comunicación telefónica.

"El pueblo estadounidense habló, y se expresó claramente. Hace unos instantes, tuve el honor de llamar al senador Barack Obama para felicitarlo por haber sido elegido el próximo presidente del país que ambos amamos", dijo McCain, de 72 años, a sus seguidores.

"Es una elección histórica (...) Reconozco el significado particular que tiene para los negros estadounidenses, el orgullo que deben sentir esta noche", dijo.

En el momento de reconocer su victoria, según las proyecciones de las principales cadenas de televisión, Barack Obama sumaba 342 votos electorales en 27 Estados, muy por encima de los 270 que necesitaba, mientras que su contrincante contaba con 143 votos en 18 Estados.

Lejos de la disputada contienda de 2004, y especialmente de 2000, donde el recuento de votos en Florida se alargó durante semanas, Obama fue sumando rápidamente anoche y sin problemas los Estados más disputados, especialmente Pennsylvania, Ohio y Iowa.

A ellos se unieron otros más reñidos, pero que igualmente cayeron en manos demócratas, como Florida, Nuevo México y Colorado.

El histórico triunfo de Barack Obama -un desconocido hace solo cuatro años- extendió una corriente de euforia por la población afroamericana de todo el país, que ha vivido esta campaña con la redención por su pasado de esclavitud y de segregación.

Celebración

Exultantes, pero emocionados, los afroamericanos salieron a las calles de las principales ciudades del país para celebrar la victoria de uno de los suyos.

Con su mensaje de cambio y de unidad, Obama convenció al país de la necesidad de iniciar una nueva era en la que Estados Unidos recupere su esplendor económico y su peso internacional.

En una verdadera catarsis frente al actual gobierno republicano, los demócratas ganaron en la mayor parte del país, en lo que se ha interpretado como un completo rechazo a las políticas impopulares que el presidente George W. Bush ha desarrollado en materia económica y en sus relaciones internacionales.

Con dos guerras en marcha y la economía en recesión, el gobierno de Bush deja el país en una difícil situación para la próxima administración, que tendrá que aplazar algunos de sus planes de inversión hasta que la crisis financiera se resuelva.

McCain trató durante la campaña de distanciarse de las políticas del actual presidente, pero ni sus planes económicos ni la elección de una mujer ultraconservadora como candidata a la vicepresidencia, la gobernadora de Alaska Sarah Palin, logró convencer al electorado.

Masiva participación

La intensidad de la campaña electoral, en la que Barack Obama se convirtió en todo un fenómeno mediático, provocó que, llegado ayer el día de la votación, la gente participase de una manera masiva.

Además de ganar la Casa Blanca, el senador ha llevado a su partido a una clara victoria en la Cámara de Representantes, que se renovaba por completo, y a ampliar su mayoría en el Senado, donde se elegía un tercio de los escaños.

Desde 1992, cuando ganó la presidencia Bill Clinton, la Casa Blanca y las dos Cámaras del Congreso no estaban en manos de los demócratas.

Obama y su compañero de fórmula, el senador Joe Biden -el primer católico en la vicepresidencia de Estados Unidos- jurarán sus cargos el 20 de enero, poniendo fin a los ocho tumultuosos años del gobierno de Bush, marcados por los atentados del 11-S, la "guerra al terrorismo" y, en su tramo final, la crisis financiera.

Cuando llegue a la Casa Blanca, Obama se enfrentará al reto de cumplir con las expectativas que ha creado durante la campaña, entre ellas la de iniciar un nuevo futuro de prosperidad y unión para el país.

Fiesta en Kenia

El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, declaró la jornada de hoy Día de Fiesta Nacional. Para celebrar el triunfo de Barack Obama, mientras miles de kenianos salieron esta mañana a las calles para manifestar su alegría.

"Éste es un día memorable no sólo para Estados Unidos, sino también para Kenia", dijo el presidente Kibaki. "El triunfo de Obama es también nuestro triunfo, por sus raíces kenianas", agregó.

Control en el Congreso

La oposición demócrata logró mantener el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en unos comicios marcados por una cifra récord de participación en las urnas.

"Es la noche que hemos estado esperando", dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pese a que varios Estados aún no han arrojado resultados oficiales.

En estos comicios, los estadounidenses acudieron a las urnas para elegir no sólo al próximo presidente del país sino también para renovar la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 11 gobernadores.

Los demócratas, que antes de los comicios contaban con un total de 235 escaños contra 199 republicanos y una vacante en la Cámara Baja, lograron mantener el control de ese órgano legislativo y podrían aumentar sus escaños a lo largo de la jornada.

Los republicanos, por su parte, ven agriarse sus esperanzas al sufrir una aplastante derrota en Connecticut, donde el representante Christopher Shays, el único republicano en la región de Nueva Inglaterra, perdió la reelección frente al demócrata Jim Hines.

La combinación de la probable victoria del candidato presidencial demócrata, Barack Obama, y una mayoría demócrata en ambas Cámaras del Congreso -algo que sólo ocurrió con Bill Clinton, en 1992-, le permitirá a la oposición avanzar su ambiciosa agenda en la sesión legislativa de enero próximo.

La lista de prioridades incluye un cronograma para la retirada de las tropas estadounidenses en Irak, ampliar los recortes tributarios para la clase media, expandir la cobertura médica para los niños y la aprobación de un segundo plan de estímulo.