Cintia Roland
Un año más, Unión Progresista arriba a la final del Oficial de la Liga Esperancina, al igualar en dos goles con San Lorenzo, en una revancha de semifinales que resultó emocionante y vivida a plena pasión en el Fortín de las Cavas. Más de 1.000 espectadores apreciaron un desquite que no tuvo desperdicio y donde nadie pudo estar desatento, porque se vieron alternativas cambiantes, como momentos festivos que iban de un lado al otro, y con una definición electrizante en último cuarto, ya que allí hubo tres tantos, un penal y dos expulsiones. Lo único que debemos lamentar fue el incidente del cierre, donde se afeó el espectáculo que hasta allí había sido más que interesante por la propuesta de los dos protagonistas.
La visita con su habitual esquema tomó mejor el control en el inicio, dominando el esférico y tratando de preocupar a su rival.
Por momentos, el juego era muy equilibrado, sin que ninguno pudiese sacar ventajas en la puja por el dominio como para marcar diferencias en el área de enfrente.
Pero era el albiceleste el que quería un poco más y trataba de forzar la situación, tratando de volcar el juego a terreno ajeno, aunque a veces abusando del pelotazo. Cuando se pudieron encontrar enganche y delanteros, más algún volante que se desenganchaba, el santo se hacía sentir.
A escasos minutos del final, llegaría el quiebre. Tiro libre de Camusso al área, donde saltaron Fernández junto a Martín y Walker. El rechazo del arquero fue corto y Beltramino en una maniobra, la colocó arriba hallando la red para provocar el festejo esperancino.
La complementaria lo siguió mostrando más armado a San Lorenzo, jugando tranquilo y llegando en mayor medida.
Las primeras acciones de riesgo fueron para los de Milacher. Otra vez de cabeza llegó Lesman tapando el arquero debutante. En una gran acción de Lesman que abrió para Martín y éste cedió a Beltramino que ingresando al área defina de manera franca, el palo le negó el aumento que parecía que ya cantaba la mayor parte del Estadio.
Pero llegó el momento para Progresista. Lo fue a buscar el sancarlino en un tiro libre a manera de corner corto de Flores y por arriba la conectó Becker a la red, convirtiendo en el segundo palo el empate. Delirio en la tribuna de enfrente. Pero sería por mínimo tiempo.
En la arremetida esperancina Lesman maniobró en el área y marcado por defensores adversarios, el juez entendió que lo tomaron para que se caiga. Penal que cambia por gol Camusso, para que nuevamente festejen los locales con la ventaja.
Pasaron apenas 4 minutos para que otra vez surja el desequilibrio de los de Soria. La manejó Aranda en el medio, metiendo una muy buena habilitación para que Zenklusen defina muy bien al segundo palo. El delirio pasaba de una tribuna a la otra.
Unión Progresista aprovechó muy bien las situaciones que forzó para empatar siempre y sacando a relucir la chapa de finalista consiguió el pasaporte.
El equipo de Rodolfo Jacquier volverá a jugar una vez más la final de la Liga Esperancina de Fútbol, gracias al gran trabajo realizado el domingo donde venció con contundencia a Atlético de Franck por 4 a 0 en el partido de vuelta.
Otra vez Libertad, como si ya fuera una sana costumbre, el conjunto Rojinegro peleará la gloria completa por quinto año consecutivo y será rival nuevamente de Unión Progresista por cuarta vez al hilo.
En el primer tiempo, la visita comenzó un poco mejor y es Mariano quien realiza una gran jugada por la izquierda, envía el centro y Córdoba no define bien ante la salida de Del Rosso. Libertad contesta ni más ni menos que con el gol a los 4 minutos de la primera etapa. Tiro de esquina enviado por Favre, cabecea Wolken y la pelota que impacta en el travesaño, el rebote lo toma Martín Manni que por la misma vía (de cabeza) define al segundo palo de Beckley donde el arquero nada pudo hacer para evitar la caída de su valla.
Poco tiempo después, el Rojinegro golpeaba nuevamente a los 12 minutos. Una gran jugada de Manni por el sector izquierdo del ataque local, envía el centro y Kern estira la ventaja a 2 a 0.
Atlético de Franck comienza a generar peligro con tres jugadas seguidas.
En la segunda mitad se vio al mejor Libertad, sereno, jugando a un toque, manejando el partido a merced del buen juego desplegado. A los 21, todo se define: gran combinación entre Zurbriggen y Zenklusen, centro para Favre y el 11 logra el 3 a 0 con una buena y rasante definición de zurda.
Faltaba uno más, el de Zurbriggen: el delantero recibe el balón de Schinner y sentencia la serie con una exquisita definición, dando un medio giro y por arriba de Beckley logrando el 4 a 0 para desatar el delirio de toda la hinchada valesana.