Internacionales: INTE-12
Igualmente investigan las causas del accidente aéreo en el que murió un ministro y otras 13 personas
Descartan posible atentado tras la caída de un avión en México
El gobierno de México desestimó que el accidente aéreo en el que murió el ministro de Interior, Juan Camilo Mouriño, junto con otras 13 personas, se trate de un atentado y llamó a la calma a los mercados, que reaccionaron con pérdidas a la noticia.

Télam-AFP

"Hasta el momento no hay indicios que permitan formular otras hipótesis diferentes a las de un accidente aéreo", sostuvo el ministro de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, quien precisó que "pueden tomar días, sino semanas, para conocerse las causas probables y factores" del siniestro, informaron las agencias de noticias Ansa y DPA.

Mouriño -considerado uno de los posibles sucesores de Calderón- y todos los ocupantes de la avioneta en la que viajaba murieron el martes por la noche cuando el aparato procedente de San Luis -Potosí- se estrelló en plena ciudad de México, en momentos en que intentaba aterrizar en el aeropuerto local.

Entre los pasajeros del avión oficial donde viajaba Mouriño, el hombre más cercano al presidente Felipe Calderón, figura José Luis Vasconcelos, ex subprocurador general de México, considerado uno de los cerebros de la lucha contra el narcotráfico y actual asesor del mandatario.

Las versiones de un atentado surgieron al conocerse que una de la víctimas era Vasconcelos, ya que los ataques a funcionarios que participan en la lucha contra el crimen organizado se intensificaron en las últimas semanas. El más reciente ataque fue el asesinato a balazos de un fiscal departamental antidrogas.

El temor a un atentado provocó ayer pérdidas en la Bolsa mexicana, con retrocesos de 2,86 por ciento.

El ministro de Hacienda, Agustín Carstens, llamó a la calma a los inversores y empresarios, a quienes pidió "no perder la perspectiva", y aseguró que las medidas adoptadas por el Banco de México para darle liquidez a los mercados y asegurar que funcionen adecuadamente "han sido exitosas".

Hallaron 13 cadáveres

El procurador de Justicia de la capital, Miguel Mancera, afirmó que son 13 los cadáveres -más un herido que luego murió- hallados tras la caída del avión, seguida de una explosión que envolvió en una gran nube de fuego a decenas de automóviles, ocasionando unos 40 heridos, cuatro de ellos de gravedad.

Pese a afirmar que no existen indicios de un atentado, Téllez señaló que el episodio "se investigará hasta agotar todas las posibilidades", tarea en la que colaborarán peritos de Estados Unidos y Gran Bretaña.

El ministro afirmó que no hubo mensajes de emergencia de la tripulación y que las condiciones meteorológicas eran buenas, por lo que se descarta que hayan influido en el accidente.

Según los informes de la torre de control, la avioneta realizaba maniobras normales de acercamiento hacia el aeropuerto de Ciudad de México cuando perdió el contacto.

Conocida la noticia, el presidente Calderón regresó de urgencia desde la ciudad Guadalajara, en el occidente de México, y convocó a una reunión de gabinete en la residencia oficial de Los Pinos, señaló el diario La Jornada en su edición on line.

A su llegada al Distrito Federal, el mandatario manifestó su "enorme pesar" por la muerte de Mouriño.

Con voz que se le quebraba por la emoción, Calderón recordó que Mouriño fue su compañero de actividad política por varios años, y señaló que juntos soñaban con "una patria nueva" y que nunca dudó en "empeñar hasta la vida" en lograr mejoras para el país.

Las dirigentes de los partidos Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática (opositores) Beatriz Paredes y Guadalupe Acosta, respectivamente, expresaron sus condolencias por la muerte de los funcionarios.

El presidente del Partido Acción Nacional, Germán Martínez Cázares, declaró que se encuentra personalmente triste, y envió un abrazo solidario a la familia de Mouriño, a quien calificó como amigo y colaborador leal del presidente Calderón, así como arquitecto de su triunfo.

Conmoción en España

La muerte de Mouriño causó también conmoción en España, donde el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, consideró su fallecimiento como "un duro golpe".

"Estamos muy afectados y pienso transmitírselo personalmente al presidente Calderón, que lidera una encomiable batalla contra el crimen organizado y la delincuencia del narcotráfico", manifestó Zapatero, y agregó que el mandatario mexicano "cuenta con el respaldo absoluto y pleno y la solidaridad del gobierno español".

Mouriño, de 37 años, nació en Madrid y era hijo del empresario gallego Carlos Mouriño, presidente del club de fútbol Celta de Vigo.

El presidente del gobierno gallego, Emilio Pérez Touriño; el presidente del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, también oriundo de Galicia; el entrenador del Celta de Vigo, Pepe Murcia, y los capitanes del equipo también se mostraron consternados y enviaron sus condolencias a la familia de Mouriño.