El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Yehude Simon, rechazó la posibilidad de iniciar un diálogo en Tacna mientras persistan las violentas protestas que desafían el estado de emergencia establecido por el gobierno y que produjeron tres muertos, decenas de heridos y locales públicos incendiados.
"Eso sería ceder a la presión de gente que no tiene representatividad y cree que se impondrá con la violencia", afirmó ayer Simon en rueda de prensa y aseguró que el vandalismo es promovido por grupos muy pequeños.
Tacna, a unos 1.300 kilómetros al sur de Lima, en la frontera con Chile, es escenario de desórdenes desde el jueves pasado, cuando el Congreso aprobó un proyecto de ley que reduce sus ingresos por canon minero en unos 126 millones de dólares anuales, en beneficio del departamento vecino de Moquegua.
Un hombre de 33 años murió el sábado tras ser herido de bala un día antes en un choque con la policía y ayer en el hospital local se registraron otras dos víctimas mortales: un hombre de 37 que había recibido un balazo el martes y un niño de ocho meses, internado tras sufrir asfixia por gases lacrimógenos.