Area Metropolitana: AREA-S4
Aclaraciones de las autoridades ministeriales y del emprendimiento
Granja La Esmeralda: intensa actividadpara mejorar las actuales condiciones
Las autoridades de la Granja La Esmeralda aseguraron que consiguieron partidas especiales para mejorar el predio, las condiciones laborales de su personal y garantizar a los animales sanidad y nutrición.

De la redacción de El Litoralredacció[email protected]

En el predio,
se produjo un extenso informe con autoridades y representantes sobre la marcha de este espacio de conservación..  Foto: Néstor Gallegos

En respuesta a la nota publicada en nuestra edición del pasado lunes sobre la Estación Zoológica Experimental, titulada "Granja La Esmeralda: poco espacio y malas condiciones para los animales", directivos de esa institución junto a representantes del Ministerio de la Producción y de su asociación cooperadora dialogaron con El Litoral.

Carlos Scabuzzo, subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de la Producción; Carlos Cecchini, subdirector general de Ecología; Mónica Liendo, del Gabinete de Estudios y Áreas Específicas del Ministerio de la Producción; el médico veterinario Daniel Hunziker, coordinador general de la granja; y Raúl Ishikawa, encargado del área de prensa y difusión de la institución dieron a conocer la situación de la Granja desde diciembre del año pasado, a partir de la asunción de las nuevas autoridades provinciales.

Asimismo, Oscar Sarsotti y Ezio Mazzarantani, presidente y vicepresidente de la asociación cooperadora de la Granja, comentaron sobre las acciones que vienen realizando en el predio, trabajo que comparten con Lucía Ravelli, quien integra la cooperadora y también es empleada del Ministerio de la Producción.

En primer término, Scabuzzo aclaró que "asumimos con una propuesta planteada a la sociedad de cambio y sobre un entorno preexistente en cada área y lugar. Entre estas cuestiones, encontramos como una de nuestras obligaciones a la Granja La Esmeralda, que -según una cuestión histórica- estaba en manos de este ministerio pero en los papeles había sido creada una Subsecretaría de Medio Ambiente para tal fin el año anterior y ésta había pasado a una órbita del Estado, desde el punto de vista estructural, pero seguía siendo desde lo físico un área que dependía del ministerio".

Asimismo, admitió que "nos encontramos con una Granja deteriorada en su infraestructura y no tenida en cuenta dentro de las prioridades del Estado durante varios años, con problemáticas muy concretas desde el punto de vista presupuestario, con una planta desplazada de las funciones y misiones, y con una asociación cooperadora que generosamente había asumido -durante muchos años anteriores- roles que competían al Estado".

Por este motivo, mencionó que se plantearon "ser un Estado presente y co-construir una nueva realidad con los actores de la sociedad y la fuerza del trabajo", motivo por el cual comenzaron a trabajar para que la Granja volviera a ser -tras 25 años de labor- "una referencia a nivel internacional".

Sin embargo, Scabuzzo aseguró que "no contábamos con presupuesto para poder soportar la Granja porque había sido pasado a otra área del Estado. Los animales en verdad no tenían garantizada la sanidad ni su nutrición y quienes trabajaban en la Granja tenían que ver cómo podían conseguir donantes, vía la cooperadora, o del Estado para poder cumplir con la dieta mensual. Éste fue el primer objetivo".

Cambios necesarios

Por otra parte, el funcionario admitió otras cuestiones que estaban ocurriendo en relación con el personal, al explicar que "el recurso humano no tenía las condiciones mínimas para poder atender a los animales que pretendemos conservar. Estaba trabajando pero sin una autoridad ni marco de decisión, además de no tener presupuesto. Apuntamos a revalorizar el personal porque es el que a diario hace, controla, cuida y mantiene esta granja".

También planteó que "nuestro desafío también es fortalecer la cooperadora, una institución preexistente que había quedado endeudada producto de haber asumido cuestiones para las cuales no tenía ingresos".

Tras este análisis, Scabuzzo adelantó que "hoy tenemos desafíos muy importantes: volver a ser un centro que pueda reproducir animales autóctonos en cautiverio, retomar la instancia de investigación en lo que en algún momento fue área receptiva de profesionales del exterior que venían a capacitarse, además de recrear los hábitats, motivo por el cual firmamos un convenio con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL para trabajar con pasantes en esta tarea".

En este sentido, el médico veterinario Hunziker agregó que "en años, es la primera vez que la Granja La Esmeralda tiene pasantes de esa facultad. Están trabajando desde el 1º de noviembre en el enriquecimiento ambiental. Es un acuerdo por dos años y creo que en seis meses a un año vamos a empezar a notar mejorías en los ambientes, es decir, dotar de mejor calidad de vida a los animales".

En tanto, aclaró que "no vamos a criticar lo que se hizo mal o lo que se dejó de hacer. Pero tenemos algunos planteos serios en relación a la historia: cómo pudieron pasar tantos años sin que esta Granja tuviera agua potable y que nosotros seamos los que estamos iniciando el trámite para conectarlo".

Rescate de animales

En relación con el trabajo de la Granja La Esmeralda como centro de rescate de animales, Hunziker explicó que "entran diariamente animales silvestres, algunos autóctonos, otros de tras zonas de la región o el país, que han sido traslocados por cuestiones naturales, accidentales o antropológicas (personas que compran, cazan o capturan y luego se dan cuenta que no eran animales de compañía o domésticos) y ese animal pasa a ser imposibilitado para volver a su medio y valerse por sí mismo".

Este año -informó- tuvimos ingresos de animales por hallazgos accidentales, comisos, actuaciones policiales y judiciales, además de donaciones (aunque no es el término adecuado) de particulares que -de buena fe- los encuentran o por pedido de alguien los traen para darles una mejor condición. También nos traen los animales la Policía provincial, la Guardia Rural Los Pumas, Patrulla de Caminos y Gendarmería, organismos municipales y el Cobem.

Y agregó: "Permanecen en la Granja para su atención, curación y alimentación, hasta que se recuperan y pueden ser liberados en un área específica", al tiempo que aclaró que es "la Secretaría de Medio Ambiente el organismo que tiene incumbencia en la liberación de la fauna, para que disponga si está en condiciones para ser liberado, dónde y cuándo, aunque esto no siempre se logra y algunas especies deben continuar su vida en centros de fauna".

En este punto, Cecchini recordó que "recibimos 26 pumas, que eran trofeos de caza en un coto, es decir que tenían la muerte asegurada. Significó un esfuerzo enorme en una estación experimental como ésta. Pero voluntariamente dijimos que sí; fuimos los únicos en el país que aceptamos a los 26 pumas. Les dimos lo que pudimos e hicimos hacer algunas jaulas más para darles más comodidad, de acuerdo a nuestras posibilidades".

También advirtió que "sabíamos que no contábamos con las condiciones ideales en tamaño para todos los pumas. Hay estructuras más sólidas y con más recursos económicos que no quisieron recibir a estos animales, pero los que ligamos los palos fuimos nosotros. El que haya muerto sólo un puma fue un éxito para nosotros".

Al respecto, Ravelli aclaró que "los animales llegaron en pésimas condiciones: enfermos, famélicos, lastimados. Este mismo deterioro se nota en todos los animales después de un cautiverio en condiciones de hacinamiento. A veces el visitante ve en una jaula un animal flaco o muerto de hambre y llegó tras padecer meses de condiciones infraanimales y ahora está recuperándose".

mr