Nosotros: NOS-10
Delicias silvestres
Flan de moras y frutillas
Cálidas, rojas y muy sabrosas; las frutas rojas o del bosque son una verdadera tentación para el paladar. Nuestro chef, Pedro Elías, nos presenta un postre fresco y muy fácil de hacer para disfrutar de sus propiedades y de todo su sabor. fuente: Termavital.com. + por Pedro Elías.

Moras, arándanos, grosellas, frambuesas; cálidas, rojas y apetecibles. Las frutas rojas o del bosque contienen, entre otras muchas sustancias, gran cantidad de carotenoines, que producen su característico color y transforman a estos frutos en una fuente inagotable de salud por su alto poder antioxidante.

A pesar de ese toque de color y de su exotismo, las frutas rojas son las grandes olvidadas. Crecen, salvajes, en los bosques y quizá por ello no ocupan el lugar que deberían en nuestra dieta. Sus propiedades nutritivas de estas frutas son innumerables. Tienen bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono, son especialmente ricas en vitamina C que actúa en el organismo como un poderoso antioxidante, al igual que los antocianos y carotenoides. Esta vitamina interviene, también, en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos; ofrece, además, la resistencia que necesita nuestro organismo contra las infecciones. En general, las frutas silvestres son buena fuente de fibra, que mejora el tránsito intestinal, y de potasio, hierro y calcio. Contienen taninos de acción astringente y protectora cardiovascular.

Además de todas estas propiedades nutritivas que les son comunes; las frambuesas y las moras, por ejemplo, contienen una gran cantidad de fibra soluble, un compuesto que incide positivamente en el colesterol y la diabetes al bloquear la absorción de grasas y azúcares. La mora es una de las pocas frutas que poseen vitamina E, un antioxidante que ayuda a proteger los ácidos grasos. Así cuida al organismo de la formación de moléculas tóxicas resultantes del metabolismo normal como de las ingresadas por vías respiratorias o bucales. Evita la destrucción anormal de glóbulos rojos, previene de los trastornos oculares, anemias y ataques cardíacos. Dado que su presencia elimina sustancias tóxicas, ayuda a los fumadores.

Por su parte los arándanos tienen cualidades antisépticas y resultan muy útiles frente a las infecciones, mejorando, también, los problemas circulatorios. Por último las grosellas tienen la propiedad de aumentar el apetito y estimulan el sistema hormonal del organismo. En definitiva estas maravillosas frutas nos aportan, sobre todo, salud y además se pueden consumir desde frescas hasta en postres llenos de color y con un poco de imaginación en lo que se quiera.

Procedimiento

Para preparar este flan que hoy nos presenta nuestro chef, Pedro Elías; comenzar por limpiar y trocear las frutas. Poner dos sartenes a calentar. En una, poner 100 gramos de azúcar para hacer un caramelo. Pasar el caramelo a un molde apto para el horno. En la otra, poner otros 100 gramos de azúcar y añadir las frutas rojas, mezclar bien y agregar un chorro de vinagre. Seguir mezclando y cocinar brevemente para que las frutas vayan soltando el líquido. En un bols grande colocar los huevos, bátirlos, añadir el resto del azúcar y seguir batiendo. Incorporar la leche poco a poco. Cuando la fruta haya soltado bastante líquido, colarla e incorporar las frutas a la mezcla de flan. Colocar todo en el molde caramelizado e introducir en el horno a 200ºC durante media hora a baño María. Poner nuevamente el jugo en la sartén, añadir un poco más de vinagre y reducir a fuego lento hasta conseguir una salsa espesa. Cuando el flan esté hecho, dejar que se enfríe y desmoldar. Acompañar con la salsa. El motivo por el que hemos cocinado las frutas antes de añadirlas a la masa del flan, es para que suelten el líquido. Si las añadimos sin cocinar, aguaran el flan y el postre se estropeará.

En la mesada

5 huevos

1 lt. de leche

300 grs. de azúcar

150 grs. de frutillas

150 grs. de moras negras

Un chorro de vinagre.