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Danilo Chiapello
Dura experiencia atravesó hoy un adolescente, el que fue víctima de un asalto en momentos que se dirigía hacia la escuela.
El grave suceso ocurrió hoy, minutos antes de las 8, en la zona suroeste de nuestra ciudad, más precisamente en calle San José, entre Gral. López y Monseñor Zazpe.
La zona elegida por los cacos para concretar el golpe es toda una muestra de su escasa -o nula- capacidad de estrategia. Decimos esto porque a esa hora por dicho lugar es mucha la cantidad de personas que circulan, ya sea por el obrador que hace estructuras para desagües o por una importante maderera que se ubica en la esquina de M. Zazpe y San José.
Lo anterior explica los oportunos llamados telefónicos que recibió la policía dando cuenta del asunto.
Narrar la secuencia de este robo es todo un desafío. No se puede transcribir al papel las emociones que surgieron tras ver un chico llorando, despojado de sus útiles escolares. Tampoco cuando se sabe que los asaltantes tienen 23 y 18 años.
El jovencito asaltado es alumno de la escuela Santa Lucía. Esta mañana caminaba en dirección hacia dicho establecimiento cuando fue interceptado por dos sujetos.
Haciendo gala de su vileza los malvivientes le apoyaron un cuchillo en el cuello al indefenso menor. Acto seguido lo despojaron de sus zapatillas, una gorra y la cartuchera.
Concretada su "arriesgada" labor se dieron a la fuga en dirección hacia el oeste. Mientras, el adolescente quedó paralizado por el terror.
En esta condición fue encontrado por los vecinos que, tras brindarle una primera ayuda procedieron a llamar a la policía.
De inmediato varios móviles del Comando se desplegaron por el sector y comenzaron a "rastrillar" en sentido hacia donde habían fugado los delincuentes.
A los pocos minutos uno de los móviles observó a dos sujetos que circulaban presurosos en cercanías de Roque Saénz Peña y Gral. López.
Los uniformados se lanzaron tras ellos y lograron aprehenderlos. En su poder la policía encontró las pertenencias del chico y un arma blanca.
Ambos fueron trasladados hasta la seccional 2da. donde quedaron a disposición de la Justicia de instrucción en turno.
Poco después se tuvo noticias de otra incursión al estilo "boquetero". Esta vez el negocio afectado fue una distribuidora mayorista de la zona norte, ubicada en Ayacucho y Aristóbulo del Valle.
Esta mañana cuando el personal llegó para trabajar advirtió que entre las chapas de cinc entraba más luz de sol que la habitual. El inmueble en cuestión es un galpón tinglado.
Tras una breve requisa se constató el faltante de dos equipos completos de computación, además de un monitor. También se observaron daños en el mobiliario de una oficina. "Estos destrozos fueron provocados por los cacos que buscaban dinero", conjeturó hoy un investigador.
Las actuaciones sumarias quedaron a cargo del personal de la comisaría 26 de Nueva Pompeya
Ladrones de cuarta
En los trámites de rigor que siguen a cualquier detención, cada vigilante debió hacer un esfuerzo extra para superar la indignación que le provocó este suceso. Ambos delincuentes se domicilian en el zona y cuentan con antecedentes. Al de 18, de nombre David, se le inició causa por "robo calificado y amenazas calificadas. Ocurre que al momento de su captura resistió el procedimiento y amenazó al personal policial. El otro sujeto fue imputado de robo calificado y encubrimiento. En su poder se le secuestró un cuchillo de mesa, tipo serrucho, de 20 cm. de hoja. "Rompieron todos los códigos... son ladrones de cuarta", dijo hoy uno de nuestros entrevistados.