El falso agente de la DEA

Indagan a De Carli, quien insiste con que nada tiene que ver con la efedrina

Llegó desde Miami, vía Uruguay. Al arribar al país fue identificado por efectivos de la Aduana y quedó inmediatamente detenido, en poder de Prefectura Naval. Dice que la mansión es de su padre.

Indagan a De Carli, quien insiste con que nada tiene que ver con la efedrina

Hernán De Carli deberá explicar cómo obtuvo su vivienda y sus vehículos de lujo.

Foto: Télam

De la Redacción de El Litoral

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Télam/DyN

El empresario Hernán De Carli, detenido ayer a su llegada al país en el puerto de Buenos Aires, era indagado hoy en la causa de la ruta de la efedrina por el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, informó el abogado defensor, Gustavo Hechem.

El propio De Carli manifestó públicamente que él no tiene nada que ver con la causa de la ruta de la efedrina ni con la del triple crimen de General Rodríguez. Fuentes de la Dirección Nacional de Aduanas informaron a Télam que De Carli (38) arribó en el mediodía de ayer en un barco a la terminal de la empresa Colonia Express, en la calle Pedro de Mendoza al 330, del barrio porteño de La Boca.

El abogado Gustavo Hechem, defensor del empresario, indicó que éste viajó desde Miami, donde reside, vía área hasta Uruguay y que desde allí llegó a Buenos Aires. Según las fuentes, al arribar, De Carli fue identificado por personal de Aduana y quedó inmediatamente detenido por Prefectura, por orden del juez Faggionatto Márquez.

Tras ser arrestado, De Carli primero fue llevado al edificio Guardacostas de la Prefectura en Retiro, y desde allí a la sede de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas, de la Policía Bonaerense en Zárate.

El sospechado asegura que la mansión -que la semana pasada fue allanada en esa localidad bonaerense- es de su padre, no suya, y que él vive en Miami donde se dedica al negocio de importaciones y exportaciones, en el rubro informático.

El juez Faggionato Márquez ordenó la semana pasada allanar esa mansión, luego de que un testigo de identidad reservada, declaró que había visto a Leopoldo Bina, una de las víctimas del triple crimen, manejar la camioneta Dogde Ram, de De Carli.

Es más, este testigo también aseguró que la noche previa al hallazgo de los cuerpos de Bina, Sebastián Forza y Damián Ferrón, esa camioneta estuvo en el lugar donde aparecieron los cadáveres.

El allanamiento

“De Carli no estaba en el país al momento de los homicidios y es imposible que su camioneta fuera vista allí, porque cuando él no está, no se la presta a nadie”, explicó Hechem.

En ese allanamiento de la semana pasada fue detenido el ex penitenciario Miguel Ángel Lombardi, quien trabajaba como custodio de la mansión, y a quien De Carli considera como un hermano.

El sospechoso luego negó ante el juez de la causa que en esa mansión se realizaran reuniones con ciudadanos mexicanos, y dijo no conocer a Bina. Sí admitió que acompañó a De Carli a un viaje a Clorinda y Paraguay, donde el empresario sostiene que fue a cerrar un negocio de hierros.

Gustavo Hachem aseguró que su defendido será indagado hoy por su presunta participación en el tráfico de efedrina y no por esos asesinatos, y aseguró que ninguno de los negocios de su patrocinado, tienen que ver con la industria de medicamentos.

“Él vive en los Estados Unidos, los negocios los hizo en Estados Unidos” y tienen relación con “computación y comercialización” de distintos productos, pero “nunca absolutamente tuvo ningún tipo de negocio, ni acá ni afuera, ligado con la actividad farmacéutica”, aseguró el abogado, al canal Todo Noticias.

El defensor afirmó que De Carli vive en los Estados Unidos desde el año 1998 y que suele venir a la Argentina “cada mes y medio, dos meses” y que cuando se encuentra en el país “se aloja con sus padres, porque aquí no tiene ninguna casa”.

Afirmó que en su momento gozó de bienestar económico, pero dio a entender que últimamente tiene problemas, ya que la casa que tiene en Miami está “hipotecada” y por ende, afectada por la crisis norteamericana de la “burbuja inmobiliaria”, por lo cual está negociando devolverla.

“Le fue muy bien afuera, no tanto ahora en Estados Unidos”, dijo Hachem, quien agregó que si tiene autos “caros, es porque los compra en cuotas”.

“No tengo nada que ver, no soy narco ni asesino. Soy pendejo y fanfarrón”.

Hernán De Carli,

sospechado de narcotráfico.

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en cifras

2 millones

Es la valuación en dólares de la casa De Carli.

En la mansión del sospechoso se secuestraron varias armas de guerra, entre ellas una pistola Glock calibre 45, una carabina, dos pistolas 9 milímetros otra calibre 40, un rifle y un revólver calibre 38 Special, y gran cantidad de municiones. También se encontraron credenciales falsas de la DEA.

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además

Espinoza se dice inocente

El mexicano Jesús Martínez Espinoza, detenido como presunto líder de una banda de narcos, negó las acusaciones en su contra ante la Justicia Federal. El sospechoso declaró hasta altas horas de anoche ante el juez de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez, en una audiencia que comenzó a las 15, en el marco de la investigación que lo señala como presunto jefe narco a raíz de un allanamiento a una casaquinta suya en Ingeniero Maschwitz, donde se secuestró efedrina que, según las pesquisas, sería utilizada para elaborar metanfetaminas.

El mexicano, de 49 años, llegó al país el viernes pasado extraditado de Paraguay, donde fue detenido el 2 de octubre pasado, con la identidad de Jesús Preciado, cuando tenía pedido de captura de Argentina.

Martínez Espinoza, patrocinado por su abogado Francisco Chiarelli, “negó su responsabilidad en los cargos” en los que el juez le atribuye el rol de jefe de una banda traficante de estupefacientes. En el juzgado estuvo una de sus hijas, Jessica (19), quien llegó la semana pasada al país desde México para seguir de cerca la situación de su padre, a quien defendió de las acusaciones en los medios de prensa y a través de una página de Internet. En el pedido de exención de prisión que había presentado su abogado y que fue denegado por el juez, se indicó que en marzo pasado otro mexicano, oriundo de la ciudad de León, Marco Aurelio Lailson Rizo, a quien definió con una persona con muchos contactos en Buenos Aires, le había pedido alquilarle dos habitaciones de la casaquinta porque quería acopiar cosméticos femeninos para exportarlos a su país.