Homenaje en México

Carlos Fuentes, primero entre pares

Gabriel García Márquez y Nadine Gordimer, ambos premios Nobel, además de Tomás Eloy Martínez y Juan Goytisolo, entre otros, honraron al autor de “La muerte de Artemio Cruz”, quien recientemente cumplió 80 años, en un acto realizado en la Universidad Autónoma de la capital azteca.

Alberto Cabezas

Agencia EFE

El escritor mexicano Carlos Fuentes recibió ayer un homenaje de los premios Nobel Gabriel García Márquez y Nadine Gordimer, así como de otros importantes escritores y amigos iberoamericanos, que destacaron la universalidad y la raíz cervantina de su inmensa obra.

En un acto multitudinario celebrado en Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) como parte de los homenajes por su 80 aniversario, Fuentes (Ciudad de Panamá, 1928) no pronunció palabra alguna, pero sonrió ante las disquisiciones que sus amistades hicieron sobre el arte de narrar en la literatura.

El colombiano García Márquez presidió en silencio el acto y cedió el protagonismo al español Goytisolo, al argentino Tomás Eloy Martínez, a la brasileña Nélida Piñón y al mexicano Sealtiel Alatriste.

“He sido muy afortunada de ser una contemporánea de este gran hombre y escritor”, explicó la sudafricana Gordimer ante cientos de personas congregadas en la Sala Nezahualcóyotl de la Unam, en la capital mexicana.

“Su trabajo ha sido parte del entendimiento de mi propia etapa existencial. Y también siempre he sentido que ha sido un privilegio vivir al mismo tiempo que él y compartir la amistad que tenemos”, añadió. Cada autor había sido invitado por Fuentes a hablar de sus preocupaciones literarias y no de la obra del autor mexicano, pero varios de ellos, como Goytisolo, se saltaron esa petición.

“Ha sido siempre una relación muy estrecha y de amistad muy profunda (...). Lo que yo llamo el océano Fuentes (...) es comparable desde luego por su extensión y ambición con Balzac pero al mismo tiempo es uno de los mejores lectores de la obra de Cervantes”, señaló el escritor español afincado en Marruecos.

En su opinión, Fuentes logró junto con García Márquez y el resto de los llamados autores del “boom” latinoamericano “que entroncara de nuevo la literatura española con la modernidad” después de que España diera la espalda, por la Inquisición y en nombre de la “pureza de sangre”, a la cultura universal durante siglos.

El nicaragüense Sergio Ramírez se mostró honrado y agradecido por poder hablar de un escritor y amigo, e hizo una encendida defensa de la literatura en medio de un mundo cada vez más influido por el lenguaje de la imagen y la televisión.

“Ahora tenemos una representación de todo en las pantallas: la guerra, las hambrunas, los genocidios ocurren dentro de nuestras casas, son sucesos domésticos, pertenecen a una épica a domicilio”, lamentó.

No obstante, afirmó que siempre será necesario contar historias sobre “el amor, la locura, la muerte y el poder”, temas presentes en la obra de Fuentes que “no cambian nunca bajo ningún reinado, era, ideología”.

Tomás Eloy Martínez remarcó “la particular complejidad mexicana“ que Fuentes expresa en sus novelas y se confesó “relector” habitual de “Aura” (1962), “La muerte de Artemio Cruz” (1962) y “En esto creo” (2002).

“Las ficciones son nuestra rebelión, el emblema de nuestro coraje, la esperanza de un mundo que puede ser creado por segunda vez o creado dentro de nosotros”, agregó sobre la obra del mexicano.

Muchas novelas, añadió, logran “develar” la realidad y a veces incluso “profetizar”, como ha sucedido con “La voluntad y la fortuna” (2008), el último libro de Fuentes, que trata sobre la violencia que azota a México.

Finalmente Piñón contó la eterna lucha de los escritores para desentrañar el enigma que hay detrás del lenguaje y la palabra, que permite a la escritura plasmar la imaginación y la ilusión de los seres humanos.

El gran holgazán

Antes del homenaje el propio Fuentes habló en una rueda de prensa de su relación con las letras y se autodefinió como “un gran holgazán” agradecido por poder estar a sus 80 años rodeado de tantos amigos.

Anunció que en este momento trabaja en una novela sobre el guerrillero colombiano Carlos Pizarro, que abandonó las armas y fue asesinado, así como en una obra autobiográfica que tendrá por título “Los días de la vida”.

“Estoy metido y es un género muy exigente y muy comprometedor”, indicó, confesando que en él “no se maneja con facilidad” y que prefiere que la gente vea en sus libros su biografía.

///

ADEMÁS

Carlos Fuentes reveló ayer que tiene finalizadas varias novelas, un libro de cuentos, ensayos y que actualmente trabaja en una obra autobiográfica.

“Tengo muchas novelas en el cajón. Algunas ya casi hechas pero mis editores no me dejan publicar más de un libro cada dos años”, aseguró.

Explicó que ya tiene terminada una novela sobre el ex guerrillero y candidato a la presidencia colombiano Carlos Pizarro y otra sobre los exiliados latinoamericanos en Europa en el siglo XIX.

“Trabajo mucho y amo mi trabajo, de hecho creo que no trabajo. Cuando se quiere tanto lo que se hace deja de ser trabajo y se convierte en parte de la respiración, de la vida (...) En realidad me considero un gran holgazán”, dijo Fuentes, quien acaba de publicar “La voluntad y la fortuna”, su novela número 18.

Y aunque la experiencia le ha ahorrado el sufrimiento inicial ante una página virgen, admitió que su autobiografía -“Los días de la vida”- está siendo un trabajo “muy exigente y comprometedor porque uno siempre piensa ¿ésto lo digo o no lo digo?”.

Fuentes, se considera sin embargo una pieza más dentro de la continuidad cultural “asombrosa” que persiste en su país y en toda América Latina.

“Hay cambios de gobierno, revoluciones, constantes retrasos políticos y económicos. Pero en lo que no hay retraso es en la cultura (...) Cuando la política y la economía adquieran la continuidad de la cultura es cuando vamos a prosperar de verdad”, afirmó.

Observador de lo que ocurre en Estados Unidos -estudió largos años en Washington-, reiteró su apoyo al presidente electo Barack Obama, quien en su opinión “no tiene una idea muy clara de México y de América Latina”.

El novelista -firme defensor de la legalización de las drogas- expresó su deseo de que Obama asuma la responsabilidad de su país en la impunidad con que opera el narcotráfico y que aborde “seriamente” el problema con el presidente mexicano, Felipe Calderón.

“El dinero de la droga pasa a Estados Unidos, donde lo blanquean los bancos. ¿Pero quién son los capos grandes en este país? ¿Por qué no se hace nada contra ellos? Yo quisiera saberlo”, dijo.

México inició el lunes pasado un homenaje nacional a Fuentes que se prolongará hasta el 3 de diciembre en los que participarán otros viejos y destacados amigos.

“No me siento abrumado por este homenaje. Me siento acompañado”, sostuvo el escritor.

“Tengo muchas novelas en el cajón”

missing image file

El colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel 1982, saluda a su entrañable amigo Carlos Fuentes, durante la ceremonia realizada en la capital mexicana.

Foto: Agencia AFP

missing image file

Juan Goytisolo, Tomás Eloy Martínez y Nélida Piñón estuvieron con Carlos Fuentes, celebrando sus primeros 80 años.

Foto: Agencia EFE

///

EL DATO

Los presentes

Además de los más destacados escritores latinoamericanos, al acto realizado en la Universidad Autónoma de México, donde Carlos Fuentes estudió Derecho, también estuvieron el presidente mexicano Felipe Calderón -quien calificó al escritor como “el gran desmitificador de conciencias”-, el ex jefe del Gobierno español, Felipe González, y el ex presidente de Chile, Ricardo Lagos.