La nena de Santa Fe estaba en lista de espera hacía cuatro meses
Julia recibió ayer un nuevo corazón
La nena de Santa Fe estaba en lista de espera hacía cuatro meses
Julia recibió ayer un nuevo corazón
Desde julio estaba internada en la Fundación Favaloro, donde fue operada. Padece una miocardiopatía restrictiva. Permanece estable y sus signos son positivos. Las próximas 48 horas son clave para su recuperación.
De la redacción de El Litoral
Ayer a las 14 comenzó la cirugía por la cual Julia María Ingaramo, la nena de dos años y cuatro meses oriunda de Santa Fe, fue trasplantada del corazón. Después de cuatro horas, fue llevada a la sala de terapia intensiva del Hospital de la Fundación Favaloro, donde permanecerá unas tres semanas hasta que se recupere y pueda ser trasladada a una terapia intermedia.
Según Claudia Acosta, madrina de Julia, el parte médico de anoche decía que la nena estaba asistida con respirador, permanecía estable y con signos positivos, aunque es necesario esperar las primeras 72 horas post-operación, para ver cómo evoluciona. Su ritmo cardíaco y demás parámetros son normales. Sus padres, Alejandra Fugas y Martín Ingaramo, permanecen a su lado en forma permanente.
Gran alegría
“Tenemos una alegría bárbara, después de ocho meses de espera”, manifestó la madrina de Julia, que está acompañada por los abuelos de la nena. “El corazón llegó en un momento justo, porque en el último mes había decaído mucho. Hacía tiempo que no caminaba, pero ya ni siquiera se sentaba. Tenía la sonda para alimentarse, todo el tiempo estaba medicada, con bombas para estimularle el corazón, diuréticos y otros medicamentos, y tuvo varias infecciones en los catéteres”, detalló. “Estamos muy agradecidos; mil gracias a todos los que nos apoyaron y a los que difundieron esta situación”, concluyó.
Julia ya había tenido oportunidad de ser trasplantada cerca de diez veces, pero esto nunca se pudo concretar porque no había compatibilidad entre su organismo y los corazones disponibles. Afortunadamente, esta vez sí. El corazón provino de un donante de Chaco, de quien se desconoce el sexo. Se trataría de una ablación múltiple, ya que habrían obtenido once órganos para diferentes pacientes, de distintas ciudades del país en lista de espera.
La enfermedad
Los padres la llevaron hace seis meses a Buenos Aires, después de que en Santa Fe le detectaron una miocardiopatía restrictiva hipertrófica. Desde julio estuvo internada en la Fundación Favaloro, en lista de espera de urgencia, para ser trasplantada.
En una nota de El Litoral del 24 de octubre (“Julia espera por un corazón para poder seguir viviendo”), Alejandra Fugas, madre de la pequeña, describió la enfermedad: “Sólo funciona una parte de su corazoncito, ya que éste no bombea correctamente; los ventrículos están atrofiados y tiene dilatación de las aurículas. Julita tiene el corazón envejecido, como si fuera el de una persona de unos 80 años, y que no conserva sus dimensiones normales (de allí que también se hable de hipertrofia); ella ya no puede recuperarse con ese corazón y su única posibilidad de vida es el trasplante, porque su situación empeora cada vez más y hasta pueden colapsar otros órganos”.
EN NÚMEROS
5.593
Pacientes en lista de
espera para un órgano
Según datos del Incucai, figuran en lista de espera para recibir un trasplante de órganos 5.593 personas en todo el país; 346 son de Santa Fe. Trasplante renal es lo que más se necesita, alcanzando los 4.775 pacientes en la Argentina y 317 en nuestra provincia. En tanto, 104 aguardan por un corazón en el país.
En el proceso de ablación y trasplante, intervienen más de 100 personas. En el caso de Juli, el órgano provino de Chaco.
Foto: Archivo El Litoral
ESPECIAL PARA EL LITORAL
OTRA
MIRADA
Un trasplante, buena noticia
Guillermo García (*)
“Cada vez que hay un trasplante uno se pone muy contento. La confección de la lista de espera y la asignación se hacen en relación con aspectos biológicos, antropométricos y la compatibilidad de los tejidos y órganos. Por eso, para que haya un trasplante no sólo tiene que haber un donante, sino que se tienen que cumplir ciertas condiciones.
Por suerte, el número de trasplantes en la Argentina viene creciendo y muchas veces, las situaciones de emergencia y urgencia se han podido resolver.
Si tenemos en cuenta todo el personal que interviene en el proceso de donación y trasplante, desde los profesionales de la salud, de emergencias, el personal administrativo, judicial, el equipo de procuración, etc. puede llegar a superar las 100 personas”.
(*) Director del Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio) de Santa Fe