Al margen de la crónica
Al margen de la crónica
Un “gancho”, por favor
A menos de un mes y medio de finalizar el año, aún quedan varios deberes por cumplir y muy pocas fuerzas -en la gente- para resolver todos los inconvenientes -laborales y personales- que todavía están pendientes de solución. Es que en mayor o menor medida, la llegada de fin de año estresa, pone nervioso y genera angustia porque a todos -en el trabajo y en la casa también- se les ocurre hacer el famoso balance que, por lo general -y no es por ser negativo/a-, no está acorde con las expectativas que uno tenía al momento de empezar este 2008.
Lamentablemente, por influencias propias y/o ajenas, esta historia se vuelve a repetir una y otra vez cuando el mes once o doce del año comienza a acercarse. Presión y más presión es lo que en todos lados se recibe y la mayoría de los seres humanos -algunos más que otros- es la que provoca esta situación donde no hay lugar para la pausa ni para tomar un respiro.
Ante estos momentos que no dan tregua y se responde a todo mecánicamente es cuando se añora la época de la infancia, donde la principal preocupación pasaba por ganar la “tocada” -un juego que era muy común en los chicos de otras épocas-. Y... encima, se sabía que si uno estaba cansado podía pedir un “gancho”, tomar aire, mirar al horizonte y empezar de nuevo esta carrera.
Por eso, como es imposible volver el tiempo atrás -y en algunos casos, a lo mejor ni interese mirar por el espejo retrovisor- sería bueno que ante esta carrera desenfrenda, todos tengan un “gancho” para poner freno, renovar las energías y empezar de nuevo. Quizás, ésta sea una estrategia válida para llegar a fin de año sin tantos altibajos y arrastrando los pies del cansancio.