37as. Jornadas Argentinas de Informática en la UTN Santa Fe
37as. Jornadas Argentinas de Informática en la UTN Santa Fe
Ciencia y bioingeniería: claves
para prevenir enfermedades
Durante su visita a Santa Fe, el Dr. Metin Akay -especialista internacional en bioingeniería- disertó sobre los significativos aportes de la informática al estudio de las secuencias genéticas y proteicas del cuerpo humano.
El Dr. Metin Akay, durante su visita a Santa Fe en el marco de las 37as. Jornadas Argentinas de Informática en la UTN-Santa Fe.
Foto: Prensa UTN-Santa Fe
De la redacción de El Litoral
Prensa UTN Santa Fe
En el marco de las 37as. Jornadas Argentinas de Informática e Investigación Operativa llevadas a cabo recientemente en la UTN -Facultad Regional Santa Fe-, el Dr. Metin Akay, del Departamento de Bioingeniería de la Universidad de Arizona (EE.UU.), disertó sobre la importancia que adquieren en la actualidad las herramientas informáticas en el análisis y la sistematización de las secuencias genéticas y proteicas (disciplinas denominadas Genómica y Proteómica, respectivamente). Según el especialista, el avance en las investigaciones biológicas sobre este tema constituye la clave para entender la causa de muchas enfermedades y prevenirlas.
“Se está trabajando en la búsqueda de fenotipos (información genética que se expresa y manifiesta en una persona), porque sólo llegando al nivel genético, a los cimientos, podremos entender la causa exacta de las enfermedades, desarrollar la prevención y los medicamentos apropiados”, destacó el investigador.
Drogas inteligentes
“Las ciencias genómicas permiten desarrollar pequeñas drogas inteligentes, que pueden ir directamente al objetivo. Necesitamos entender la estructura genómica de cada ser humano para poder diseñar apropiadamente drogas individuales”. Para Akay, lo que está viniendo es una suerte de “medicina personalizada”, a través de la cual se podrá atender a cada paciente en forma individual.
En el pasado, muchas de las drogas diseñadas perdían efectividad antes de llegar al objetivo. “Hoy, las ciencias genómicas nos ayudan a desarrollar pequeñas drogas inteligentes, que pueden ir directamente al objetivo, como robots, y cuando lo alcanzan se abren y liberan su contenido. Esto es muy importante para el tratamiento del cáncer y de muchas enfermedades neurológicas”, explicó el especialista llegado de Arizona.
El bioingeniero graficó con un ejemplo: “Para el estudio de patologías oncológicas podríamos saber adónde están localizados los tumores en un paciente determinado. En este caso, podríamos diseñar drogas inteligentes para que vayan directamente al área del tumor y allí se liberen”, señaló Akay. De acuerdo al investigador, existen otras enfermedades que son multigenéticas -por ejemplo el Alzheimer-, para las cuales también será necesario conocer la estructura genómica del paciente. “La finalidad sigue siendo desarrollar medicamentos efectivos que ayuden a mantener la calidad de vida de quien padece la enfermedad”, subrayó.
Biología sistémica, el futuro
El investigador se mostró convencido de que “ciencia no debería quedarse únicamente en el nivel de la genómica, sino integrar la información de todos los niveles -moléculas, células, órganos, etc-, hasta llegar al sistema entero. Éste es un nuevo campo que llamamos biología sistémica”, definió el prestigioso investigador. “Debemos empezar desde los genes hasta llegar al sistema, analizar cómo estos genes y niveles interactúan entre sí y cómo llegamos al nivel de los órganos. Cuando observamos todos estos niveles en conjunto podemos entender mejor cuál es la verdadera causa de una enfermedad, y desarrollar mejores programas de prevención”.
“En algunas personas, observando sus genes, se puede determinar cuál tiene más tendencia a desarrollar cáncer de ovario o enfermedades del corazón, sobre la base de sus estructuras genéticas. Hay una gran cantidad de información útil que sirve para que la prevención pueda empezar antes, desde el diagnóstico precoz. Si el paciente conoce esa información, los médicos pueden advertirle y aconsejarle sobre lo que debe y no debe hacer”, concluyó.
EN NÚMEROS
1.000
dólares, Apenas costaría, en 2013,
descifrar el mapa genético de una persona, a través de una máquina desarrollada por la empresa Pacific Biosciences. El procedimiento llevaría tan sólo 15 minutos. (Fuente: www.cnnexpansion.com).
LA CLAVE
El mapa del hombre
En 2003, el Proyecto Genoma Humano -un hito en la ciencia que demandó 3 mil millones de dólares y 13 años de investigación- permitió elaborar el primer mapa de la estructura genética del hombre. ¿Para qué sirve establecer la secuencia genética de una persona? Para avanzar en la prevención en salud, ya que podrían estudiarse las causas de ciertas enfermedades como el Alzheimer, la leucemia o el cáncer de próstata, tratarlas con antelación -diagnóstico precoz- y diseñar medicamentos más efectivos. Actualmente, laboratorios de EE.UU. ofrecen descifrar la secuencia del ADN en seis semanas a un costo que va desde los 30.000 a los 100.000 dólares.
ADEMÁS
Genómica y proteómica
Con referencia al estado en que se encuentran las investigaciones en genómica y proteómica, Akay precisó: “En los Estados Unidos, muchos hospitales y centros de salud están buscando terapias genéticas, por ejemplo, para gente que sufre de enfermedades coronarias. Estos pacientes reciben células que son plantadas en su corazón, células de animales. Se les llama stem cells (son las células madre que generan los diferentes tipos de células). Éstas crecen y curan mejor si están en el área del órgano afectado. Es un tratamiento tanto a nivel celular como molecular. Hay mucha investigación sobre estos disciplinas”.
Por último, el especialista añadió: “Hay una cuestión fundamental a tener en cuenta, que es cuánto invierte cada país en salud. En Estado Unidos, invertimos 1,7 trillones de dólares en el cuidado de la salud. El incremento año a año será enorme, en los próximos 5 años invertiremos un 30 % más. O sea que en cada ciudadano norteamericano el estado invirtió el año pasado 4.000 dólares en salud. Un 13 % de los productos domésticos estadounidenses está dedicados al cuidado de la salud. Se invierte en salud más que en cualquier otro país del mundo”.