TRAS EL PEDIDO DE RESCATE POR EL SUPERPETROLERO SIRIUS STAR

Los piratas somalíes refuerzan posiciones

Más milicianos se acercaron hasta el puerto de Harardhere, base de los piratas, para dar apoyo al operativo de secuestro del superpetrolero.

AFP-EFE-Télam

Los piratas somalíes del superpetrolero saudita Sirius Star reforzaron hoy sus defensas en torno a su botín, tras pedir por él un rescate de 25 millones de dólares.

Mientras varios países siguen enviando buques de guerra a la zona y los armadores buscan rutas alternativas, más milicianos acudieron al puerto de Harardhere, una de las bases de los piratas, situada a 300 km al norte de Mogadiscio, donde se encuentra el petrolero secuestrado, según residentes locales.

“Algunos de ellos están en la ciudad y otros están alojados en un pueblo cercano, para acudir si hace falta”, dijo Mohamed Awale. El residente dijo que los milicianos que refuerzan a los piratas procedían de las regiones vecinas de Gulgudud y Mudug.

El Sirius Star, el mayor barco jamás capturado por los piratas en las costas de Somalia, con dos millones de barriles a bordo cuyo valor es de unos 100 millones de dólares, fue secuestrado el sábado.

Ayer, los piratas dieron a los propietarios saudíes del petrolero diez días para pagar un rescate de 25 millones de dólares.

En una entrevista exclusiva con la AFP desde el petrolero, un pirata que se identificó como Mohamed Said amenazó con consecuencias “desastrosas” si Vela International, filial de transporte marítimo de la compañía petrolera Saudi Aramco, no responde a la demanda.

“Pedimos 25 millones de dólares a los propietarios saudíes del petrolero. No queremos negociaciones que se eternizan para solucionar este asunto”, declaró Mohamed Said a bordo del Sirius Star, contactado por teléfono por la AFP desde Nairobi.

“Los saudíes tienen diez días para satisfacer” la exigencia, “si no, actuaremos de una forma que podría ser desastrosa”, agregó el pirata, sin más precisiones.

Negociación

Esta mañana, el ministro saudita de Relaciones Exteriores, el príncipe Saud Al Faysal, dijo no saber si los propietarios del petrolero están negociando con los piratas, al contrario de lo que dijo el miércoles.

Además se mostró hostil a la negociación con los captores, calificando la piratería de “demonio que hay que erradicar, al igual que el terrorismo”.

Según un informe militar al que tuvo acceso la AFP, los piratas, armados de fusiles Kalashnikov y lanzacohetes y a bordo de dos lanchas, capturaron el Sirius Star en apenas 16 minutos el sábado.

Por otro lado, varios expertos dijeron a la AFP que los piratas del MV Faina, un carguero ucraniano capturado en septiembre con tanques y armamento a bordo, le habían colocado una bomba a modo de trampa.

Además, los grupos de protección del medio ambiente han advertido contra una catástrofe ecológica si se produce un vertido del Sirius Star.

Con 94 ataques en el Golfo de Adén y el Océano Índico este año según la Oficina Marítima Internacional (IMB por sus siglas en inglés), los piratas han emergido como una amenaza para el comercio internacional.

Estados Unidos dijo que buscará apoyo en la ONU en favor de una resolución que refuerce las medidas de seguridad internacionales contra los piratas somalíes.

Después de que la Oficina Marítima Internacional advirtiera que los piratas están “fuera de control”, los países árabes ribereños del mar Rojo se reunieron ayer en El Cairo y apoyaron la idea de cooperar contra los piratas, pero sin adoptar medidas concretas.

El primer ministro somalí, Nur Hasan Husein, advirtió que la piratería seguirá causando estragos a menos que el mundo ayude a poner en marcha un gobierno eficaz en Somalia, en guerra civil desde la caída en 1991 del dictador Mohamed Siad Barre.

Los piratas somalíes refuerzan posiciones

Entre las embarcaciones que los piratas somalíes tienen secuestradas se encuentra el pesquero chino Tian Yu 8, con toda su tripulación también cautiva.

Foto: AGENCIA EFE

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EL DATO

Solución militar

El recurso a una estrategia militar más agresiva es la única solución a la escalada de la piratería en las costas somalíes, según la compañía Frontline, líder mundial del transporte de crudo. “Creo que esa es la única solución”, dijo Martin Jensen, directivo del armador noruego, con sede en Oslo.

Jensen dijo que Frontline, que tiene una flota de 80 petroleros, se está planteando pedir a sus barcos que eviten las aguas somalíes en el océano Índico y el Golfo de Adén y pasar por el cabo de Buena Esperanza “si no se pone en marcha rápidamente una fuerza internacional”.

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análisis

El mundo busca una respuesta eficaz

Por Pascal Mallet - AFP

Desafiada por los piratas somalíes, la comunidad internacional tiene problemas para encontrar una respuesta, ya que tanto una demostración de fuerza naval como una operación de ataque contra sus bases serían difíciles de llevar a la práctica y no necesariamente eficaces, según analistas.

La Otan (Organización del Tratado del Atlántico Norte) ya envió a fines de octubre una flotilla de cuatro navíos de guerra a surcar la zona del Golfo de Adén y la Unión Europea (UE) tomará la posta el 8 de diciembre con cinco o seis barcos asistidos por aviones de patrulla. Navíos de guerra de varios países (Francia, España, Rusia, India y Corea del Sur), al igual que barcos estadounidenses de la Task Force 150 de apoyo a las operaciones en Afganistán, participan en las tareas de seguridad en una zona vital para el comercio mundial. “El sector que une al Océano Índico y el Mar Rojo es una verdadera autopista marítima, con entre 20.000 y 30.000 barcos mercantes” que transitan anualmente, indicó la revista especializada Mar y Marina. Pero el hecho de que los piratas ya hayan encontrado el modo de desafiar esta demostración de fuerza mediante la captura del superpetrolero saudita Sirius Star el pasado fin de semana a 800 km de la costas de Kenia, confirma la dificultad de la tarea.

Gracias al dinero de los rescates -unos 100 millones de dólares a esta altura-, los piratas aumentaron sus capacidades, llevando su radio de acción a 1.000 km. El despliegue de las armadas convencionales podría empujarlos a efectuar sus ataques aún más lejos. Una veintena de navíos, incluso ayudados por aviones de patrulla, serían incapaces de vigilar esos miles de kilómetros cuadrados. “Usted puede tener todas las armadas del mundo desplegando todos sus navíos en esa zona y eso jamás resolvería el problema”, reconoció el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell. Esta afirmación se refuerza teniendo en cuenta que “esas armadas se han reducido”, como observa el experto belga de estrategia naval, Joseph Henrotin.

“De 1980 a 2015, las flotas de alta mar norteamericana y francesa pasarán, respectivamente, de unos 600 a 150 navíos y de 99 a 24, incluyendo portaaviones y submarinos”, explicó Henrotin.

Ante esta situación, el embajador ruso de la Otan, Dmitri Rogozin, fue el primero en referirse, “a título personal”, a la posibilidad del envío de una fuerza terrestre internacional para “limpiar” la costa somalí.

Pero un militar de la Otan estima que acciones “punitivas” tampoco bastarían para controlar a pescadores empujados a transformarse en piratas por la miseria y la inseguridad de un país destrozado y víctima de una guerra civil desde 1991.