Ante un proyecto diferente de colegiación
Preocupación en las cámaras inmobiliarias de la provincia
Los representantes de los corredores de inmuebles defienden su proyecto de colegio propio y rechazan el que los unifica con los martilleros públicos. Sostienen que son dos actividades diferenciadas.
De la redacción de El Litoral
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Las cámaras inmobiliarias de la provincia de Santa Fe continúan trabajando en torno de un proyecto de colegiación de la actividad, que actualmente se encuentra en estudio en la Comisión de Industria, Comercio y Turismo de la Cámara de Diputados de la Provincia. En diálogo con El Litoral, Marcelo Tomas, presidente de la Cámara de Empresas y Corredores Inmobiliarios de la Provincia de Santa Fe (Ceci) explicó la situación actual del debate: “Habíamos estado entusiasmados por la recepción del diputado (Alberto) Monti, habíamos encontrado en él una respuesta en cierta forma favorable a nuestro proyecto; nos encontramos ahora con un proyecto presentado por el diputado (Víctor) Dadomo, creando el colegio único de martilleros y corredores inmobiliarios. Consideramos las cámaras inmobiliarias de la provincia que es un desubique y un poco de desconocimiento de la situación juntar las dos profesiones, porque son totalmente opuestas y distintas”.
“Eso nos movió -agregó- a que empecemos a movernos y a informar a los legisladores, y la sorpresa es que algunos miembros de la Comisión de Industria, que encabeza Monti no estaban debidamente informados del proyecto presentado por las cámaras, y sí un poco más del de los martilleros, de este colegio único que quiere crear Dadomo. Estamos entregándoles material para que ellos puedan tener más conocimientos”.
Diferenciar las profesiones
Enrique Badaloni, presidente de la corporación Empresas Inmobiliarias de Rosario (Ceir), comentó en torno de la propuesta que confrontan: “De prosperar el proyecto de Dadomo ubicaría a Santa Fe contracorriente de la tendencia nacional. Lo que está pasando en el conjunto del país es que Córdoba, en Capital Federal, Entre Ríos, Mendoza y otras provincias lo que se está haciendo es separar claramente a las dos profesiones, ordenar la creación de colegios independientes. Santa Fe se transformaría en la excepción”.
Ricardo Veglia, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Santa Fe (Cisfe) también dijo lo suyo: “Ese proyecto está plagado de errores técnicos y hasta falacias, porque en los fundamentos (que son muy breves) cita como ejemplo el caso de córdoba, donde dice que hay una gran concentración demográfica (destacando la importancia de la provincia) y dice que tiene un colegio único para las dos profesiones. Cosa que no es cierta: se omite la ley 9.445, sancionada el año pasado, que dividió el colegio único; el gobernador dictó a principios de este año un decreto donde se conformó la comisión transitoria, que en breve va a estar convocando a elecciones: están formando el padrón. Todos esos datos parece que Dadomo los desconoce”.
A lo que agregó Badaloni: “Hay una necesidad por parte de la comunidad de crear la institución que garantice una mayor transparencia y un mejor funcionamiento del mercado inmobiliario. Son muchos los intereses que están en juego; hay que pensar en la población en general y en las operaciones inmobiliarias que realiza”.
Interés en el tema
Ante la consulta sobre qué legisladores fueron los que más solidarizaron con el proyectos de las cámaras, Tomas respondió: “Estamos haciendo una recorrida completa por la Comisión de Industria, Comercio y Turismo. Empezamos por el presidente, Alberto Monti, y el vice, (Osvaldo) Fatala; de los cuales tuvimos respuestas por un lado positivas pero al tiempo no tanto. Por otro lado tenemos una respuesta sí muy importante de Mario Lacava y Rosario Cristiani: enseguida lo interpretaron, vieron el foco de la cuestión y nos abrieron las puertas para seguir el debate. (Darío) Boscarol y (Hugo) Marcucci fueron los autores del proyecto que ingresó, firmado por ellos; también con (Alberto) Mauri”.
Víctor Paillole, vicepresidente tercero de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (Fira) comentó al respecto: “Estamos tramitando una entrevista con Dadomo, para explicarle. Se ha entregado mucha documentación para explicar las incumbencias de las dos profesiones. Nosotros estamos agrupados en cámaras, que tienen 25 años. Tenemos tribunal de ética, nos falta solamente colegiarnos. En la práctica estamos separados (de los martilleros), y nunca estuvimos juntos”.
Los referentes de la actividad inmobiliaria Enrique Badaloni (presidente de Ceir), Carlos Rubio (vicepresidente de Ceir), Marcelo Tomas (presidente de Ceci), Ricardo Veglia (presidente de Cisfe) y Víctor Paillole (vicepresidente tercero de la Fira) en El Litoral.
Foto: Néstor Gallegos
Sobre la especificidad del corretaje, Veglia explicó: “Uno de los principales fundamentos de los martilleros es que las universidades tienen un título único, de martillero y corredor público. Pero hay dictámenes de las universidades locales donde se explica que se lo ha hecho por una razón de practicidad y de economía educativa. Si estuvieran separadas, la de martillero en muchos casos no reuniría el cupo, porque la mayoría de los chicos se inclinan por el corretaje inmobiliario.
“El martillero es un auxiliar de la Justicia: vende lo que el juez le dice, cuando lo tiene que vender, y le fija un precio mínimo: tiene que conseguir el mejor precio, que es el más alto. El corredor inmobiliario busca el mejor precio, pero no siempre es el más alto, sino el mejor para las partes, y trata de consensuar. El único que le ordena una venta es el propietario de un inmueble, y el precio lo acomoda más o menos el mercado.
“Los chicos que salen de las universidades pueden inscribirse en el colegio de martilleros como tales, pero su porción de título de corretaje inmobiliario la tienen que inscribir en el Registro Público de Comercio”.