115º Argentino Abierto

Es el tiempo de definiciones

Sus contundentes actuaciones en los últimos dos encuentros elevan a La Dolfina y Ellerstina a la condición de favoritos para la final del más importante certamen del mundo. Se disputará el 6 de diciembre en la cancha 1 de Palermo.

Es el tiempo de definiciones

Mano a mano. “Lolo” Castagnola (La Dolfina) y “Pite” Merlos (Chapa II) disputan una bocha ante la atenta mirada de Pepe Heguy. El partido fue un simple trámite para el tres veces campeón de Palermo.

Foto: El Litoral

César Román

Minuto 1.47 del 7º y penúltimo chukker. Adolfo Cambiaso (10) se dispone a ejecutar el primer penal del partido para su equipo desde las 60 yardas. Lo malogra. Podría ser éste uno de los hechos anecdóticos que definen en apretada síntesis lo que significó en la cancha el triunfo de La Dolfina sobre Chapa II por 17 a 12 el sábado último.

Ocurre que fueron 17 goles de campo o jugadas, preconcebidas y magníficamente definidas con seis goles de Lucas Monteverde (10), seis de Mariano Aguerre (10) y cinco de Adolfito Cambiaso (10). Bartolomé Castagnola aportó su invalorable cuota de solvencia acostumbrada; aunque no anotó ningún gol, revalidó su tan merecido 10 de hándicap, al igual que el resto de sus compañeros.

Era el partido esperado por todos. El que hablaba a las claras de las concretas posibilidades de La Dolfina de erigirse como seguro ganador en su zona. Podría ser aventurada pero no menos cierta esta aseveración, habida cuenta del excepcional e inmejorable estado de su caballada, del buen y cuidadoso manejo de los mismos, sus genialidades individuales, su oportunismo y picardía y, por sobre todas las cosas, esas sutiles combinaciones en el manejo de los relevos a que nos tienen acostumbrados estos cuatro “ monstruos “ del polo nacional. Y fue nomás, en definitiva, una demostración de real poderío, ante la cual Chapa II tuvo poco o nada que hacer. Únicamente rescatamos la solvencia y seguridad de Eduardo Heguy (9) en la conversión de sus seis penales, el incansable trajinar de su hermano Ignacio (10) en el medio campo y la contracara, puesta en la escasa gravitación que tuvieron los aportes de Alberto Heguy (9) y Juan Ignacio Merlos (9) en el funcionamiento de su equipo.

Lo que viene

Por su contundencia y espíritu de juego, ¿podría alguien llegar a aventurar un resultado adverso para esta formación de Cañuelas que casi con seguridad enfrentará a la Ellerstina de los hermanos Pieres, en la catedral del polo, en la final del campeonato más importante y esperado del mundo? Está visto que Cambiaso y su equipo claro no sólo serían un obstáculo durísimo para Ellerstina, sino para todo aquel que pretenda arrebatarle la corona de Palermo. Hay formaciones que se gestan para dar lo mejor de sí, esperar su oportunidad y ver hasta dónde pueden llegar; hay otras como La Dolfina cuyo objetivo es de máxima. No es invulnerable, pero transita por el camino de la plenitud.

El restante partido del sábado por la zona A fue definido con el triunfo de Pilará sobre El Paraíso por 16 a 9. Los primeros cuatro períodos favorecieron al vencido, dando la impresión con su accionar de un conjunto bien ordenado, muy prolijo y jugando en su mismo nivel. En el 8º y último chukker, Marcos Heguy (10) y Agustín Merlos (10) se encargaron de poner las cosas en su lugar, consolidando con autoridad la victoria de Pilará por los guarismos anteriormente mencionados.

Sin sorpresas

En la jornada del domingo no hubo sorpresas en el partido principal. Ellerstina venció con holgura —15 a 9— al disminuido La Aguada, que no contó para la ocasión con dos jugadores importantísimos: Eduardo y Javier Novillo Astrada. La nota distintiva de este encuentro: el tremendo porrazo que se pegó Facundo Pieres en el cuarto chukker, felizmente sin consecuencias. En cambio, Black Watch pasó un gran susto. Recién en chukker suplementario y mediante un penal, ejecutado y convertido por Bautista Heguy, pudo vencer por 11 a 10 a Trenque Lauquen, la más débil de las formaciones que este año llegó a disputar el 115º Argentino Abierto.