///

PUBLICACIONES

Arte argentino en los años 60

b.jpg

En su libro “Vanguardia, internacionalismo y política”, Andrea Giunta explora los vertiginosos, polémicos y contradictorios años ‘60 en el campo de las artes plásticas argentinas y los programas políticos que paralelamente fueron concibiéndose en la época. En palabras de la propia autora, “el propósito de este libro es analizar las formas que asumieron los proyectos de internacionalización del arte argentino y de la vanguardia artística en los años sesenta, las condiciones que permitieron pensarlos, las estrategias que se articularon para llevarlos adelante, las imágenes en las que encontraron su mejor forma de representación y los discursos antagónicos y contrapuestos a estos proyectos que marcaron el ritmo de las continuas polémicas que caracterizaron el desarrollo artístico del período. En este clima se reescribió la tensión entre el arte y la política en los términos que ahora imponía el debate cultural en América Latina, y se le imprimió una radicalidad que fue aumentando en el transcurso de la década. En su conjunto, este texto propone introducirse en el nudo de esta trama desde la perspectiva de distintos actores, para analizar hasta qué punto y de qué manera sus propósitos se expresaron en palabras o en imágenes”.

Son analizadas así trayectorias institucionales (Museo de Arte Moderno, Museo Nacional de Bellas Artes, Instituto Torcuato Di Tella, Bienales IKA) que demuestran el grado de articulación que “por primera vez se produjo en la historia argentina, a fin de lograr la consagración internacional del arte nacional. Se estudia el contexto político de aquel mundo en que existía una hegemonía de la intelligentsia” en adherir casi incondicionalmente a ciertos paradigmas “revolucionarios”, con el modelo de Cuba a la cabeza. “Para aquellos artistas que buscaron insertar su obra en el prometedor torbellino del cambio revolucionario, la voluntad de politización consistió en comprometer sus obras e incluso su propia vida. El grado de disolución al que llegaron los colocó frente al hecho doloroso de ver cómo el arte se les escurría entre los dedos, en tanto la ilusión de la revolución era devorada por una realidad que, al tiempo que se transformaba, día a día era ocupada por las pruebas de la derrota”. Publicó Siglo XXI.