Llegan cartas

 

Caja Profesionales del Arte de Curar

 

Roberto Casabianca

Afiliado Nº 7811.

Señores directores: Los profesionales del Arte de Curar deben saber que estamos atravesando un momento histórico extraordinario, similar a una refundación de nuestra Caja de Previsión, y por ello deben verlo con alegría, no tomando la situación actual como una catástrofe, sino como un aprendizaje para defender nuestros derechos en libertad y en la búsqueda de la democracia hoy inexistente en ella.

No permitamos que nos gane el acostumbramiento y la naturalización del acontecer de la Caja, y aunque estemos acosados e irritados por una cotidianidad de trabas y cerrojos del directorio, ante el cual muchas veces resoplamos y despotricamos, hemos terminado aguantando el agravio, y mirando para otro lado.

Que tengan ánimo, ya que es el momento. Por primera vez, de manera organizada y sin desmayos a través de la Asociación de Jubilados y Pensionados de la Zona Norte, se objeta y se controla la conducción de la Caja, habiendo solicitado, entre otras cosas, una auditoría al señor gobernador de la provincia.

Hay una diferencia fundamental entre un ciego y uno que ve y que por exceso de poder está ciego. La ceguera del poder es de inusitada gravedad y de ello podemos dar fe los argentinos. Con este directorio de la Caja es imposible negociar soluciones y por lo tanto hay que doblar la apuesta.

Solucionando lo que como mínimo podemos llamar inoperancia de la conducción, todos los problemas tenderán a resolverse satisfactoriamente.

Reconocimiento

 

María Magdalena R. de Sánchez

Señores directores: Atentamente me dirijo a ustedes y por su intermedio a todos los integrantes y personal de esa distinguida publicación, para hacerles llegar mis felicitaciones, al haber cumplido 90 años de existencia, llena de generosidad, con verdades, no callando lo que otros callan, a veces por miedo, a veces por comodidad y otras veces, sobre todo, por quedar bien.

Hoy estamos en momentos muy graves, no hay justicia, sólo la soberbia impera en el orden nacional, la niñez con graves problemas de salud y alimentación, la desocupación es cada vez mayor y cuántas cosas más pasan en nuestra Argentina.

Siempre estaré agradecida con este querido diario, ya que nunca dejaron de publicar mis pedidos realizados, para las instituciones a las que presidí.

Sepan disculparme por mi demora en hacerles llegar mis saludos y felicitaciones, pero al haber sufrido un accidente no podía trasladarme y hacerlo personalmente, como era mi costumbre. Esta prestigiosa publicación me acompaña desde el año 1945 en que llegué a esta ciudad, proveniente de la lejana Jujuy. Felicitaciones para todos y que Dios y la Virgen siempre los protejan.