En el Centro de Atención Inmediata

Discutieron con los preceptores y prendieron fuego a un dormitorio

No hubo víctimas y los daños materiales alcanzaron sólo a un sector del asilo de barrio Santa Rosa de Lima, donde se alojaban 8 chicos de entre 14 y 17 años. La Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia analizó la situación.

Juliano Salierno

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Un grupo de jóvenes que se encontraba alojado en el Centro de Atención Inmediata del niño, el adolescente y la familia (CAI), ocasionó un incendio en las instalaciones del edificio de calle Mendoza al 4200. Las llamas, que arrasaron con camas, colchones y roperos, causaron un importante deterioro en la mampostería y destruyó parte de la instalación eléctrica, por cuanto el lugar se encuentra fuera de servicio momentáneamente.

La voz de alarma detonó el domingo, a las siete de la tarde, cuando seis de los jóvenes que se encontraban en uno de los dormitorios del albergue discutieron con los preceptores que les exigían el cumplimento de ciertas pautas de conducta dentro de la institución.

Disgustados porque los encargados no cedieron en su postura, los adolescentes -cuyas edades oscilan entre 14 y 15 años- amontonaron colchones y ropa de cama que pronto comenzó a arder en un rincón del cuarto que da a calle Mendoza.

Dado el horario en que transcurrieron los hechos pronto llegó hasta el lugar un autobomba de la Agrupación Bomberos Zapadores de la Unidad Regional Uno y las llamas fueron extinguidas antes de que los daños se propaguen al resto de las habitaciones.

Se escaparon

Los iniciadores del fuego aprovecharon el desconcierto generado para huir saltando una verja que está en uno de los laterales del predio, mientras que otros dos chicos que a la hora del incendio estaban mirando televisión en otra dependencia, fueron reubicados.

Esta mañana aún se podía sentir el olor a quemado que salía del pasillo que conduce hasta el dormitorio donde estaban atrincherados los jóvenes. El camino estaba oscuro, porque el fuego incineró una parte del cableado de la instalación eléctrica, y el cielorraso tenía grandes manchas negras por el humo.

María Elena Gilabert, trabajadora social del CAI, junto al psicólogo Leandro Galuzzi, ambos miembros del equipo multidisciplinario, confirmó que “una diferencia entre los chicos y los preceptores” fue el detonante para que reaccionaran de una manera imprevista.

Volver a funcionar

El Centro de Atención Inmediata está bajo la dirección de Carolina Galcerán, y asiste a chicos de entre 12 y 16 años en situación de calle y en conflicto con la ley penal. En muchas ocasiones trabaja en articulación con otras organizaciones de la sociedad civil; y depende de la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia, que ni bien supo de lo ocurrido tomó cartas en el asunto.

Luego de evaluar los daños, la responsable del área, Marcela D’Angelo, indicó que están trabajando para volver a poner en funcionamiento el edificio. Además, se aventuró a indicar que existe un proyecto para la reestructuración de todo el predio, para que en un futuro cercano el albergue pueda integrarse a las instalaciones destinadas a actividades pedagógicas que la circundan.

Asimismo, se mostró preocupada por el destino de los menores que frecuentan el CAI, cuya capacidad es para 15 personas, que en su mayoría van a comer o a estar parte del día, pero su población va rotando constantemente.

En entrevista con El Litoral, la licenciada D’Angelo aprovechó para diferenciar “lo que es el incendio de una institución” del tipo carcelaria donde existen reclamos por “mejores condiciones, mejor trato o se amotinan para salir”, con el del CAI que es un lugar “de puertas abiertas, por lo cual no hubo ninguno de estos motivos para iniciar fuego”.

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ADEMÁS

Sobre la edad de imputabilidad

La subsecretaria de la niñez, Adolescencia y Familia, Marcela D’Angelo opinó que “no es necesario bajar la edad de la imputabilidad para marcar la presencia de una ley, reconocer una responsabilidad”.

En relación con el caso puntual dijo: “Este hecho tuvo lugar porque se estaba marcando una norma de lo que está bien y lo que está mal. Hay que seguir haciéndolo en el marco de cualquier ámbito institucional y mostrar cómo cada uno tiene que estar trabajando con los chicos desde su lugar y nosotros como sociedad dar el ejemplo”.

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EL DATO

Un año atrás hubo disparos

El 5 de noviembre de 2007, una madre junto a cuatro familiares intentó llevarse a sus tres pequeños de 9, 12 y 14 años alojados en el centro asistencial de calle Mendoza al 4200, que estaban bajo custodia judicial. Según se supo entonces, varios de ellos habían quedado en ese lugar por recomendación del juzgado de Menores, dado que los días previos habían sido detenidos en la zona de la Plaza España y la Terminal de Ómnibus.