Atisbos del ocaso de la “Legión” dorada
Atisbos del ocaso de la “Legión” dorada
La última vez que jugó Calleri en individuales en Copa Davis fue en febrero pasado ante Gran Bretaña, por la primera ronda de la edición 2008. Derrotó a Alex Bogdanovic en su octava victoria en singles.
Foto: Archivo El Litoral
Calleri, la primera baja
El tenista cordobés anunció que existen muchas probabilidades de que no represente más al país en Copa Davis. “Es hora de pensar en descansar y en la familia”, señaló.
Redacción de El Litoral
Existen muchos argumentos diferentes como para explicar las declaraciones que en la víspera vertió el cordobés Agustín Calleri en su ciudad natal, Río Cuarto, donde fue reconocido como ciudadano distinguido por el intendente municipal, Juan Jure. Puede responder a las desavenencias que se manifestaron en este último año entre los acostumbrados miembros del equipo, o a un mero cansancio mental. O, tal vez, a una cuestión de edad, ya que el “Gordo” cumplirá, en 2009, los 33 años. El tema es que dijo que le dio demasiado al equipo argentino y que “es hora de pensar más en descansar”.
“A veces —se explayó Calleri— esas semanas en que uno juega Copa Davis son momentos que se pierde para descansar. Hoy por hoy, me gustaría tener esas semanas de descanso, porque creo que ya le di mucho a la Copa Davis y tengo que pensar un poco más en mí, en mi vida personal y mi salud”.
Histórico
El vínculo de Agustín con los elencos nacionales de Copa Davis se inició en el año 2000, cuando Argentina deambulaba aún sin objetivos fijos por la zona Americana. “Me encanta jugar Davis, siempre lo dije. Estuve cuando Argentina estaba en el grupo sudamericano y nadie quería ir, porque no había ni un mango, y siempre fui. Pero ya llega un momento en que me gustaría aprovechar más los momentos con mi familia”, resaltó.
Cabe destacar que los números lo respaldan. Desde aquel debut con victoria ante Canadá en Montreal (derrotó a Sebastien Lareau en sets corridos) en julio de 2000, el “Gordo” disputó 14 series de Copa, en las que jugó 21 partidos, 12 de singles y los restantes de dobles. Como individual, ganó 8 y perdió 4, en tanto que en equipo logró 6 victorias y 3 derrotas. Su mejor actuación, lejos, fue en la serie ante España por las semifinales del Grupo Mundial, en Málaga 2003, cuando se cargó el equipo al hombro y les otorgó dos puntos a los capitaneados por Gustavo Luza (ver aparte).
Esa maldita final
Acerca del duelo perdido con España, dijo que todavía trata de asimilarlo. “Fue un golpe duro en lo personal y en lo grupal porque se tenía mucha esperanza de poder ganarla. Y máxime sabiendo que, con la edad que tengo, no sé si voy a tener otra posibilidad. Pero nos encontramos con un equipo español muy fuerte, a pesar de que no vino Rafael Nadal”.
Por otra parte, agregó que “duele no haber podido ganar y la amargura que uno tiene, como tengo yo o José Acasuso por no haberla ganado, es muy grande. No es tan fácil llegar todos los años a una final. Tuvimos la suerte de que en cuatro años jugamos dos, pero creo que esta amargura va a quedar un tiempo”, apuntó.
A continuación, aclaró que con “Nalbandian no pasó nada en el vestuario, como dijeron algunos periodistas”, y del capitán Alberto Mancini resaltó que “con él se vivió la mejor etapa del tenis argentino en Copa Davis, porque llegar a dos finales y una vez a semifinal en cuatro años nunca pasó”. Por último, dio su opinión acerca de la elección del sucesor de “Luli”: “Martín Jaite podría ser un buen capitán, como también Javier Frana”.
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La vez que se vistió de héroe
La temporada 2003 fue un gran año para Agustín Calleri, tanto en lo personal como en lo que respecta a la Copa Davis. Argentina ya se había insertado en el primer nivel mundial el año anterior, cuando el equipo que tuvo al debutante David Nalbandian perdía en las semifinales ante Rusia en la fría Moscú.
Al año siguiente, los conducidos por Gustavo Luza arrancaron la competencia con una fácil victoria por 5-0 ante Alemania en el estadio especialmente montado en River Plate. Después llegó el turno de Rusia, también a un costado del Monumental, para alcanzar la segunda semifinal de manera consecutiva. La empresa que venía era muy complicada.
Tocaba España en Málaga y sobre polvo de ladrillo. El local contaba con el número 1 del mundo (Juan Carlos Ferrero) y el 6 (Carlos Moyá), además de Alex Corretja y Albert Costa, dos históricos. Argentina viajó sin Guillermo Coria (5) ni David Nalbandian (9), y con Calleri (16), Mariano Zabaleta (24), Gastón Gaudio (32) y Lucas Arnold Ker (como doblista). Tal vez como la historia que se vivió entre los mismos países hace un par de semanas en Mar del Plata, el local era la banca.
Ferrero vapuleó a Gaudio y Moyá se aprovechó de los calambres de Zabaleta. Parecía todo sellado pero Arnold Ker y Calleri dejaron el alma el sábado e igualaron la serie. Poco se esperaba del “Gordo” ante el mejor jugador del mundo en su propia superficie, pero el riocuartense jugó el mejor partido de su vida y lo aplastó en sets corridos. Con el resultado 2-2, la presión quedaba en los hombros de Moyá, que debía enfrentar a Gaudio. La historia final es conocida, pero el rendimiento de Calleri ya había quedado grabado a fuego en los libros de tenis en Copa Davis del deporte nacional.