En noviembre
Se desacelera la recaudación fiscal
El mayor impacto es porque cayó un 70 % el volumen de soja exportada. Los precios bajos paralizaron las ventas y ahora las retenciones altas no le deparan más dinero al gobierno.
De la redacción de El Litoral
DyN
La recesión mundial comenzó a impactar en las cuentas públicas del país. En noviembre se registró un menor ritmo de crecimiento en la recaudación tributaria, que alcanzó los 21.649,5 millones de pesos, lo que implica un alza de 17,6 por ciento con relación a igual mes del año pasado y un retroceso de 10,8 por ciento, respecto de octubre.
El anuncio fue formulado por el titular de la Afip, Claudio Moroni. Este nivel de progresión refleja una fuerte desaceleración con respecto de los meses anteriores (la recaudación interanual crecía al 40 %), producto del efecto negativo en el comercio exterior.
Moroni reconoció que durante noviembre se registró una “fuerte baja en los volúmenes exportados” especialmente de granos, que provocó un deterioro en la recaudación por retenciones.
Los ingresos por los derechos de exportación bajaron 0,1 por ciento, cuando en los meses anteriores se observaban incrementos superiores al 25 por ciento. El funcionario precisó que se detectaron caídas en las cantidades vendidas en trigo y maíz de 10,7 por ciento, en soja del 70 por ciento, en aceites de 60 por ciento, en pellets de 48,5 por ciento y en petróleo de 56,5 por ciento.
Este grado de descenso fue compensado parcialmente por aumentos de precios (en la comparación interanual) en soja, aceites, pellets y maíz. No obstante, consideró que es un efecto “transitorio” y generado “por el lado de la oferta”.
“El grano existe, fue cosechado y en algún momento se va a exportar”, sentenció. El titular de la Afip subrayó que el nivel de recaudación alcanzado en noviembre “está dentro de lo esperado” y que fue apuntalado por un buen nivel de consumo en el mercado interno y en las contribuciones vinculadas al trabajo.
Impacto
El menor ritmo de actividad también se reflejó en una desaceleración en los niveles de crecimiento en el Impuesto al Cheque, en IVA y en Ganancias. El gravamen a las transacciones financieras creció 13,4 por ciento a 1.706,9 millones de pesos, cuando a lo largo del año se habían producido alzas del orden del 20 por ciento. Moroni también atribuyó esta morosidad, a que “hubo un día hábil menos” con relación a noviembre de 2007. En tanto, el ingreso por IVA subió 15,7 por ciento a 6.794,3 millones de pesos, valor que ajustado por la inflación, reduce significativamente el grado real de progreso que generó este tributo.
A su vez, el pago del Impuesto a las Ganancias sumó ingresos por 4.177,5 millones de pesos, apenas 12,7 por ciento más que en igual mes del año pasado. Otro dato que marca el deterioro en la actividad económica es la baja en las entradas por los impuestos que gravan a los combustibles.




