Saldo irreparable, tras un acto de repudio a las patotas sindicales
Pelea gremial: un muerto y 18 heridos

La víctima fatal, al igual que los heridos, pertenecen a la facción de la conducción nacional de Atilra, lo cual compromete a la dirigencia rosarina.
Foto: Télam
Un grupo de 500 personas que responden a la conducción nacional de Atilra arribaron a Rosario y se enfrentaron con dirigentes y personas contratadas por el gremio local. Murió un hombre de 50 años, de Córdoba. Germán de los Santos
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Corresponsalía Rosario
Era un acto de repudio a la agresión que sufrieron la semana pasada los delegados de Atilra Rosario, cuando un grupo alineado e identificado con la Federación nacional del gremio los “molió a palos” en una asamblea en un local de SanCor. Pero esa marcha, en la que estaban presentes diferentes sectores gremiales y organizaciones de derechos humanos, terminó ayer con el trágico saldo de un muerto y 18 heridos (cuatro de ellos con lesiones por disparos de arma de fuego), luego de que se enfrentaran trabajadores enrolados en Atilra Rosario con personas alineadas a la conducción nacional, que habían arribado a la ciudad desde Buenos Aires y Córdoba, con intenciones -según coincidieron varias fuentes- de tomar el sindicato de Atilra Rosario, enrolado en la CTA.
Aparecieron luego fuertes críticas al accionar policial, que el ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, defendió durante la tarde, en una conferencia de prensa que dio acompañado por el ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti y el titular de la cartera laboral, Carlos Rodríguez.
Edgardo Barbero, ex titular Atilra Rosario y actual integrante de la comisión directiva, aseguró que la policía “liberó la zona” y nunca evitó que se concretara el anunciado el enfrentamiento.
Cuenca rechazó esa hipótesis y admitió que “es probable que se revea el protocolo” que utilizó la policía.
Choque violento de facciones
La batalla campal se inició poco antes del mediodía, al arribar a la ciudad un grupo integrado por unas 500 personas, la mayoría con remeras amarillas de Atilra nacional, provenientes de Buenos Aires y Córdoba.
Se agruparon en la zona del Patio de la Madera, frente a la Terminal de Ómnibus, y desde allí avanzaron hacia la sede del gremio local, en San Luis e Iriondo. En la esquina estaban apostados unos 70 efectivos de la Guardia de Infantería, que nunca impidieron que se concretara el choque entre los dos sectores gremiales.
Con cadenas, palos, hierros y armas de fuego comenzó un enfrentamiento que se extendió por 45 minutos. Dos vehículos que estaban estacionados a unos metros del gremio terminaron en llamas al ser alcanzados por bombas molotov.
El choque entre las dos facciones fue de una violencia inusitada. A los pocos minutos de que se iniciara la batalla campal, comenzaron a escucharse disparos. No eran sonidos aislados. Se repetían a cada instante, provenientes tanto de uno u otro bando.
Desesperados, los vecinos que se toparon con ese combate en plena calle, se refugiaban detrás de los autos, se tiraban al piso y trataban de guarecerse tras los árboles.
La víctima era de Córdoba
Héctor del Valle Cornejo, de 50 años, cayó muerto en Rioja al 3400, con un disparo en el tórax, y otras 18 personas resultaron heridas, cuatro de ellas con lesiones por armas de fuego. Cornejo era cordobés y había llegado con el grupo que respondía a la conducción nacional de Atilra. Todos los heridos de bala también pertenecen a este sector.
Por eso, la situación de los dirigentes de Atilra Rosario es muy delicada. Ayer a las 17, la jueza de instrucción 5º María Luisa Pérez Vara ordenó un allanamiento en la sede gremial de San Luis e Iriondo, donde quedaron demorados 27 dirigentes de varios gremios, entre ellos de Atilra Rosario, Edgardo Carmona, del sindicato de Prensa Rosario; Sonia Alesso, de Amsafe, y Norma Ríos de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH). La policía les hizo un dermotest para saber si habían disparado un arma y hoy tendrán que ampliar sus declaraciones.
La magistrada ordenó una requisa en la sede de Atilra Rosario, donde los investigadores hallaron dos revólveres calibre 38, un cañón de escopeta calibre 16, varios morteros, cinco sevillanas y 15 pedazos de hierro recubiertos en plástico.
La fiscal de la causa María Eugenia Iribarne sostuvo hoy a la mañana que la hipótesis que maneja la Justicia es que “el disparo que mató a Cornejo partió del sector de Atilra Rosario”.
Víctor Vega, secretario general de Atilra Rosario, negó que esas armas hayan pertenecido a algún dirigente gremial de ese sector. Sin embargo, admitió: “Nosotros sabíamos lo que iba a pasar y teníamos que defendernos”. Hasta el cierre de esta edición no había ningún detenido en la causa.





