Edición del Viernes 19 de diciembre de 2008

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Las ocho familias que habitaban en los pabellones se fueron de la Ruta 168 - Edición Impresa - Área Metropolitana Área Metropolitana

Llegaron a un acuerdo con la Municipalidad

Las ocho familias que habitaban en los pabellones se fueron de la Ruta 168

Finalmente las familias que vivían en los pabellones aceptaron irse a vivir en mejores condiciones. Algunas lo harán en Villa Teresa y otras en la zona de Guadalupe Oeste. En todos los casos, serán titulares de las viviendas.

 

Las ocho familias que habitaban en los pabellones se fueron de la Ruta 168

Cuatro familias aceptaron ser trasladadas a Villa Teresa, donde ya se comenzó a trabajar en la construcción de las viviendas. Por el momento, habitarán en los pabellones.

Foto: Alejandro Villar

Mónica Ritacca

mritacca@ellitoral.com

El traslado de las familias que habitaban a la vera de la Ruta Nacional 168, en las estructuras de chapa que fueron dispuestas por la Municipalidad los primeros meses de 2007, finalmente se concretó y por la tarde de hoy se esperaba que la zona quedara despejada.

“Hoy no queda nadie más acá, digamos que se cierra un capítulo de nuestras vidas”, manifestó un hombre de apellido Hernández apodado “Pajarito”. Y agregó: “Finalmente llegamos a un acuerdo con la Municipalidad y aceptamos irnos”.

Como se recordará, tras el impedimento de reubicar a las 8 familias de los pabellones en un sector de La Guardia Centro, sobre todo por la fuerte oposición que demostraron los vecinos de ese barrio, la Municipalidad manejó dos alternativas: mantenerse firme en su decisión de que sea Villa Teresa el único lugar para alojarlas, temporariamente en los pabellones y luego en un plan de viviendas que se construiría a la brevedad, o bien que ellas mismas se buscasen un terreno o una casa en cualquier lugar de la ciudad por un monto similar a la inversión que destinaría en el noroeste.

En Villa Teresa

Entre Cafferata, La Pampa, Santa Cruz y Padre Figueroa, en un amplio terreno que es propiedad de la Municipalidad, volvieron a montarse los pabellones que hasta la semana pasada estaban a la vera de la 168. Sin embargo, las tareas de zanjeo que realiza personal municipal para comenzar a levantar los cimientos de las viviendas, hacen suponer que la estadía en los módulos de chapa no será larga.

La familia de Miguel Ángel Retamoso es una de las tres que ya se trasladó a Villa Teresa, a las que esta tarde se sumará la de “Pajarito” Hernández. Consultado, Retamoso contó que llegaron a la zona el miércoles pasado y aguarda ansioso poder habitar la vivienda que ya se imagina cómo será.

“Aceptamos venirnos a Villa Teresa porque en la Municipalidad me prometieron trabajo y bolsones de alimentos. Somos cuatro personas mayores y dos menores viviendo acá -uno de ellos una beba de 16 días- y cuesta salir adelante. Como verás como piso tenemos yuyos, y no una plataforma de cemento como había en la 168, pero no lo cuestionamos porque significa que las casas, de las cuales seremos titulares, no van a demorar en construirse”, dijo a El Litoral.

Respecto de cómo fue el recibimiento que les dieron los vecinos de Villa Teresa, Miguel Ángel hizo un silencio. Seguidamente, refirió que no fue bueno.

“La primera noche había gente que merodeaba por los pabellones e incluso que andaba por los techos. A decir verdad, tenemos un poco de miedo y sería bueno que nos cerquen los pabellones con un alambrado. Tenemos pensado acercar un poco más los baños químicos a las estructuras porque a la noche puede ser peligroso salir. La Municipalidad nos había dicho que nadie nos iba a molestar pero no es tan así”, señaló.

En los pabellones

Dos familias acomodaban sus cosas dispuestas a irse de la ruta: la de “Pajarito” Hernández y la de Gustavo, cuya esposa recibió a El Litoral llorando. “No conseguimos nada por el monto que nos da la Municipalidad para tener nuestra casa -de $10.000 según sus palabras- y entonces nos estamos yendo a la casa de unos amigos durante el fin de semana. El lunes seguiremos buscando...”, indicó, explicando que por razones de inseguridad se resisten a ir a Villa Teresa.

Las tres familias restantes, de las 8 que habitaban en los pabellones de la 168, sí consiguieron dónde ir: Guadalupe Oeste. “Las familias Zapata, Díaz y López nos vinimos para esta zona. Conseguimos estas viviendas y ya nos mudamos”, dijo Rodolfo López El Litoral. Y agregó: “Ahora tendremos que acostumbrarnos al nuevo barrio”.

 



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