Como capitán de Argentina
“Habría hecho grandes cosas”
Guillermo Vilas habló de la elección del capitán, de la confianza que mantiene en el equipo albiceleste de tenis y de otros temas no específicos como la elección de Maradona como entrenador del seleccionado de fútbol.

Guillermo Vilas junto al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, en oportunidad del lanzamiento del programa Tenis en Clase.
Foto: Agencia DyN
Redacción de El Litoral
Agencia DyN
Guillermo Vilas aseguró que la gente lo hubiera preferido a él como capitán del equipo argentino de Copa Davis, estimó que habría hecho “grandes cosas” con los jugadores que hay, y criticó a los dirigentes de la Asociación de Tenis por manejarse como una “dictadura”.
—¿Por qué esta vez dijiste abiertamente que querías ser capitán de Copa Davis?
—Yo dije que si me necesitaban estaba a disposición porque éste es un grupo de tenistas al que me hubiese gustado manejar. Los otros equipos eran complicados para mi manera de trabajar por los grandes conflictos que había entre los jugadores. Pero este equipo, incluso después de haber perdido acá, está intacto, tiene los mismos valores y yo creo que habría hecho grandes cosas con este grupo, habría hecho un desastre con estos jugadores.
—¿Vos sentís que la gente también quería que vos fueras capitán de la Davis?
—Era evidente que la gente hubiese querido eso. Los comentarios que salieron por los medios y la respuesta de muchos me demostraron que sí. Creo que fue un gran dolor para los seguidores de este deporte, y los tenistas están muy heridos. Se notó que algo se rompió por la frialdad que hubo en el torneo que se hizo antes de las fiestas, el público no reaccionaba.
—¿Esto los decís por la elección de Modesto Vázquez?
—Digo que la gente de tenis no se siente correspondida porque saben que ellos no votan. Pero si sus clubes no saben reflejar sus deseos y los dirigentes nunca le preguntan a los socios por quién deben inclinarse en cada elección de la AAT, mucho no hay que hacer.
La Asociación de tenis está compuesta por los clubes y los clubes tienen intereses políticos. Los dirigentes se quieren quedar con sus lugares y nunca le cuentan esto a la gente, es como una dictadura.
Al tenista de club le dieron la espalda completamente. Mi club está más lleno después de la Davis que antes, porque la gente se dio cuenta que los que los clubes le brindan más de todo lo que la Asociación le puede llegar a dar en toda su vida.
Se puede ganar
—¿Igual seguís sintiendo que Argentina puede ganar la Copa Davis?
—Claro que la puede ganar. Tiene todos los elementos. Por eso yo dije que si me llamaban iba a estar, nunca dejé de decir eso. Antes me preguntaban qué decisión tomaría si me llamaban, pero como nunca me llamaron siempre decía que no contestaba, era un respuesta que no tenía sentido. Lo que pasó es que cuando yo dije que quería ser capitán de este equipo, porque este equipo va a ganar la Copa Davis, todo se infló mucho más.
—¿Por qué decís que este equipo tiene todo?
—Porque los chicos ya saben qué es lo que hay que hacer. Cuando nunca pudiste ganar una Davis, tenés eso como ventaja ya sabés qué es lo que no tenés que hacer. Es una lástima que no hayan pensado en los que jugamos la final del 1981. Me respondieron que también otros jugaron una final, pero la diferencia es que yo ya había ganado una cantidad grande de torneos y sé lo que me faltó para no haber ganado esa final. Sé los errores que se cometieron y los errores previos que cometimos nosotros, pero nunca nadie nos llamó para que contemos qué sucedió. Nadie me preguntó ¿Cómo pudiste ganar 4 Grand Slams y no la Copa Davis? Por eso, creo que la gente se siente traicionada y elige refugiarse en su club, para divertirse con el tenis.
—¿Qué te quedó del fin de semana de la final?
—Me dio la sensación de que mucha gente quiso hacer creer que es más importante ganar la Copa Davis que un Grand Slam, y no es así. La Copa Davis es la única posibilidad que tiene Argentina de ganar algo por equipo, pero un Grand Slam es algo de otro nivel. Ganar un Grand Slam es muy importante para el jugador y también para el país, porque el tenista representa a todos. Por eso, no hay comparación entre una cosa y otra. No se puede decir que la Copa Davis es lo más importante que hay en el tenis.
—¿Hay algo que te haya dolido en este último tiempo?
—Cuando se jugó la final, acá en Mar del Plata, la Federación Internacional de Tenis me hizo un reconocimiento. Los que me entregaron el premio eran todos tipos que habían sido capitanes de Copa Davis de sus países y cuando me di cuenta de eso, me dolió y me duele. Nunca se me pasó por la cabeza que, a esta altura de mi vida, nunca me llamaran para ser capitán de Copa Davis. No sé si nunca se dará, pero creía que éste era el mejor momento porque el equipo está bien y yo sé lo que le puedo dar.
Sentí que los jugadores estaban en el punto justo para mi llegada. Estoy seguro de que me van a llamar cuando haya un equipo sin chance, para sacarse el bulto de encima.
—¿Qué opinás de la llegada de Maradona a la selección de fútbol?
—Que hayan convocado a Diego a la selección fue una genialidad de Julio Grondona, una persona a la que lo catalogaban de dictador pero, porque no es tonto, escuchó a la gente y puso al mejor jugador de la historia del fútbol argentino al frente de la selección.
Maradona seguía siendo “el caudillo”, pero desde las palabras. Grondona descubrió que tenía que aceptar la figura de Maradona y que no iba a sufrir ningún reproche. La gente no salió a decir que era una locura, la gente estaba contenta porque lo quería tener a Diego en ese lugar. El presidente de la AFA se hizo eco de eso y hoy es mucho más querido que antes.




