al margen de la crónica

El año todavía no empezó

Ya hace seis días que comenzamos a usar la agenda de 2009, con sus flamantes hojas en blanco y cientos de proyectos por cumplir, con muchas esperanzas e ilusiones por lo que vendrá, pero muchos todavía no estamos en condiciones de decir que el año nuevo se inició.

Definitivamente, si las vacaciones no te llegaron -como dice un compañero de trabajo, sentencia con la que muchos coincidimos- el año no terminó. Y sí: el cansancio se nota y ese corte que significan las vacaciones en la rutina del trabajo sirve para recuperar las fuerzas y renovar las energías con el fin de enfrentar los más de 350 días que quedan por vivir.

Pero lo peor es que, al menos en nuestra tarea diaria, el ritmo de trabajo se ve incrementado en estos días. Las noticias son pocas, las ideas se acortan y muchos de nuestros entrevistados ya no están en la ciudad para ser consultados.

La ciudad se aquieta, el calor agobia y, para peor, muchos de nuestros compañeros ya están disfrutando de sus merecidas licencias. O sea, el esfuerzo se multiplica por más que el diario disminuya su espesor.

Son nuestros fieles lectores a quienes tenemos en mente para seguir adelante, a quienes debemos seguir respetando e informando como todo el resto del año y por eso seguimos firmes en nuestra tarea. Aunque las energías estén algo agotadas porque “para nosotros el año todavía no terminó”, nunca bajamos los brazos y seguimos motivados, creando, informando, promoviendo notas que -quizás- durante el año no se destacan porque prevalece más la agenda que marca los acontecimientos.

Pero bueno, esta simple reflexión permitirá tomar fuerzas para llegar hasta las vacaciones con más ánimos e ideas, para continuar con esta tarea que hacemos a diario entre todos.