Más de cuatro décadas de silencio literario
Más de cuatro décadas de silencio literario
Jorge A. Bañales
EFE
Jerome D. Salinger, uno de los escritores más influyentes de Estados Unidos, cumplió 90 años el 1º de enero, sumido en la reclusión que eligió desde el comienzo de su carrera, y sin publicar un trabajo desde hace cuatro décadas.
“Me gusta escribir. Amo escribir”, dijo Salinger en 1974 en una de sus raras entrevistas otorgadas a The New York Times. “Pero escribo sólo para mí mismo y para mi placer”.
Este desdén por la publicidad y la empecinada defensa de su vida privada, tan alejada del culto a la exhibición y la fama de la cultura actual, han rodeado a Salinger de un “misterio” que los medios han retratado en artículos ocasionales.
Salinger tenía ya 32 años de edad cuando debutó en 1951 con “The Catcher in the Rye” (El guardián entre el centeno), una historia de un adolescente rebelde y sus experiencias quijotescas en Nueva York, que encumbró al escritor a lo más alto de la escena literaria.
Su descripción de la alienación del protagonista, Holden Caufield, y la pérdida de inocencia de los adolescentes y su paso a la vida adulta, han probado su perdurabilidad: aún ahora se venden cada año unos 250.000 ejemplares.
La primera edición de la novela, que fue controvertida por la libertad con la que describía la sexualidad y la rebeldía adolescente, puede encontrarse en eBay a precios que superan los 1.300 dólares.
Salinger no ha publicado otro trabajo literario con su firma desde la novela “Hapworth 16, 1924”, que apareció en The New Yorker en junio de 1965. Y no ha concedido entrevistas desde 1980.
Entre las armas y las letras
El autor, hijo de un judío próspero importador de quesos kosher y de una escocesa-irlandesa convertida al judaísmo, creció en un apartamento de Park Avenue, en Manhattan, estudió durante tres años en la Academia Militar de Valley Forge y en 1939, poco antes de que lo enviara el Ejército a la guerra, tomó una clase sobre cuentos cortos en la Universidad de Columbia.
Como soldado de infantería, Salinger participó en el desembarco aliado en Normandía en 1944 y durante sus primeros meses en Europa se las arregló para escribir cuentos.
De sus mayores, Salinger consideraba a Ernest Hemingway, a quien conoció en París, y a John Steinbeck como escritores de segunda categoría, pero expresó su admiración por Herman Melville.
En 1945, Salinger se casó con una médica francesa de nombre Sylvia, de la cual se divorció. En 1955 se casó con Claire Douglas, unión que concluyó también en divorcio en 1967, cuando se acentuó la reclusión del escritor en su mundo privado y su interés en el budismo zen.
Las primeras historias cortas de Salinger se publicaron en revistas como Story, Saturday Evening Post, Esquire y New Yorker en la década de 1940, y la primera novela “The Catcher in the Rye” se convirtió de inmediato en la selección del Club del Libro del Mes y le trajo enorme elogio internacional.
La fama envió a Salinger a la evasión de la atención pública, su renuencia a las entrevistas y su rechazo del escrutinio de su vida privada que se han mantenido hasta ahora.