Secuestro y hallazgo
La nena estaba cautiva en un pozo

Madre e hija se reencontraron después de varias horas de angustiante espera.
Foto: Corresponsalía Coronda
De la Redacción de El Litoral
Corresponsalía Coronda
“Quedate tranquila que te llevamos con tu abuela”, le dijo Omar Torres a Julieta, la nena de 6 años que ayer rescataron de un pozo de dos metros de diámetro, en medio de los pastizales, camino a Desvío Orijón. Fuentes policiales confirmaron que Julieta Breisa está bien, aunque con algunos raspones y rasguños propios del terreno agreste por el que la llevó su captor.
Gerardo Arriola y Omar Torres son los dos agentes penitenciarios que en vez de volver a sus casa después del trabajo se internaron entre los arbustos para buscar a la pequeña.
“Fue el instinto, nos bajamos y nos metimos en los yuyales de más de dos metros de alto, buscamos con mucha dificultad” hasta que llegaron al pie de un ombú relató Omar. En ese momento, oyó a su compañero Gerardo que gritaba “acá hay uno, acá hay uno”.
Así fue que se encontraron con un jornalero correntino, al que ya conocían porque hacía poco había salido del penal. Lo esposaron tras un poco de forcejeo y comenzaron a interrogarlo por la nena.
“Yo no tengo nada que ver, no sé nada” les decía a los agentes que comenzaron a impacientarse. Entonces “se lo dimos a la policía y a los pocos metros, en un pozo profundo de aproximadamente dos metros de diámetro encontramos a Julieta”.
La criatura estaba de rodillas en la tierra junto a su bicicleta azul. Torres se metió en el pozo y la chica “empezó a llorar”, así que comenzó a consolarla y pronto la puso en manos de las autoridades que se encargaron de llevarla con sus familiares.
La denuncia la hicieron sus abuelos el martes a las cinco de la tarde. Había desaparecido tres horas antes y hubo quienes la vieron con un jornalero que vive en la casa de enfrente, en Coronda. La pequeña es de Santo Tomé, pero pasaba unos días en la casa de sus abuelos.
La policía destacó la labor de la población, que se sumó con medios particulares para buscar a la nena; también la provincia puso a disposición un helicóptero para el barrido aéreo de la zona de difícil acceso y colaboró la Unidad Regional Uno con la labor de la policía del departamento San Jerónimo.
La médica que la revisó descartó abusos y la nena regresó a su casa con sus padres.
El acusado quedó alojado en la Unidad Regional XV de policía y a disposición del juez de feria.




