Se realizarán mediciones diarias
Crearon brigada especial para
controlar emisiones sonoras
Es una medida adoptada por la Secretaría de Control municipal, que trabajará juntamente con agentes policiales. El objetivo es controlar los impactos producidos por los automóviles y las confiterías bailables.
La Municipalidad prestará particular atención a las emisiones sonoras de los boliches ubicados en la Costanera Este y en la Ruta 168.
Foto: Archivo El Litoral
De la Redacción de El Litoral
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El secretario de Control de la Municipalidad de Santa Fe, Cornelio Collins, indicó que desde su área, en un trabajo conjunto con las seccionales policiales de la Unidad Regional I, se realizan permanentes actuaciones en la zona de las costaneras Este y Oeste para controlar la circulación y ruidos molestos provocados por las concentraciones de público, escapes de motores y música emitida de vehículos, de manera de evitar perturbaciones al vecindario.
Estas intervenciones se están llevando a cabo por una brigada especial conformada por inspectores municipales y agentes policiales, quienes realizan amplias recorridas diurnas y nocturnas por la zona, con medidas ejecutadas sobre factores generadores de ruidos, a los fines de su cese inmediato. Las medidas se extienden también a los boliches ubicados en la zona de la Costanera Este y a la vera de la Ruta 168.
Es así como personal de esta nueva brigada solicitó autorización a determinados vecinos para realizar desde sus domicilios mediciones de emisiones sonoras. Según se detalló, las mismas se realizan por intermedio de decibelímetros. En tanto, el patrón permitido de las emisiones musicales, según lo que establece la ordenanza Nº 9.326, es de 55 decibeles entre las 6 y las 22 horas; y de 45 decibeles en el horario de las 22 a las 6.
El decibelímetro es un instrumento que permite medir el nivel de presión acústica, expresado en decibeles (dB). Está diseñado para responder al sonido casi de la misma forma que el oído humano y proporcionar mediciones objetivas y reproducibles del nivel de presión acústica. Consta de un micrófono, una sección de procesamiento de señal y una unidad de lectura.
Las mediciones se toman desde el domicilio del vecino denunciante, y para aquellos que no cumplan con la normativa se procede a la notificación y multas que, ante la acumulación, determina la clausura del boliche. Las multas son fijadas por el Tribunal de Faltas Municipal.
Reunión
Por otra parte, Collins remarcó que “la Secretaría de Control convocó en esta semana a todos los responsables de los establecimientos de diversión a los fines de exigir el total ajuste a las disposiciones vigentes, de forma tal de no incurrir en emisiones sonoras por sobre decibeles permitidos”, explicó.
De esta manera, desde el Municipio se exigió la incorporación de tecnología y métodos de bloqueos limitantes de tales emisiones. El funcionario agregó que “en esa reunión surgió un programa de intervenciones para verificar, este mismo fin de semana, los equipos musicales por parte de la unidad técnica de control de ruidos dependiente de la Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable”.
Carribares
Por otra parte, Collins también se refirió en relación a este tema a la relocalización de los carribares de la Costanera, donde subrayó que la medida no sólo se debió a razones de seguridad vial, sino también a “la preservación de la tranquilidad de los vecinos afectados por constantes ruidos provocados por la concurrencia de clientes en estos puestos de venta que se encontraban instalados sobre la avenida”, sostuvo.
Finalmente, se solicita a la ciudadanía que puedan realizar las denuncias pertinentes ante verificación de ruidos molestos comunicándose a la Línea de Atención Ciudadana del Municipio: 0-800-777-5000.
Denuncia
Mediante una nota enviada a este diario, vecinos de barrio El Tránsito informaron que oportunamente se realizaron dos presentaciones, en las cuales se denunció por ruidos molestos a dos entidades del barrio, pero que “lamentablemente estas denuncias no provocaron efecto favorable alguno hasta la fecha”, dice el documento.
En la nota se cita el art 5º de la ordenanza Nº 9.623 -sobre ruidos molestos-, y los vecinos puntualizan que “en nuestro caso particular, los domicilios lindantes con las instituciones denunciadas coincidentemente están habitados por mujeres mayores, solas y enfermas, y por razones de la inseguridad en la que vivimos los santafesinos, las señoras no están dispuestas a permitir el ingreso de personas desconocidas a sus respectivos hogares en altas horas nocturnas”, en alusión a los movimientos realizados en las entidades denunciadas.
Por último, estos vecinos solicitaron una entrevista con el Sr. Subsecretario de Control de Servicios, José Traverso, para tratar de llegar a una solución.