llegan cartas

Puente internacional General San Martín

 

Diana Dondo de Muani.

L.C.: 6.157.068

Señores directores: En el año 1975 tuvimos la suerte de poder cruzar al Uruguay (antes solamente se cruzaba en balsa) por el puente General Artigas (Paysandú-Colón). Al año siguiente se inauguraría el General San Martín (Fray BentosPuerto Unzué) y por último la represa de Salto Grande sería también, una ruta entre los dos países.

Todas obras de ingeniería que llevaron esfuerzo, dinero, tiempo y al estar finalizadas, la ventaja de poder circular más rápidamente entre ambos países. Se fortaleció el turismo y el comercio internacional.

Desde hace más de dos años el puente General San Martín permanece cortado por un grupo de seudo llamados ambientalistas, que protestan contra Botnia sin fijarse en todas las Botnia que hay en la Argentina, llámense fábricas, papeleras, arroyos contaminados o basurales. Protestan contra Botnia porque la tienen cerca, no porque sean ambientalistas, sino hubieran empezado mucho antes que la finlandesa surgiera. Es como quejarse que el vecino no corta el césped y nosotros tenemos un yuyal.

Pero Botnia está y vino para quedarse.

El Ejecutivo nacional no está de acuerdo con los cortes pero permite que se hagan.

El Ejecutivo provincial se reúne con los ambientalistas y les pide que no corten pero no le hacen caso.

¿Qué es esto? ¿Una anarquía a ojos vista? ¿Quién manda acá?

Amamos al Uruguay y vamos varias veces al año. Resulta muy penoso ver la fila de camiones (hemos llegado a contar más de 200) que esperan pacientes el turno para cruzar por Colón, sin sanitarios, sin lugar donde comprar nada, al rayo del sol en las siestas del verano. Es realmente inhumano.

¿Hasta cuándo persistirá la inoperancia de las autoridades y la paciencia de quienes tenemos el derecho de “entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino” (Art. 14 bis de la Constitución Nacional)?