De la Redacción de El Litoral

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AFP

La lista del primer ministro, Nuri al-Maliki, encabezaba las votaciones de las elecciones provinciales en la mayoría de las regiones chiitas de Irak, en unos comicios marcados por una fuerte participación sunita y la casi ausencia de incidentes violentos.

Según los primeros resultados no oficiales establecidos por la AFP con los comités electorales locales, la Coalición del Estado de Derecho del primer ministro se adelantaba a las demás listas en seis provincias chiitas del sur y en Bagdad y se situaba en segundo lugar en la provincia chiita de Kerbala.

El presidente estadounidense, Barack Obama, definió los comicios en Irak como “un importante paso” destinado a “hacer avanzar el proceso que permita a los iraquíes tomar su futuro en mano”.

Los resultados preliminares deben anunciarse en los próximos cinco días y los definitivos dentro de varias semanas, declaró Staffan de Mistura, representante del secretario general de la ONU en Irak. La tasa de participación en las 14 provincias en las que se convocaron elecciones alcanzó el 51 % frente al 49,8 % en esas mismas provincias durante las elecciones de enero de 2005.

A diferencia de los comicios actuales, convocados en 14 de los 18 provincias (las cuatro restantes votarán más adelante este año), los de 2005 fueron convocados en las 18 provincias y la tasa de participación general se situó en el 55,8 %.

En las elecciones, la participación en las once regiones de mayoría chiita se situó en cerca del 60 %, salvo en la provincia de Diwaniyah, donde alcanzó el 65 %.

En las provincias sunitas, que boicotearon las elecciones de 2005, la participación fue mucho mayor: 70 % en la provincia septentrional de Nínive frente al 14 % en 2005, y 61 % en Salahedin frente al 15 %. En la región de Al-Anbar, la participación se situó en alrededor del 40 % frente a menos de un 1 % hace cuatro años.

Antecedentes

Aunque al-Maliki no se presentó como candidato, parece haber logrado transformar los comicios -que suponían un examen de la estabilización del país- en un plebiscito para asentar su autoridad frente al Consejo Superior Islámico de Irak (CSII) de Abdel Aziz Hakim y al jefe radical chiita Moqtada Sadr.

Los representantes salientes fueron sancionados por la población, que les reprocha su incapacidad de proporcionarle servicios básicos y luchar contra el desempleo.

Cercano a Irán, el CSII ha perdido en al menos seis de las siete provincias que controlaba a favor del partido del primer ministro. Los sadristas parecían ceder la provincia de Missan a la formación de Maliki, que perdió sin embargo el control de Kerbala. En las regiones sunitas vuelven las grandes tribus.

El partido islamista, cercano a los Hermanos Musulmanes, quedó eliminado en la provincia de Al-Anbar a favor de una coalición tribal y, en Nínive, los kurdos cedieron sitio a una lista tribal sunita.

Cerca de 15 millones de iraquíes estaban convocados para votar la renovación de los consejos provinciales, que eligen a continuación a los gobernadores y que juegan un papel importante en la reconstrucción del país.

Los comicios se desarrollaron en calma y sólo se señalaron incidentes memores. Cerca de un millón de soldados y policías fueron movilizados para evitar atentados suicidas y otros ataques de insurgentes extremistas.

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Un iraquí observa el enorme cartel con la imagen del primer ministro, Nuri al-Maliki, instalado en una de las calles céntricas de Bagdad.

Foto: AFP

SONDEOS PRELIMINARES

Probable victoria del primer

ministro en elecciones iraquíes

La tasa de participación general habría llegado al 51 %. Cerca de un millón de policías y militares controló los comicios, en los que se produjeron sólo algunos incidentes menores.

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Este importante paso adelante deberá hacer avanzar el proceso que permita a los iraquíes responsabilizarse de su futuro”.

Barack Obama,

presidente de los Estados Unidos.