Obama y la política europea
Obama y la política europea
Laurent Lozano (AFP)
El presidente estadounidense Barack Obama envía este fin de semana a Munich a su vicepresidente, Joe Biden, para que presida una delegación sin precedentes, con el fin de demostrar que Estados Unidos escuchará a sus socios para elaborar una nueva política exterior.
Biden, asistirá a una conferencia sobre Seguridad, para enunciar “el primer gran discurso de política exterior de la Casa Blanca”, según un alto funcionario.
En momentos en que Obama tiene sus manos llenas con la crisis económica en Estados Unidos, Biden “subrayará la visión de la política exterior y de la seguridad nacional que este gobierno aportará en la escena mundial”, agregó .
Se trata de recordar la voluntad de multilateralismo de Obama y romper con el pasado, después de los años de George W. Bush (2001-2009) marcados por la guerra en Irak y los crispamientos ruso-estadounidenses.
Obama quiere que se transmita este mensaje: “Las relaciones con Europa son siempre capitales para nuestro gobierno, y reparar los lazos degradados con algunos países, desarrollar las relaciones existentes con otros es algo que se toma muy en serio, porque no hay virtualmente ningún problema en el mundo que Estados Unidos no pueda resolver”.
Si las relaciones con los tradicionales aliados se restablecieron desde Irak, altos responsables no niegan que Rusia está presente en muchos espíritus estadounidenses en lo previo a Munich.
“Sí, Rusia forma parte de Europa y consideramos nuestras relaciones con Rusia como muy importantes”, subrayó el mismo responsable.
Obama envía a Munich a su vicepresidente, pero también a su consejero de Seguridad Nacional, el general James Jones, y a su enviado especial para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke. También se espera la presencia del general David Petraeus, al mando de las fuerzas estadounidenses del Mediterráneo en Afganistán y ex comandante en Irak.
Aunque existe la incertidumbre sobre la delegación rusa, Biden mantendrá conversaciones bilaterales al margen de la conferencia y no se descartan conversaciones ruso-estadounidenses.
Frente a las conjeturas sobre un anuncio destinado por ejemplo a apaciguar a Rusia, funcionarios estadounidenses dijeron que no van a Munich a pregonar nuevas políticas. Biden tampoco hace el desplazamiento para “concluir acuerdos” durante sus diálogos bilaterales.
Explicaron que se trata más bien de destacar la comunidad de intereses frente a los grandes desafíos internacionales, de recordar los grandes principios de Obama como la negativa a escoger entre la seguridad de Estados Unidos y sus valores, de “marcar la tónica” de las relaciones venideras, de “entrar con buen pie” en la escena internacional.
Biden va a subrayar la necesidad de redoblar los esfuerzos internacionales en Afganistán, una de las grandes prioridades internacionales de Obama.
Sin embargo, si Washington evalúa la diplomacia en torno a Irán, entonces no hay que descartar posibles conversaciones entre Biden y el presidente del Parlamento iraní Ali Larijani.
“No está previsto que se reúna con alguien de Irán”, dijo el funcionario estadounidense, “pero si se encuentran en un pasillo, no pienso en eso, no sé”.