Unión está a una semana de emprender con urgencias la segunda rueda...
Tres patas bien firmes

Más de la mitad de este equipo, que jugó el 12 de diciembre contra Aldosivi, ha cambiado. Ante Belgrano sólo saldrían como titulares De la Fuente, Pérez, Ojeda, Zapata y Pereyra.
Foto: Pablo Aguirre
La gran responsabilidad recae sobre un plantel que se “limpió” y al que se le adicionó madurez, según lo que el técnico pidió.
Enrique Cruz (h)
No se le hace sencillo el tránsito por el ascenso a Unión, menos en este campeonato. A 12 unidades de la punta, a 6 del cuarto (último de los que juega Promoción), pero alejado en la realidad futbolística de lo que se le puede y debe exigir a un equipo con hambre de gloria, Unión sabe que jugará nueve puntos vitales en el arranque de la competencia: nada menos que ante los tres cordobeses (todos candidatos) y dos de esos partidos, en condición de visitante.
Tampoco se le hace sencillo el tránsito por el ascenso por el momento particular que vive la institución. La muerte de Vega, el presidente, golpeó en todos los aspectos. Uno lo observa simplemente en el diálogo diario con los dirigentes. No sólo por lo que podía significar Vega desde el punto de vista económico en un club con un déficit mensual de cerca de 200.000 pesos, como respaldo para salir al cruce de dificultades urgentes (cosa que hizo; Unión le debe, según el último balance, más de 2.000.000 de pesos), sino por lo que transmitía desde su convicción en cuanto a lo político-institucional.
Los dirigentes que se quedaron —encolumnados en la idea de Vega— seguirán, con seguridad, con aquellos postulados. El único que, públicamente, hizo saber sus diferencias fue Rubén Decoud, nada menos que el vice primero. Pero Decoud hoy está con uso de licencia y fuera de actividad dentro del club.
Lo deportivo y lo económico
Este panorama refleja que Unión camina por una cornisa en lo deportivo y en lo económico. Después de haber perdido, hace seis meses, una Promoción por el ascenso, el hincha quiere jugar en Primera y ejerce una lógica presión que los jugadores deben entender, por más que, a veces, esa urgencia por resultados inmediatos llegue demasiado rápido.
Si el equipo anda bien, la gente irá a la cancha y habrá posibilidades de recaudar (porque pagará la cuota). Es la natural dependencia, que se siente mucho más en el fútbol de ascenso, donde no hay ingresos publicitarios, de televisión y de venta de jugadores tan importantes como en Primera.
Y Unión no está, hoy, en una situación fácil desde lo económico: por eso la necesidad de lograr un acuerdo con Argentinos por lo que se debe de Canuto. Eso permitirá un respiro, cumplir con las obligaciones y mantener al día al plantel. Aunque ellos, los jugadores, también deben ser conscientes de que, si responden en la cancha, será más “fácil” que cobren y ganen lo que se merecen.
El técnico
La otra lupa está puesta sobre “Teté” Quiroz, quien considero que entró en un terreno de confusiones sobre el final de la primera rueda, luego de haber conseguido armar una base más o menos estable y con un funcionamiento medianamente aceptable.
Entre Quiroz y los dirigentes se produjo una “limpieza” que muchos consideraban necesaria. Se fueron jugadores de larga trayectoria en el club (Mosset y Vera, entre otros), algunos de un rendimiento debajo de lo esperado (Rosales y Carabajal), más el “Turco” Assef, en conflicto. Llegaron los tres jugadores que pidió, más un arquero que también consideró necesario como refuerzo de Ojeda. ¿Tiene todo? Sí, tiene todo. Hoy le están faltando resultados.
Ya no se puede hablar de un equipo juvenil porque, a excepción de Ojeda y “Tarrito” Pérez en un supuesto titular, el resto son jugadores de trayectoria, algunos de ellos, muy prolongada. No se puede hablar de inmadurez, ¿cuál es la supuesta “inmadurez”, si juegan Alessandria, “Nico” Diez, Zapata, Pereyra, Arrieta y Peralta?
El objetivo es el ascenso y Quiroz lo sabe. Por eso se lo fue a buscar, teniendo en cuenta su capacidad y sus antecedentes. Pero el Quiroz que vale es el que le encontró la vuelta al equipo luego de un comienzo dubitativo (precisamente, ante los tres cordobeses) y no el que entró en un terreno de confusión luego, con cambios improductivos que desmejoraron la producción individual y colectiva de jugadores y equipo.
Bien cerca
Un dirigente me confesó ayer: “Vamos a estar bien cerca de los jugadores. No es que no lo hayamos hecho hasta ahora, al contrario; pero reforzaremos la presencia y trataremos de solucionar cada uno de los problemas que se presenten. Será el granito de arena que pondremos para pelear el ascenso”.
Como se dice habitualmente en fútbol, el éxito deportivo llega porque hay tres patas bien firmes: plantel, dirigentes e hinchada. La “empresa” no será fácil y el balance deberá dar superávit futbolístico desde el mismo arranque.




