La identidad de Colón, en la voz de Marcelo Jesús Goux
“Tomamos riesgos y nos da resultado”
El marcador central sabalero jugó un partidazo contra San Lorenzo, anuló a Bergessio y el propio delantero vio la roja tras una falta muy sobre el defensor. “Hay que dejar de lado esas reacciones”, repudió.

Aguanta. Desde el fondo, Goux, Ferrero y Candia marcan el camino para un Colón que quiere alejarse definitivamente de la Promoción.
Foto: Luis Cetraro
Ignacio Andreychuk
Si alguien le cuestiona a Colón algún “regateo” al momento de crear fútbol, se entiende y hasta es discutible (estando once contra once, al mismo San Lorenzo, que el torneo pasado lo goleó en el Bajo Flores sur, ahora el elenco de Mohamed lo superó notoriamente). Pero absolutamente nadie puede dejar la suspicacia abierta a la cobertura integral que realiza este conjunto sabalero, versión combate. Un caso testigo tiene nombre, apellido y varios años en esto de “bailar con la más fea”: Marcelo Goux, quien aseguró que la escuadra rojinegra toma riesgos permanentemente y eso brinda sus frutos.
“Si bien es cierto que a través de un gran tiro libre pudimos abrir el marcador y ponernos en ventaja, de no convertir se estaría hablando de un Colón ordenado, aplicado, que no creó demasiadas situaciones o que le faltó profundidad. Los resultados te marcan. Nosotros no podemos hablar de algo más que no sea ir para adelante, con humildad, y hacer nuestro trabajo lo mejor posible”, comenzó apuntando el marcador sabalero luego del triunfo sobre el ciclón, en Santa Fe.
—¿Fue un partido redondo, Marcelo?
—Sí, seguro. Ganamos en nuestra casa, jugando bien, manteniendo lo que veníamos haciendo en los partidos anteriores y eso es importante, que se logre una identidad.
—Más allá de la goleada final, da la sensación de que todo comenzó a gestarse en la defensa...
—Sí, pero es mérito de todos. Los volantes de ellos casi que no llegaron: Adrián González, que siempre te rompe las defensas, no gravitó. Eso es mérito de nuestros volantes, que frenaron a todos en la mitad y salieron a buscar el rival bien arriba. Son muchos los riesgos que toma este equipo y, por suerte, nos están dando resultados.
—Otro punto importante es que Colón pudo reponerse rápido de la derrota ante Lanús y goleó en su cancha...
—Ni hablar. Igualmente, este plantel sabía que no mereció perder ese partido en Buenos Aires. El fútbol tiene estas cosas: que en una distracción te ganan un partido, aunque no merezcas perder. Nos quedamos con el buen funcionamiento que tuvimos en ese juego.
Rápido y furioso
—Hace algunas semanas dijiste que te faltaba en velocidad. Ahora, ¿pensás lo mismo?
—No, este partido me sentí mucho mejor en ese aspecto, más liviano y suelto con la pelota. Me pone contento que pueda encontrar el mejor nivel para aportar al equipo. La verdad que enfrente había delanteros muy importantes, como Bergessio y Gómez, pero por suerte nos salieron bien las cosas y los controlamos en buena forma.
—Dio la impresión de que Colón empezó a justificar el triunfo sobre San Lorenzo estando once contra once. ¿Cómo lo viste vos?
—Colón no le permitió nada a San Lorenzo. Ese es el primer análisis. Después, ellos intentaron a través de algunos centros que cruzaban el área y que en cualquier momento te pueden complicar. El mérito es nuestro por haberlos alejado del área, haber tratado de que no generasen buen fútbol, y a partir de ahí, que no tuvieran chances de llegar al gol. De esa forma, nosotros los neutralizamos y luego convertimos, porque tenemos jugadores arriba que en cualquier momento te pueden anotar.
—¿Cuán importante es ganar todo lo que se juega en Santa Fe?
—Muchísimo. Nosotros necesitamos hacernos fuertes de local y que esos puntos queden acá. Todo equipo que pretende hacer una buena campaña necesita ganar los partidos que juega en su cancha.
¿Una ilusión?
—¿Siguen mirando las dos tablas? Están escoltas a un punto de Lanús.
—Miramos la tabla de los promedios. Queremos alejarnos definitivamente de la Promoción, que es el objetivo que nos trazamos. Éste es el camino, es la forma, pero no tenemos que alejarnos de ello. Después, cuando transcurra el campeonato, si estamos peleando, iremos para adelante. Porque la ilusión es para todos, más aún para nosotros. Pero no es el momento para soñar, porque tenemos que respetar los tiempos: primero, engrosar el promedio y poner al club en una situación mucho más cómoda; después, se verá.
—Pero están a un punto de la cima y esa ilusión no se la podés sacar a la gente...
—Está bien que los hinchas vengan a la cancha en multitud, que alienten, se ilusionen, pero nosotros tenemos que seguir por la misma línea que cuando todo esto empezó, que es zafar de la Promoción. Por suerte, tenemos muchos puntos, pero esto no termina acá. Todo da vueltas muy rápido: hoy estamos arriba, pero mañana podemos encontrarnos con otra realidad.
—¿Se desvirtuó mucho el clima del partido con las tres expulsiones? Fue muy algo raro que tan rápido tres jugadores hayan visto la tarjeta roja...
—Cualquier partido se desvirtúa y se termina cuando sucede algo así, porque el rival ya no ataca más y queda todo el terreno para el otro conjunto, que sólo tiene que mover el balón y atacar. Ya con dos goles arriba, el partido estaba terminado.







