Encuentro cumbre de los presidentes de EE.UU. y Rusia
Obama y Medvedev relanzan desarme nuclear
Ambos mandatarios acordaron reanudar conversaciones para limitar el número de sus cabezas nucleares.
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Télam-AFP-EFE
Los presidentes estadounidense Barack Obama y ruso Dimitri Medvedev se pusieron de acuerdo esta mañana en lanzar negociaciones para reducir sus arsenales nucleares y sobre “una cooperación” en la defensa antimisiles, en una declaración conjunta difundida en Londres.
Los mandatarios Barack Obama y Dimitri Medvedev anunciaron las negociaciones, las mayores sobre desarme desde 1997, al mantener hoy su primer encuentro en Londres, donde mañana participarán de la cumbre del G-20.
Obama precisó que visitará Moscú en julio invitado por el Kremlin, mientras que Medvedev dijo que observaba las futuras relaciones ruso-estadounidenses con “optimismo”, tras su encuentro.
Los dos jefes de Estado, que se reunían por primera vez, anunciaron su intención de iniciar conversaciones para reducciones potencialmente muy importantes de sus arsenales, antes de que expire en diciembre el tratado Start-1 concluido en 1991. “Los presidentes decidieron iniciar negociaciones intergubernamentales bilaterales para concebir un nuevo tratado, completo y legalmente obligatorio sobre la reducción y la limitación de las armas estratégicas ofensivas para remplazar el tratado Start”, indicaron los dos líderes en una declaración común.
“Estados Unidos y la Federación Rusa tienen la intención de concluir este acuerdo antes de que expire el tratado en diciembre”, precisaron.
Obama y Medvedev afirmaron que se pusieron de acuerdo sobre un objetivo a largo plazo de un mundo sin armas nucleares.
Más temprano, el presidente Obama admitió que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia no atraviesan un buen momento, pero agregó que es momento de focalizarse en las áreas de posible cooperación.
“Para empezar”
En su primera conferencia de prensa en Londres, Obama dijo que un nuevo tratado de control de armas sería un “buen lugar para empezar” a reconstruir los lazos con Rusia. Obama agregó que la posibilidad de que las armas nucleares terminen en manos de “terroristas, sigue siendo la mayor amenaza para la humanidad”.
Los presidentes ruso y estadounidense llamaron además a Irán a cooperar con las Naciones Unidas y a probar que su programa nuclear es de naturaleza “pacífica”, en su declaración común.
Los mandatarios manifestaron recientemente su deseo de mejorar las relaciones bilaterales, que durante el anterior gobierno estadounidense de George W. Bush alcanzaron su nivel de mayor tensión desde la década de 1980.
Pero el Kremlin dejó en claro que cree que es Washington quien debe dar el primer paso con distintas concesiones. Obama se mostró menos entusiasmado que Bush con el proyecto estadounidense de instalar un escudo antimisiles en países de Europa del Este, una idea que enfurece a Rusia.
Pacto que expira
Estados Unidos y Rusia firmaron en 1991 el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, que limitó los dos arsenales nucleares más grandes del mundo a entre 1.700 y 2.200 cabezas atómicas.
El pacto expira el 5 de diciembre próximo, y ya se especulaba con discusiones sobre su posible reemplazo durante la reunión Obama-Medvedev.
El presidente estadounidense, Barack Obama (d), se reunió con su homólogo ruso, Dimitri Medvedev, en la Winfield House de Londres, Reino Unido. Ambos acordaron cooperar en la defensa antimisiles que preocupa a los dos países.
Foto: AGENCIA AFP
Preocupa amenaza talibán
Las amenazas de un destacado líder de los talibanes de Pakistán de atacar la Casa Blanca u otros objetivos en Washington deberían tomarse en serio, advirtieron expertos citados por medios estadounidenses.
En su edición de hoy el diario The Wall Street Journal señaló que el líder talibán paquistaní Baitulah Mehsud mantiene vínculos con Al Qaeda y que esto aumenta sus posibilidades de preparar atentados en el extranjero.
El rotativo financiero cita como fuente a “funcionarios de los servicios secretos occidentales y de Pakistán”, quienes recuerdan que “Mehsud tiene estrechas relaciones con Al Qaeda, y mediante la coordinación con este grupo podría aumentar notablemente su alcance“ en el caso de que planease atentados.
Al reivindicar el ataque perpetrado el pasado lunes contra la academia para la formación de policías en Lahore, en el que doce personas murieron, Mehsud afirmó que a este atentado, llevado a cabo en represalia por los ataques con aviones sin piloto que EE.UU. dirige contra la zona tribal de Pakistán, seguirán otros.
En una serie de conversaciones con periodistas, Mehsud indicó que “pronto” lanzaría un ataque en Washington “que dejará atónito al mundo entero”, y en una de las conversaciones mencionó la Casa Blanca como posible blanco.
El experto en terrorismo de la “Heritage Foundation James Phillips”, dijo al canal Fox News que la amenaza de Mehsud “debería tomarse en serio porque ya ha ordenado la muerte de muchos paquistaníes y afganos y tiene una estrecha alianza con Al Qaeda”.
“No requiere mucha imaginación pensar que podría estar involucrado en un atentado en EE.UU. si logra colocar a sus seguidores dentro del país. Es un extremista militante a quien no se puede ignorar”, puntualizó Phillips.
El pasado 25 de marzo el gobierno de EE.UU. ofreció una recompensa de 5 millones de dólares por cualquier información que lleve al paradero o a la captura de Mehsud, quien encabeza el movimiento Tehrik-e-Taliban de Pakistán, que agrupa a los talibanes de las zonas tribales fronterizas con Afganistán.
Acercamiento EE.UU.-Irán
Representantes de Estados Unidos e Irán mantuvieron hoy un breve pero “cordial” encuentro al margen de una cumbre internacional sobre Afganistán, en un primer paso de acercamiento entre dos países sin relaciones diplomáticas desde hace más de 30 años.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien impulsó la cumbre sobre Afganistán y encabezó la delegación de Estados Unidos calificó al encuentro de “breve” y “cordial” y celebró la oferta iraní de ayudar a combatir el tráfico de drogas en el país centroasiático.
La jefa de la diplomacia norteamericana aclaró sin embargo que los dos interlocutores “no se centraron en nada sustancial” y que sólo acordaron “mantenerse en contacto”.