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“Y qué hacés acá” (2004), acuarela de Roberto Aguirre Molina.

De “El pan y la piedra”

Por Roberto Aguirre Molina

I

En tu nombre

piedra fundida

costra descompuesta

del agua, del viento, de cuarzo

la corriente, gránulos

invisibles y transparente y duros.

Mueve mis pocos, cambia, deforma,

mis nuncas me abandonan.

XIII

El pan esponja la miga,

la piedra es turba de fuegos,

sentimientos del día sin un canto.

Ya vivo entre vestigios.

Sólo murmullos se oyen en el camino inmóvil

XVII

El sueño busca el cuerpo.

Bajan uno y dos y más.

Sustancias corren

por la ropa con forma de luces.

Chispas, sin reflejos ni luminosidad.

Sustancias proponen movimientos

acuerdos.

La lisura del espanto somera se pierde.

Un débil fulgor alumbra,

el ojo se acerca por el tacto.

Se cae, toca, palpa y huele

XXIV

Extensión de domingo, llanura;

salvo unos árboles que se ven en la distancia

y un día los imagino de otra manera.

Los veo llenos de quiero decir,

cada uno tiene melodías, sones, ruidos.

Me siento, me acuesto boca arriba a mirarlos, desde dentro.

De chico ya lo hacía. Ombúes. Frescos. De grandes raíces.

Pasaba las siestas mirando nubes a través del ombú.

Granizo, lluvia.

Huellas sobre una hoja húmeda.

Un paso, o dos. La hoja tiene gotas

enormes y diamantes.

Alguien le ha pisado una de sus puntas.

La muevo.

Se forman caminitos luminosos con el agua.

Hay una parte de la hoja que está destruida.

El color de la hoja ha manchado

el piso de cemento.

Parte de la hoja ha quedado integrada

al cemento.

La lluvia ha borrado la huella, el sello

de quien la haya pisado.

Levanto la hoja, la miro de cerca.

El agua se cae, queda la hoja brillante,

con pequeñas gotitas, minúsculas,

como si fueran ojos ciegos.

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Roberto Agurre Molina en el Instituto Cervantes de Belgrado. Foto: Gentileza del autor

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“Y, se me pegan” (2004), acuarela de Roberto Aguirre Molina.