Se alimenta con mate de coca y agua

La huelga de hambre de Evo mantiene a toda Bolivia en vilo

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Evo Morales permanece en la sede del gobierno, sentado sobre un colchón y acompañado por líderes de movimientos sociales y sindicatos.

Foto: AFP

El presidente boliviano tomó esta medida para presionar al Congreso, que se resiste a aprobar la nueva ley electoral que fuera votada por amplia mayoría de los ciudadanos en el pasado referendo.

De la Redacción de El Litoral

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EFE/AFP

A base de mate de coca y agua, el presidente de Bolivia, Evo Morales, sigue con su habitual ritmo acelerado de trabajo, pese a la huelga de hambre que mantiene como medida de presión para exigir al Congreso que apruebe la nueva ley electoral. El presidente, que cumple hoy su tercera jornada de huelga junto con 14 líderes de movimientos sociales y sindicatos, se encuentra bien tanto física como anímicamente. Está sentado en un colchón y sólo toma agua, mate, caramelos y masca hoja de coca, explicó una fuente de la presidencia.

Como en sus tiempos de líder sindical, Morales no dudó el jueves en unirse a los movimientos sociales para instar a los parlamentarios a que “cumplan el mandato” que el pueblo boliviano les dio en las urnas al aprobar la nueva Constitución, que contempla la celebración de elecciones en diciembre.

“Algunos quieren cansar a Evo Morales”, afirmó el presidente en declaraciones a la prensa, si bien recordó que, cuando era sindicalista, llegó a permanecer más de 18 días en ayuno voluntario y apuntó que mantendrá la huelga hasta que se apruebe la ley.

La imagen de Morales sentado en un colchón y tapado con una manta en un salón del Palacio de Gobierno de La Paz, con pancartas reivindicativas encima de espejos y cuadros, recorrió el mundo e hizo que el mandatario recibiera el apoyo y la solidaridad de líderes políticos y organismos internacionales.

Trabajo

El portavoz presidencial, Iván Canelas, explicó que la huelga de hambre no impide al mandatario seguir trabajando.

De hecho, según su portavoz, en los dos primeros días de ayuno “ha participado en reuniones, ha firmado documentos y ha seguido la actualidad nacional e internacional. “Es una persona de muchísima vitalidad; ayer se despidió a las dos y media o tres de la mañana, y a las cinco ya estaba despierto. Desde ese rato no pegó un ojo”, apuntó Canelas. Además, en sus ratos libres, el líder indígena se entretiene jugando al ajedrez y, según comentó orgulloso a los medios de comunicación, ganó en dos ocasiones a uno de sus compañeros de protesta, el presidente de la Central Obrera Boliviana (COB), Pedro Montes.

Esta huelga de hambre le sirvió también al presidente Morales para reconciliarse con la prensa nacional, a la que no convocaba desde hacía meses, ya que la ha recibido en los dos últimos días en varias ocasiones.

El diputado del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) Gustavo Torrico señaló, tras visitar a Morales, que el presidente está “tranquilo, pero no quieto, y con mucha fortaleza”, si bien hay un equipo médico que visita a todos los huelguistas para revisar su estado salud.

“No tengo ningún problema. (El médico) me dice que estoy como un jovenzuelo de quince años. Pregúntele”, dijo el propio Morales entre risas en una entrevista con Telesur.

“Para que el presidente necesite una visita médica tendrán que pasar 20 días de huelga”, destacó por su parte Torrico.

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EL DATO

Visión opositora.

La oposición boliviana objeta el padrón electoral y plantea un nuevo empadronamiento de más de 4 millones de personas, la implementación del voto de residentes bolivianos en el exterior, sin antecedentes en la historia electoral boliviana, y la reducción de los 14 escaños previstos para los pueblos indígenas porque consideran que estos temas dan ventaja a Morales en las elecciones de diciembre. Según medios bolivianos, ya se alcanzaron acuerdos sobre la mayoría de las divergencias.