Lo atropelló con el auto

Condenada por matar a un ladrón

Télam

María Galíndez, quien fue sometida a juicio por atropellar y matar con su auto a un joven que le había robado en la ciudad cordobesa de Río Cuarto, fue condenada este viernes a ocho años de prisión por un tribunal que entendió que debió haberse representado que con la maniobra podía causarle la muerte al ladrón que huía.

Tras escuchar la sentencia de la Cámara Segunda del Crimen local, la mujer rompió en llanto y con el rostro entre sus manos imploró para que no la aparten de uno de sus hijos que padece de cierta discapacidad, a pesar de que los jueces ya habían adelantado que seguirá en libertad hasta que el fallo quede firme.

La pena por “homicidio simple con dolo eventual” dictada por los jueces José Varela Geuna, Hugo Testa y Carlos Castellanos agravó lo pedido en su alegato por el fiscal Jorge Medina, quien había reclamado una condena de tres años de prisión por el delito de “homicidio culposo”.

En cambio, la Cámara sostuvo la figura penal bajo la cual fue enjuiciada la mujer, postura con la que coincidió el abogado Jorge Valverde, quien había reclamado 10 años de prisión en su carácter de querellante de la familia de Fernando Quiroga, el delincuente que murió al ser atropellado por el auto que conducía la imputada.

El defensor, Félix Nieto, quien había pedido que su clienta fuera absuelta y, en carácter subsidiario, sea condenada por homicidio culposo y que se le aplicara el mínimo de la pena, no ocultó su sorpresa por el veredicto al reconocer ante la prensa que “esto no estaba previsto por la defensa”.

Por su parte y en diálogo con los periodistas, la codefensora de Mariela, Soledad Nieto, anticipó que después de conocer los fundamentos del fallo lo apelarán ante el Tribunal Superior de Justicia e incluso prometió, “si es necesario”, llegar hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Explicó que mientras se sustancien esas instancias judiciales, que podrían tardar hasta más de dos años en dilucidarse, la mujer permanecerá en libertad, posición con la cual coincidió el titular de la Cámara Segunda del Crimen, Oscar Testa.

Al ser consultado por la prensa en torno al tema, el juez precisó que “la condena se cumplirá cuando el fallo quede firme” y tras revelar que “la defensa tiene quince días para interponer la casación”, aclaró que esta situación “es muy común cuando los acusados llegan en libertad al juicio”.

Fundamentó ese criterio en el hecho de que no se encontraron elementos que puedan hacer suponer que la imputada “pueda llegar a fugarse” y agregó que también se tuvieron en cuenta “los aspectos familiares de la mujer”.

El episodio se registró poco después de las 17 del día 12 de mayo de 2005 en la vivienda de pasaje Moyano 983 de esa ciudad, emplazada a 220 kilómetros al sur de la capital cordobesa.